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Por qué las próximas 4 semanas podrían ser letales para las bolsas

La próxima temporada de resultados empresariales va a ser muy mala, aunque no se debe únicamente al coronavirus.

Basta echar un vistazo a los tormentos que tendrán que enfrentar los inversores cuando esta semana empiecen a llegar los volúmenes de informes de ganancias de los bancos y las industrias. Primero, existe la probabilidad de que algunas grandes compañías no tengan ganancias a las cuales referirse, más bien podrían hablar en términos de pérdidas pronunciadas a medida que el coronavirus golpea sus estados financieros. En segundo lugar, los premios para los propietarios de acciones –dividendos y recompra de acciones– se reducirán significativamente mientras las empresas activan el modo de preservación y reestructuración del efectivo.

¿El panorama no te parece suficientemente negativo? Bueno, entonces prepárate para ver a directores de operaciones que probablemente no presenten ningún tipo de orientación financiera, si ya no se han decantado por depreciar las perspectivas en los anuncios previos al final del trimestre. ¡Buena suerte a todos a la hora de modelar las ganancias futuras! Mientras tanto, la mayoría de las llamadas de ganancias en las que los ejecutivos usualmente intentan transmitir una narrativa positiva sin importar el entorno, estarán desprovistas de una sensación de esperanza que podría impulsar una acción a pesar de un mal trimestre.

A menos que seas un inversor de compañías que venden Spam o Twinkies, esta temporada de ganancias representará un gravamen para las mentes y podría ser potencialmente letal para una cuenta comercial.

“Se necesitará una mejora fuerte y sostenible en las ganancias para permitir que el mercado de valores suba mucho más de lo que lo ha hecho”, admitió el jefe de estrategias de mercados de Miller Tabak, Matt Maley.

Tienes razón, Matt.

A veces, Wall Street es extraño

Nunca deja de sorprenderme cuan optimistas pueden llegar a ser los analistas de Wall Street. Lo entiendo porque fui analista. Hablas frecuentemente con los equipos de gestión y a veces hasta viajas con ellos para conocer a los inversores. Luego los acompañas a una cena que se paga con la tarjeta corporativa. Por eso, al cabo de un tiempo, podrías terminar convirtiéndote en un portavoz de la administración por la forma en que articulas una tesis sobre una acción y modelas las ganancias previstas.

Obviamente, eso no debería suceder y no se aplica a todas las personas que trabajan en Wall Street, pero es importante tenerlo en cuenta.

En este sentido, ahora mismo Wall Street está sirviendo como un gran portavoz del mundo empresarial estadounidense. Este año será absolutamente terrible para las ventas y las ganancias, pero eso no se tiene en cuenta en las estimaciones de los analistas, a pesar de que tenemos por delante una de las temporadas de ganancias más atroces de la historia.

Las ventas del primer trimestre para las compañías del S&P 500 aumentaron un 0,9 %, según datos de Refinitiv. Se espera que las ganancias caigan un 7,5 % para el trimestre. Se pronostica que en 2020 las ventas y ganancias del S&P 500 caerán un 0,9 y 7,7 %, respectivamente. Lo peor que pueden experimentar las ganancias es un descenso interanual del 18 % en el segundo trimestre, según los datos de Refinitiv.

Esas estimaciones deberían ser un mal chiste de unos analistas de Wall Street mientras bebían unas White Claw y jugaban con sus hojas de cálculo, ¿no? Por desgracia para los inversores, no lo son. En las próximas semanas se recortarán las previsiones esperanzadoras, probablemente en detrimento de la reciente recuperación del mercado.

Una mujer con mascarilla caminando por delante de la Bolsa de Nueva York (NYSE) el 3 de febrero de 2020 en Wall Street en la ciudad de Nueva York. Las acciones de Wall Street subieron el lunes temprano, repuntando después de la caída del viernes, ya que los mercados monitorearon el coronavirus al comienzo de una semana con datos económicos clave e informes de ganancias. El Dow sufrió las peores pérdidas del año el viernes, ya que el número de muertos por el virus continuó aumentando y la pandemia se extendió a otros países. (Foto de Johannes EISELE/AFP) (Foto de JOHANNES EISELE/AFP vía Getty Images)

Lori Calvasina, directora de estrategia de inversión de Estados Unidos de RBC Capital Markets advirtió: “Todavía estamos en las primeras fases de las revisiones a la baja de los beneficios por acción. Nuevas revisiones a la baja podrían mantener las condiciones del mercado de renta variable en picado, por el momento”.

Calvasina es una de las pocas estrategas de Wall Street que se mantiene objetiva en sus estimaciones de ganancias del S&P 500: espera una disminución del 18 % en las ganancias en 2020, casi tres veces peor que el consenso actual.

“Antes, los datos macro de nuestro modelo suponían una recesión habitual en Estados Unidos para el 2020. Hemos ajustado ese modelo para prever lo que pasaría en un escenario en el que el PIB esté más en sintonía con el consenso que existe entre los economistas próximos al sector de ventas, quienes han cambiado sus pronósticos a finales de marzo y principios de abril. En general, nuestro modelo se desarrolla con un PIB real de -25 % en el segundo trimestre de 2020 y espera que la economía comience a salir de ese agujero en el tercer trimestre”, señaló Calvasina.

La moraleja

La experiencia me ha enseñado que incluso en las peores temporadas de ganancias se producen resultados positivos.

Por ejemplo, recuerdo que las tiendas de todo a un dólar como Dollar Tree y Dollar General obtuvieron ganancias decentes durante la Gran Recesión cuando los consumidores con problemas de liquidez abandonaron Walmart y Target. Por supuesto, eso significaba que la economía de Estados Unidos estaba cayendo por un precipicio, pero en medio de la tormenta de malas noticias, el aumento de las ventas de cualquier tipo de minoristas era una buena noticia.

Pero esta temporada de ganancias será diferente a todo lo que ha sufrido Wall Street porque estamos viviendo un cierre completo de la economía mundial debido a la gran pandemia. Eso traerá consigo informes de ganancias pasmosos, comentarios ejecutivos brutales e iniciativas sorprendentes diseñadas para sobrevivir a las consecuencias de la pandemia, basta pensar en los principales anuncios de reestructuración corporativa, la penalización de los aumentos de la deuda y un largo etcétera.

Todo esto será desastroso. Y cuanto más rápido se den cuenta los inversores y lo planifiquen, mejor podrán afrontarlo.

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Brian Sozzi