Mercados españoles cerrados

Wall Street y las bolsas mundiales sufren su peor semana desde la crisis de 2008

Brokers de la Bolsa de Nueva York observan el castigo que están sufriendo los principales índices del mercado. (Foto: JOHANNES EISELE/AFP via Getty Images)

Wall Street está viviendo momentos históricos que, sin embargo, mucho querrán olvidar. El miedo al coronavirus hizo que ayer la bolsa de Nueva York viviera su peor día desde agosto de 2011. Uno de sus principales índices, el S&P 500 ^GSPC ha sufrido el desplome más rápido de la historia. Y, por si eso fuera poco, los mercados han cerrado la peor semana desde la crisis financiera de 2008.

Los principales indicadores estadounidenses mantuvieron la racha negativa el viernes, aunque lograron suavizar unas pérdidas que por momentos volvieron a ser tan fuertes como las del jueves. El Dow Jones (^DJI) “solo” retrocedió un 1,39% y el S&P 500 un 0,82%. El tecnológico Nasdaq (^IXIC) logro cerrar en positivo por muy poco: avanzó un 0,01%.

El S&P 500 se desplomó un 11% en los últimas cinco sesiones y el Dow Jones Industrial Average cayó al nivel más bajo desde junio, eliminando casi 3 billones de dólares en el valor de las acciones estadounidenses.

Caídas mundiales

En Europa, París cedió 3,38%, Fráncfort 3,86%, Londres se dejó 3,39%; Madrid cayó 2,92% y Milán perdió 3,58%.

Las pérdidas sufridas por las acciones europeas desde el viernes pasado son las más importantes desde la crisis financiera de 2008-2009, cuando la economía entró en recesión.

Otras señales son igualmente preocupantes, como el nivel del índice de volatilidad VIX (o "índice del miedo"), el más alto desde 2011, año de la crisis de la deuda pública en la zona euro.

Pero si hay que señalar las mayores víctimas en los mercados de valores por la epidemia del coronavirus hay que mirar al sudeste asiático. El pánico de ventas ha hundido al índice MSCI Asian más de un 17% por debajo de un máximo alcanzado en julio.

Panel del New York Stock Exchange el viernes 28 de febrero de 2020, día que cerró la peor sesión para Wall Street desde la crisis financiera de 2008. (Foto: Scott Heins/Getty Images)

"En un contexto de mercados muy sobrevalorados, se ha producido lo que nos temíamos: la conmoción financiera causada por la propagación del virus fuera de China es muy fuerte, lo que da una nueva dimensión a la crisis", subraya en una nota la analista Véronique Riches-Flores.

Se trata de una crisis financiera, "durante mucho tiempo temida que, si se prolonga, tendría consecuencias potencialmente más dañinas que la propia epidemia del COVID-19", agrega.

"Estamos en modo pánico", indicó Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank. "Se borra la casi totalidad del movimiento alcista desde el verano (boreal) pasado, y ello en solo una semana", destaca en una nota Tangi Le Liboux, estratega de Aurel BGC.

Los inversores buscan refugio en los bonos

Los operadores estadounidenses están acudiendo a activos más seguros, lo que ha propiciado que los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años y 30 años se hayan situado en mínimos históricos.

A ese respecto, el analista Ed Yardeni, presidente de la firma Yardeni Research, indicó en una nota que "el miedo a la desaceleración económica y la esperanza de que el banco central intervenga han impulsado hacia abajo la curva de los rendimientos".

De hecho, este viernes, el presidente de la Fed, Jerome Powel, salió al auxilio de los mercados. Aseguró que los fundamentos de la economía de EEUU son "sólidos" pero aseguró que el organismo está listo para intervenir si la epidemia de coronavirus lo hace necesario. Unas palabras que permitieron a la bolsa de Nueva York suavizar las pérdidas en la recta final de la sesión.

El petróleo sufría también los efectos de ese desplome

El barril de WTI (referencia en Estados Unidos) para entrega en abril terminó con una pérdida de 4,9%, a 44,76 dólares. En la semana la caída fue de 16,1%, la más importante en una semana desde 2008.

El barril de Brent del mar del Norte para entrega en abril cotizaba a 50,52 dólares, en caída del 3,2% respecto al cierre del jueves.

La situación plantea un reto para la OPEP y sus aliados, que se reúnen el jueves y viernes próximos en Viena, sede del cartel exportador.

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Artículo elaborado con información de EFE, AFP y Bloomberg.