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Mark Zuckerberg ganó 900 millones vendiendo acciones antes del batacazo en bolsa de Facebook

Mark Zuckerberg está pasando los momentos más difíciles de su vida al frente de Facebook. La compañía que creó en la universidad se está enfrentado a un maremagno de acusaciones que amenazan muy seriamente su modelo de negocio. Y por eso, ha sucedido lo que parecía que nunca iba a pasar: el valor de sus acciones se ha desplomado un 13% tras dos jornadas negras. Pero, ¿sabía su CEO lo que estaba por venir? La pregunta tiene su miga tras conocerse que desde que empezó 2018 ha vendido acciones por valor de 900 millones de dólares.

El principal problema de Facebook se llama Cambridge Analytica. Esta empresa especializada en estudios de mercado, marketing digital y campañas de publicidad, fue contratada por la campaña de Donald Trump para las Elecciones Presidenciales de 2016, de las que todos sabemos el resultado: el magnate neoyorquino derrotó contra todo pronóstico a Hillary Clinton. Y lo hizo después de una bestial campaña online.

Zuckerberg vendió acciones antes del cataclismo bursátil de Facebook. (Reuters)

Según ha revelado The New York Times y The Observer (revista de The Guardian), Cambridge Analytica se hizo con los datos de personales de 50 millones de usuarios de Facebook. Esos datos incluían el nombre y los apellidos, la dirección, sus imágenes, sus ‘me gusta’ las páginas a las que pertenecían, sus hábitos de navegación en la red social, el tiempo que pasaban conectados… Es decir todo lo que hacían en Facebook.

¿Cómo se hizo Cambridge Analytica con toda esa información? Pues gracias a un psicólogo de la Universidad de Cambridge llamado Aleksandr Kogan que creó una aplicación para estudiar la conducta de los usuarios de Facebook. Kogan consiguió permiso de Facebook para publicar su aplicación, que fue utilizada por unas 270.000 personas que creían que estaban participando en un estudio científico avalado por uno de los centros universitarios más prestigiosos del planeta. 

Pero Kogan hizo trampas. Todos los que usaron su aplicación dieron permiso para no dar solo sus datos, sino también los de sus amigos. Así, el psicólogo pudo estudiar a nada más y nada menos que 50 millones de personas. Sí, la red extendida de esos 270.000 usuarios. 

Kogan no solo hizo su estudio, sino que además suministró los datos a Cambrige Analytica, que luego los utilizó para ayudar a Trump. Esa ayuda fueron anuncios hipersegmentados a través de Facebook para conseguir votos para el republicano. ¿Un ejemplo? Por ejemplo, colocar una promesa de Trump para crear empleo y sancionar a China a los ciudadanos de un pueblo en el que hubiera cerrado una fábrica recientemente.

Todas esta información se ha conocido gracias a Christopher Wylie, el ex trabajador de Cambridge Analytica que ha decidido contarlo todo. Esa misma fuente explica que a finales de 2015 Facebook averiguó lo ocurrido, pero que no se mostraron excesivamente preocupados.

Sin embargo en las últimos meses, periodistas del New York Times y de The Observer empezaron a llamar a la red social en busca de su versión de lo ocurrido. El escándalo estaba a punto de explotar, y mientras Mark Zuckerberg vendía acciones de la compañía sin parar. ¿Estaba operando en bolsa con información privilegiada? De momento no hay pruebas que así lo indiquen, pero sí así fuera, Zuckerberg podría haber cometido uno de los delitos más graves para un inversor, que puede conllevar una pena de hasta 20 años de prisión.

Tal y como informa la página Market Watch, el CEO de Facebook ha vendido desde el 1 de enero el equivalente a 900 millones de dólares en acciones de su propia compañía. En la actualidad, Zuckerberg posee el 15% de todos los títulos de su empresa, que por cierto ha perdido 64.000 millones de dólares de valor bursátil en estas dos jornadas negras para su destino.

La compañía, para disipar dudas, comentó a través de su portavoz que esta venta estaba programada para dar forma a la fundación sin ánimo de lucro que Zuckerberg y su mujer crearon en 2015. En concreto, en septiembre se confirmó que la intención era la de conseguir 6.000 millones de dólares en venta de acciones durante los siguientes 18 meses apara esta causa. Los cabos parecen bien atados, pero la sombra queda en el aire.

En las próximas semanas Mark Zuckerberg tendrá que comparecer ante el Congreso de los Estados Unidos, ante el Parlamento Europeo y ante el Parlamento Británico para explicar lo ocurrido. ¿Tendrá que dar cuentas también por vender acciones disponiendo de información privilegiada?