Mercados españoles abiertos en 5 hrs 12 min
  • S&P 500

    3.963,51
    +29,59 (+0,75%)
     
  • Nasdaq

    11.082,00
    +123,45 (+1,13%)
     
  • NIKKEI 225

    27.944,84
    +370,41 (+1,34%)
     
  • Dólar/Euro

    1,0572
    +0,0012 (+0,12%)
     
  • Petróleo Brent

    76,64
    +0,49 (+0,64%)
     
  • BTC-EUR

    16.298,92
    +222,56 (+1,38%)
     
  • CMC Crypto 200

    406,17
    +11,48 (+2,91%)
     
  • Oro

    1.805,70
    +4,20 (+0,23%)
     
  • HANG SENG

    19.501,97
    +51,74 (+0,27%)
     
  • Petróleo WTI

    72,05
    +0,59 (+0,83%)
     
  • EUR/GBP

    0,8622
    -0,0003 (-0,04%)
     
  • Plata

    23,40
    +0,15 (+0,66%)
     
  • IBEX 35

    8.225,20
    -65,30 (-0,79%)
     
  • FTSE 100

    7.472,17
    -17,02 (-0,23%)
     

Lo que le puede ocurrir al campo español si la guerra continúa

Nuestros peores temores se confirman: la guerra de Ucrania ya hace estragos en muchos sectores de la sociedad. La prolongación del conflicto ensombrece el panorama social y económico europeo. La agricultura y la alimentación ya muestran signos graves de crisis, y están casi al borde de superar las peores previsiones de hace siete meses, cuando Rusia inició el enfrentamiento armado sobre Ucrania. Mientras que en muchas zonas del mundo está en juego el abastecimiento, en España, por el momento, hay oferta, pero el alza de precios amenaza al sector y a los ciudadanos.

También de interés:

· Ucrania dice estar lista para sustituir al gas ruso: ¿será suficiente?

· Acciones cotidianas que se han convertido en lujos tras la inflación

· Entusiasmo en Europa al encontrar nuevas alternativas al gas ruso

Lo que le puede ocurrir al campo español si la guerra continúa. Foto: Getty Creative
Lo que le puede ocurrir al campo español si la guerra continúa. Foto: Getty Creative

La alarma se enciende en el comercio mundial agrícola. Los alimentos escasean debido a la implicación en la guerra de dos grandes productores como son Rusia y Ucrania. En España el impacto de momento se nota en el bolsillo de los ciudadanos al pagar la comida como consecuencia de la inflación y del coste de los cereales, los fertilizantes o de la energía. No obstante, el peligro del desabastecimiento sigue existiendo, por otros factores como la sequía, que debilitarán la producción agrícola, lo que se traducirá en una mayor presión sobre los precios y mercados, y más aumento de la inflación –aunque se ha moderado estos dos últimos meses–.

La guerra genera dudas sobre el futuro de las cosechas. Pese a que los ciudadanos compran la comida más cara, el sector no aumenta su remuneración, porque muchos de los procesos implicados en el proceso de producción –abono del campo o energía para el transporte o la recolección–, también se han encarecido considerablemente. Los agricultores se han adaptado como han podido, ajustando sus gastos a estos siete meses en los que sus facturas se han engrandecido, y reorientando sus cultivos a aquellos que requieren menos agua. Pero se están abandonando explotaciones y ganado por la falta de rentabilidad, y esta circunstancia puede rebajar sin remedio las cosechas de 2023.

Además, muchos agricultores dudan sobre si sembrar o no, por el clima y las sequías recurrentes, y por la incertidumbre sobre la normativa de la futura Política Agrícola Común (PAC).

La consecuencia más palpable de la crisis está en el precio a la cesta de la compra, que, como advirtió esta semana un estudio de la OCU, se ha encarecido un 15,2% en un año, su mayor avance desde 1988.

Lo que está claro es que la agresión rusa sobre Ucrania ya tiene un impacto relevante tanto en la economía mundial como en la nacional. La evolución de la situación dependerá mucho del contexto internacional.

Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias