Mercados españoles cerrados en 5 hrs 50 min

Las mayores confusiones en torno al bitcoin

REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

El precio del bitcoin subió un 1.221% en 2017. En diciembre, la criptomoneda estaba en boca de todo el mundo, y seguirá estándolo en 2018, a pesar de que el frenesí y el tema de conversación se han ido extendiendo a otras divisas virtuales como litecoin, ether, ripple y más allá.

Sigue aquí las cotizaciones de las principales criptomonedas del mundo

Si bien el bitcoin (BTC-USD) cada vez suscita mayor interés, aún siguen persistiendo varias ideas populares erróneas sobre él. Se ve a gente así proclamándolas a gritos en Twitter, o se oye decirlo a amigos y colegas, o incluso se pueden leer en artículos de noticias equivocados.

Estas son las tres ideas erróneas más comunes acerca del bitcoin.

1.- No está sometido a regulación

La gente dice que el bitcoin no tiene ninguna regulación, a menudo en pos de argumentar que es peligroso e inestable, pero, de hecho, el bitcoin está sometido a regulación de varias formas.

Los agentes de valores bitcoin de alguna manera tienen una licencia legal: Coinbase se registró como una “empresa de servicios monetarios” en la FinCEN, Red de Persecución de Delitos Financieros, mientras que Gemini se registró como “trust” (empresa fiduciaria) en la NYDFS, Departamento de Servicios Financieros de Nueva York. Ambos tipos de licencia cumplen con los requisitos KYC (conozca a sus clientes) y AML (anti lavado de dinero).

En 2015, la NYDFS introdujo la “BitLicense”, un conjunto de regulaciones que rigen sobre cualquier empresa de monedas digitales con sede en Nueva York tenedoras de fondos de clientes. Algunas empresas solicitaron esta licencia, mientras que otras decidieron dejar de operar en Nueva York para evitarlo.

Todas las casas de cambio que ofrecen operaciones a futuro con bitcoins tienen que ser aprobadas por la CFTC, la Comisión de Operaciones a Futuro con Productos Básicos. CME, Cboe y Cantor Fitzgerald cuentan con la aprobación de CFTC en 2017 para operaciones a futuro con bitcoins. LedgerX, que ofrece opciones de bitcoins (pero no operaciones a futuro) también recibió la aprobación de la CFTC.

Y luego hay una serie de organismos gubernamentales que han publicado directrices, no reglas oficiales, sobre las operaciones con bitcoins y otras criptomonedas. En 2014, el IRS publicó sus primeras directrices sobre bitcoins e impuestos. Decidió tratar al bitcoin como una propiedad, lo que significa que los ingresos provenientes de bitcoins serán tratados como ganancias de capital, al igual que las acciones.

Más recientemente, en diciembre de 2017, Jay Clayton, presidente de la SEC, Comisión de Bolsa y Valores, hizo pública una declaración en la que advertía al público sobre el riesgo de invertir en ICOs (ofertas públicas de venta). Con un ICO, dijo Clayton, “el inversor tiene una protección sustancialmente menor que en nuestros mercados de valores tradicionales, con las correspondientes mayores oportunidades de fraude y manipulación”. Muchos se han tomado las advertencias de la SEC como evidentes primeros pasos hacia una política eventualmente más estricta con las criptomonedas.

En otras palabras: las plataformas de operaciones con bitcoins ya está sometidas a algún tipo de regulación, y se avecinan más.

El presidente de la SEC, Jay Clayton, comparece ante la Comisión Bancaria del Senado el 26 de septiembre de 2017 (AP / Pablo Martinez Monsivais).

2.- No es anónimo

No, no es completamente anónimo. Cuando la gente dice que el bitcoin es anónimo, normalmente quieren decir que creen que no se puede rastrear, pero sí se puede. De hecho, los delincuentes se están pasando del bitcoin al monero, que ofrece un mayor anonimato.

Al comprar o vender bitcoins, o enviarlos de un lugar a otro, tu transacción va al bloque de cadenas público de bitcoin. Se identifica con una clave pública propia, una cadena de letras y números, y, si bien es cierto que no se muestra tu nombre, aparecerá la misma clave para cada transacción desde la misma dirección del monedero de bitcoins, por lo que si alguien identificara cuál es la dirección de tu monedero de bitcoins ‒ya sea hackeando tu cuenta o consiguiendo tu teléfono móvil, o encontrando tus claves si no las guardas en un lugar seguro‒, podría ver fácilmente todas las transacciones de bitcoins hechas por ti. Esto hace que, en el mejor de los casos, el bitcoin sea semianónimo, o “pseudoanónimo”.

