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Quilmes, acusada de machismo y plagio

Nando Ad Hunter
Fin – Dando Guerrilla – ES

Cuando un spot de televisión está en boca de todos a las pocas horas de estrenarse, suele deberse a uno de estos dos motivos: es realmente brillante o ha enfadado a muchos de los que lo han visto. A la marca de cerveza Quilmes le encantaría estar acaparando titulares únicamente por el primer motivo, pero por desgracia para ellos la notoriedad que están alcanzando se debe en gran parte a la polémica que ha provocado su nuevo anuncio.

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Su ya clásica campaña para dar la bienvenida al nuevo año ha sido acusada de machista, discriminatoria y de ahondar en estereotipos sexistas, pese a que el objetivo del anuncio de la cervecera argentina es en teoría justo el contrario. Algo ha debido fallar en su estrategia cuando el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión ha recibido numerosas quejas y los espacios online de Quilmes están plagados de protestas de personas que se han sentido ofendidas.

El spot muestra un campo de batalla cuyos bandos enfrentados se dividen por sexos. A un lado están las mujeres, arengándose con frases como "¿Desde cuándo nosotras estamos gordas y en ellos la pancita es sexy?" En el frente opuesto se agrupan los hombres, compartiendo reivindicaciones como que "el Hombre llegó a la Luna y ahora no podemos llegar a las diez de la noche".

Cuando ambos ejércitos se lanzan el uno contra el otro todo apunta a que va a haber una violenta lucha, pero el desenlace es justo el contrario. Hombres y mujeres se reconcilian mostrando su cara más pacificadora y servicial, desvelándose la polémica teoría que busca transmitir el anuncio: "Cuando el machismo y el feminismo se encuentran, nace el igualismo".

Es esta parte del vídeo la que más ha disgustado a los colectivos feministas, que denuncian el uso de estereotipos sexistas que podrían vulnerar la ley. Como por ejemplo, que una chica se ofrezca voluntariosa a lavar a mano toda la ropa interior de su pareja, o que la concesión romántica de un chico sea permitir que le revisen todos los mensajes del móvil y le pisoteen la intimidad.

La campaña, cuya producción y realización corrió a cargo de la agencia Young&Rubicam, superó rápidamente el millón de visualizaciones en YouTube. Su conflictivo contenido ha generado dos bandos enfrentados al igual que ocurre en el propio spot: detractores y defensores. ¿Acabarán también reconciliándose al final de la historia?

¿Es un plagio el anuncio?
Por si Quilmes no tuviera suficientes problemas con las acusaciones de machismo respecto a su campaña, la cervecera también tiene que lidiar con otra delicada situación: su sospechoso parecido con dos anuncios emitidos en televisión años atrás.

'The Mail' ya abordó hace tiempo la lucha de sexos entre hombres y mujeres en un campo de batalla. Aunque los ataques no fueran verbales sino en forma de pelotas de fútbol, maquillaje o coches teledirigidos, el final del anuncio es igual de conciliador que el de Quilmes.

Más grave todavía es el parecido con un spot de la cerveza Amstel, al tratarse de una marca del mismo sector y utilizarse tópicos muy similares. Como era de esperar, el final no es otro que la reconciliación entre ambos. Las sospechosas similitudes han hecho que el hashtag elegido por Quilmes para su campaña (igualismo) sea tomado con humor por muchos usuarios. "¿Igualismo significa hacer cosas iguales que otros y venderlas como nuevas?", se preguntan con sorna en la red.