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Los partidos se cobran los favores a la banca

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. EFE/Archivo
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. EFE/Archivo

Fue en diciembre de 2013 cuando el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley Orgánica de control de la actividad económica-financiera de los partidos políticos. Un paquete de medidas para fiscalizar la gestión económica de los partidos que incluía, entre otros: la prohibición de condonaciones de deuda por entidades de crédito o la obligación de todos los partidos, sin excepción, de presentar sus cuentas al Tribunal de Cuentas.

Debe ser que todo eso ha prescrito porque el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha reconocido recientemente que los bancos perdonaron deudas a los partidos incumpliendo la obligación de que esos acuerdos de condonación llegaran al Banco de España. Y no ha pasado nada de nada. Todo ha seguido su curso.

Linde explicó que, a pesar de que las leyes de financiación de partidos de 2007 y 2012 obligaban a las organizaciones y entidades financieras a informar tanto al Banco de España como al Tribunal de Cuentas de los acuerdos de renegociación de la deuda que alcanzaran, la institución que dirige no recibió esa información durante años.

Pero para todo hay una excusa, así nadie asume la responsabilidad. En este caso se ha optado por decir que se trata de un ‘vacío legal’. Según el gobernador, esas leyes, que sí permitían que los bancos perdonaran parte de la deuda a los partidos, no especificaban quién debía remitir la documentación al Banco de España y al órgano fiscalizador. Así de sencillo lo explican y pasan a otra cosa.

Por poner un poco de contexto, la deuda de los partidos se reparte entre más de una decena de bancos. Hay para todos los gustos, pero destacan Banco Popular, CaixaBank, BBVA y Santander. Sí, ‘ese’ Banco Popular que fue comprado por un euro por ‘ese’ Banco Santander en verano -y que en realidad nos costó 500 millones de euros- acumulaba el 32% de los créditos concedidos a las formaciones políticas en 2015, según la información publicada por los partidos en sus cuentas anuales y páginas web. Seguro que los lectores ya están atando cabos e intuyendo un intercambio de favores. Pero no escucharán a ningún dirigente de partido que lo refrende. Porque, en su cabeza, es simplemente una “renegociación de la deuda”. No una condonación, ni una quita.

La información es de gran trascendencia y se ha tratado en la comisión de investigación de la financiación de los partidos que ha impulsado el PP en solitario en el Congreso. Y, obviamente, ha recibido el apoyo de casi todos los partidos para ser tratada a puerta cerrada. Sin que la prensa tenga acceso a esos datos e informes.

Introduzcamos otro documento al debate. El último informe público del Tribunal de Cuentas que data de 2015 y que viene a decir lo siguiente:

-El PSOE encabezaba la lista de los deudores, con 64,5 millones de euros.
-Por detrás se situaba del PP, con más de 40,5 millones.
-En tercera posición, ya a mucha distancia, el PNV con 21,5 millones.
-En cuarta posición Unió, reconvertida posteriormente en PdeCAT (17 millones).
-Y en quinta posición IU con 14,5 millones de euros.

Un dineral que se le ha ido perdonando a los partidos políticos a quienes parece que no les basta con las millonarias subvenciones que reciben. Este 2017 el Consejo de Ministros firmó antes de verano la concesión de las subvenciones anuales por valor de 52,7 millones de euros repartidos en función del número de escaños que ostentan en las Cortes Generales y los votos obtenidos en las últimas elecciones.

Con este reparto, el PP recibió una subvención de 17,4 millones de euros; seguido del PSOE, que tuvo acceso a 10,8 millones más los 1,2 millones que recibió el PSC. Por su parte, Unidos Podemos cobró algo más de siete millones de euros, a los que se suman las subvenciones que recibieron sus confluencias: 1,8 millones En Comú Podem, 1,4 millones Compromis-Podemos es el Moment, 775.000 euros En Marea y Coalición Podemos-Ahora Alto Aragón en Común 82.042,13.

Ciudadanos optó a una subvención de 6,3 millones de euros, ERC 1,4 millones y Convergencia Democrática de Cataluña 1,1 millones. La subvención del PNV asciende fue de 684.000 euros, la del PAR a más de 682.000 euros y la de la coalición PSOE-Nueva Canarias a más de 483.000 euros.

Por su parte, la asociación del PP y Foro Asturias obtuvo una subvención de casi 467.000 euros, EH Bildu 379.000, la unión del PP y UPN 261.000 euros y Coalición Canaria 168.000 euros.