Tal y como “Satoshi Nakamoto” escribió en el informe original del bitcoin de 2009: “El público puede ver que alguien está enviando una cantidad determinada a alguien, pero sin información que vincule la transacción a nadie”. Nakamoto aconsejaba lo siguiente: “A modo de cortafuegos adicional, se debe usar un par de claves para cada transacción para evitar que se vinculada a un mismo propietario. Algunas vinculaciones son inevitables con algunas transacciones de varias entradas, las cuales revelan necesariamente que esas entradas fueron recibidas por el mismo propietario. El riesgo es que, si se revela la clave de un usuario, su vinculación podría revelar otras transacciones del mismo propietario”. Aunque el documento sugería usar varias claves, la mayoría de usuarios de bitcoin no lo hacen. Monero, por su lado, utiliza diversas direcciones para cada transacción por defecto, lo cual hace que sea mucho más anónimo que bitcoin y se ha convertido en el preferido para actividades ilegales.

Y eso sin mencionar el hecho de que si tienes una cuenta en casas de cambio con licencia o agencias de corredores como Coinbase o Gemini, esas empresas tienen tu información personal (e incluso la información de tu cuenta bancaria) y, si la SEC se lo requiere, compartirán esa información.

3.- ¡Es una estafa!

No. Se podría pensar que la actual subida de precios es una burbuja; se podría pensar que el bitcoin nunca será adoptado de forma masiva como una moneda; pero el bitcoin es una tecnología legítima, construido sobre un sistema que ha captado una importante atención de las grandes compañías financieras. No es un truco o un engaño. Es real, existe; aunque no sea físicamente tangible.

¿Tienes dudas? Prueba esto: si tienes una cuenta en una de las principales casas de cambio de criptomonedas, como Coinbase, envía una pequeña cantidad de bitcoins a una dirección de monedero cualquiera (o a la tuya). Al hacerlo, Coinbase registra la transacción y te muestra una pantalla con toda la información pertinente: cuánto enviaste, desde dónde, y a dónde, y cuántas tasas pagaste a Coinbase. Mira el ejemplo de abajo, en el que envié el equivalente a 100 dólares en bitcoins desde mi cuenta en Coinbase a un monedero Ledger (y pagué unos impactantes 15 dólares en tasas para hacerlo):

Un registro de transacción de Coinbase

Por si la pantalla de Coinbase no fuera suficiente, también te ofrece un enlace (“ver transacción”) para ver el bloque real que incluye tu transacción dentro del bloque de cadenas. Coinbase usa BlockCypher; otro práctico explorador de cadenas de bloques, donde puedes ver tú mismo la cadena de bloques del bitcoin, es blockchain.info. La pantalla de BlockCypher muestra algo parecido a esto (en la parte inferior derecha se ve el monto: 0,0056 BTC, la cantidad que envié a mi monedero):

Un registro de transacción de BlockCypher

De forma similar a llamar estafa al bitcoin, algunas personas lo llaman “esquema Ponzi”. Eso no es correcto, porque el esquema Ponzi es algo muy específico, un caso en el que el defraudador genera ganancias falsas otorgando nuevos ingresos a clientes antiguos. El multimillonario príncipe saudí Al-Waleed bin Talal tildó al bitcoin de “Enron en gestación”, otra comparación errónea. Enron cometió fraude con sus cuentas, y entró en bancarrota. La cadena de bloques del bitcoin es un libro de contabilidad público e inmutable en el que puedes ver cada transacción.

Otra idea errónea que sigue la misma tónica de describirlo como una estafa es que mucha gente cree que es ilegal. El gobierno de Estados Unidos no ha reconocido oficialmente el bitcoin como moneda legítima, de la forma que sí lo han hecho Japón y Australia, pero eso no significa que sea expresamente ilegal. El bitcoin es perfectamente legal en Estados Unidos.

Al crearse en 2009, el bitcoin fue concebido como un “sistema de dinero electrónico entre pares”. Ciertamente se puede afirmar que la moneda y su ecosistema más amplio se han desviado de sus intenciones iniciales, o que la actividad comercial que envuelve al bitcoin y otras monedas en este momento es una obsesión a gran escala. Pero no un fraude.

Video: Preguntas y respuestas sobre el bitcoin (en inglés)

Daniel Roberts

Artículos relacionados que también te pueden interesar:

¿Quién está detrás del bitcoin y por qué puede convertirse en el primer trillonario?

Todo lo que necesitas saber sobre el Bitcoin y su funcionamiento

Cómo comprar bitcoins… si te atreves

El gran problema del bitcoin que acabo de descubrir