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El culebrón de Spotify y los artistas ‘inventados’

Con la universalizacion de la Red, proliferan las plataformas de descarga y venta de música en formato digital. Tan virtual como algunos artistas, parece… Un informe acusa a Spotify de crear artistas falsos para generar beneficios.

Internet nos permite acceder a nuevos contenidos musicales cada segundo, los consumidores han dejado de comprar CDs y cada vez se mueve más dinero en música digital. Plataformas como Spotify, Apple Music o YouTube dan acceso en tiempo real a nuevas canciones, listas de artistas y descargas. Estos portales utilizan un sistema de derechos de autor por el que se paga a los artistas en función delas veces que sus canciones se reproducen.

Esta fórmula ha despertado el ingenio de algunos que buscan cómo ganar más eliminando piezas del puzzle. El portal de música Music Business Worldwide ha acusado a Spotify de introducir en sus principales listas plataforma a artistas de ficción creados por ellos mismos, y de esa forma se ahorran el pago de derechos de autor. Los suecos de Spotify lo han negado y el portal de música les ha respondido publicando una lista de 50 artistas prácticamente desconocidos fuera de Spotify. Son artistas sin rostro ni rastro en Internet, no tienen actividad en las redes sociales, no dan conciertos y no se les conoce un manager.

El diario británico The Guardian ha investigando más a fondo a dos artistas de la lista. El primero es Deep Watch, que tiene dos discos en Spotify con 4,25 millones de reproducciones, pero que prácticamente no tiene biografía ni hay más rastro de su existencia fuera de la plataforma. El otro es Enno Aare, un autor desconocido sin presencia fuera de Spotify y con cuatro canciones que suman 17 millones de reproducciones gracias a que están incluidas en listas promocionadas tales como Música para Dormir, Piano o Música para concentrarse.

Teniendo en cuenta que Spotify paga 0,00437 dólares por cada reproducción en su plataforma, estos dos artistas deberían haber cobrado ya más de 90.000 euros, por su número de reproducciones. Una buena noticia para la Hacienda del país donde tributen.

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Katy Perry  (Photo by Tibrina Hobson/Getty Images for TheWrap)

No es ningún secreto que los músicos no están contentos con la remuneración que reciben de Spotify, donde ha habido abandonos (y retornos) sonados de compositores, grupos y artistas que han chocado con el modelo de negocio de la plataforma. A la aparición de autores cutres con nombre parecidos a los de famosos siguió la producción de música ambiental de marca blanca, esto es, sin autor al que pagar derechos.

En su negativa a estas recientes acusaciones, Spotify argumenta que la mayoría de esos nombres son pseudónimos de compositores que crean contenido para compañías como la sueca Epidemic Sound, dedicada a elaborar listas instrumentales y música de fondo para anuncios y videojuegos y que ceden los derechos de su música. Pero algo no encaja porque Spotify siempre ha dicho que pagan royalties por cada canción alojada en su plataforma.

La explicación puede resultar creíble o no, es personal. Queda por ver si esos ‘artistas’ tienen rostro o circuitos y, en el primer caso, si ocultan su identidad porque no quieren publicidad, ni fama ni conciertos… o porque quieren estar en la sombra también de cara al fisco.

Laotracaradelamoneda
Maribel Rodrigo
IDNet Noticias