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Bajo la nieve, Patriots celebran su quinto campeonato

Por PHILIP MARCELO
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Con el trofeo Vince Lombardi en una mano, Tom Brady, quarterback de los Patriots de Nueva Inglaterra, arenga al público durante el desfile conmemorativo realizado el martes 7 de febrero de 2017 en Boston (Barry Chin /The Boston Globe via AP, Pool)

BOSTON (AP) — Los fanáticos de Nueva Inglaterra desafiaron la nieve, la lluvia y las bajas temperaturas para vitorear a su equipo. Era lo menos que podían hacer, después de que estos Patriots capotearon también la adversidad para conquistar de manera asombrosa el Super Bowl.

Con ello, los Patriots se convirtieron en pentacampeones, y recibieron el martes una bienvenida de héroes al desfilar por las calles céntricas de Boston, a bordo de vehículos anfibios de la Segunda Guerra Mundial, que han sido parte de las celebraciones recientes y habituales de los títulos conseguidos por este equipo.

La multitud coreó el apellido del quarterback Tom Brady, así como sus iniciales seguidas por su número. Muchos vistieron orgullosos el jersey con el 12, encima de su gruesa ropa invernal, y mostraron carteles en los que proclamaban al astro como el jugador más grande de la historia.

Brady sonrió ante todas esas muestras de admiración. Hubo quien le aventó balones desde el mar de gente. El quarterback los capturó y los lanzó de vuelta con certera puntería.

"Vamos a recordar esto por el resto de nuestras vidas, y estamos seguros que ustedes también", gritó el mariscal de campo desde un escenario que se instaló en el punto de llegada del desfile, frente al palacio del ayuntamiento. "Les dije que íbamos a traer esto de vuelta y lo hicimos".

Cañones de aire comprimido dispararon confeti rojo, blanco y azul a lo largo de la ruta del desfile, que comenzó cerca del lugar donde suele ubicarse la meta del maratón de Boston y del sitio donde tres espectadores murieron y 260 resultaron heridos por los atentados dinamiteros de abril de 2013.

La caravana pasó también frente a lugares históricos de la ciudad, como el salón Faneuil y el parque Boston Common.

Muchos fanáticos aún no podían darle crédito a la sensacional victoria por 34-28 sobre los Falcons de Atlanta en tiempo extra. Nueva Inglaterra remontó una desventaja de 25 puntos.

"Estuvimos sufriendo de principio a fin, y luego fuimos testigos de la mayor remontada y lo más grande", dijo James Mastrangelo, residente de Quincy, Massachusetts, que estaba ataviado totalmente con los colores rojo, blanco y azul, en una combinación carnavalesca que incluía zapatos deportivos, suéter, guantes, sombrero y una máscara.

Durante el recorrido, el entrenador Bill Belichick y varios jugadores mostraron en alto algunos de los cinco trofeos Vince Lombardi que ha obtenido el equipo.

Rob Gronkowski, uno de los consentidos del público, no jugó en el Super Bowl debido a una lesión sufrida antes de los playoffs. Pero fue uno de los principales encargados de arengar a la muchedumbre.

El tight end se quitó la camiseta y bebió gustoso de los envases de cerveza que algunos seguidores le dieron.

Varios jugadores agitaron camisetas que mostraban un puño, ornamentado con cinco anillos del Super Bowl, junto a la leyenda "Roger ése". Los espectadores respondieron a esa invitación para lanzar un nuevo reproche al comisionado de la NFL, Roger Goodell, quien impuso a Brady una suspensión de cuatro partidos en el comienzo de la campaña, tras el escándalo conocido como "Deflategate".

La disputa llegó dos veces a una corte federal, luego que la NFL determinó que Brady había usado intencionalmente balones inflados a menos presión que la reglamentaria en 2015, durante la final de la Conferencia Americana.

Y otra vez, Brady, de 39 años, fue el centro de atención.

"Queremos seis", le pidió la multitud, en referencia a que puede ganar otro Super Bowl.

Belichick dijo que el equipo de este año es el que más duro ha trabajado bajo su supervisión en toda su carrera.

"¡No descansamos! ¡No descansamos!", gritó Belichick, mientras el público le hacía coro. El entrenador lució feliz, y se despojó por un día de su imagen de estricto y gruñón.

La ocasión lo ameritaba.

El gobernador del estado de Massachusetts Charlie Baker proclamó el martes como "El Día de los Patriots de Nueva Inglaterra".