Update privacy choices
Finanzas

El principio del fin del diésel ha llegado a España: ¿qué consecuencias traerá?

Tapaderas de motores diésel TDI del grupo Volkswagen . REUTERS/Dado Ruvic

Jaime Quirós – ¿Diésel o gasolina? La eterna duda que desde hace decenas de años nos hemos tenido que preguntar para decidir que motor de coche nos convenía comprar ha dado un giro de 180 grados.

Siempre había claros partidarios de la gasolina y otros del diésel. Los bares registraron eufóricos debates que llegaban a los niveles de conflicto similares a las discusiones sobre si el árbitro había acertado pitando un penalti en un derbi. Pero hubo un momento que hasta los máximos defensores de la gasolina agacharon la cabeza. El gasoil se impuso claramente. Fue ese momento, del que no hace tantos años, en el que “todo el mundo” nos recomendaban el diésel. Y nos lo subvencionaban con descuentos. Y tanto nos hicieron ver las bondades de este tipo de coches que 7 de cada 10 personas hace tan sólo 5 años aún se decantaban por el diésel.

Pero ¿qué ha cambiado en tan poco tiempo para revertir la situación y que su consumo se haya hundido a niveles del siglo pasado? Una de las causas principales es la mejora en la eficiencia de los motores gasolina y su menor coste frente al diésel. Las versiones diésel resultan, a igual de acabado y equipamiento, más caras. Los motores de gasoil emiten una importante cantidad de elementos que necesitan ser depurados antes de ser expulsados con tecnologías muy complejas que encarecen el precio final. Además, en muchas averías las facturas de reparación son más abultadas.

La subida del precio del diésel que prácticamente se ha igualado al de la gasolina, también supone un nuevo freno para los consumidores. Un vehículo con motor diésel paga tasas más altas en las inspecciones de ITV. Por no hablar de la tendencia a que el estacionamiento regulado bonifique a híbridos y eléctricos en detrimento de los convencionales. O directamente las prohibiciones de entrada en ciudades si eres diésel y hay altos niveles de contaminación.

El efecto del abandono del diésel

Este nuevo desprecio al diésel va a tener consecuencias en distintos ámbitos socioeconómicos y empresariales muy importantes, ya que el cambio en la tendencia de consumo va más rápido de lo que el sistema puede adaptarse. Según el experto en automoción Joaquín Rodríguez, responsable en Talleres Carglass, “los más perjudicados van a ser gasolineras y petroleras por la menor demanda de diésel y la obligación de adaptar sus procesos productivos a los cambios de tendencia de consumo. Para los fabricantes no va a suponer un problema tan grande porque al fin y al cabo ya llevan años con la mirada puesta en el verdadero futuro: los coches eléctricos”.

Por supuesto, el gran beneficiado va a ser el medio ambiente. El diésel es el más contaminante de todos los carburantes. A este respecto se pronuncia Diego Acevedo, ambientólogo y experto en estudios de impacto ambiental, que opina que “el diésel entró en nuestras vidas como alternativa a otros combustibles que liberaban más CO2. Sin embargo, produce óxidos de nitrógeno y de azufre. Sus efectos han sido estudiados por la Organización Mundial de la Salud, concluyendo que son gases causantes de cáncer de pulmón en los seres humanos. Por lo tanto, desde un punto de vista ambiental y de la salud, la mejor emisión de gases procedentes de combustibles fósiles es, la que no se produce”.

Y donde desde luego el impacto medioambiental se minimiza es en los vehículos eléctricos, por lo que, en el nuevo dilema de los consumidores al comprar un coche, ese entre elegir gasolina o eléctrico, es importante que la gente sea responsable, piense en futuro y tenga claro que el vehículo eléctrico es el que más va a cuidar el aire que respira su bebé recién nacido.


Noticia relacionada que te puede interesar:

Llegan las gasolineras en franquicia: otra forma de poner gasolina y más barata]

Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias

Reacciones

Qué leer a continuación