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Las compañías telefónicas recogen datos de navegación y localización de sus clientes para venderlas a terceros

En 2017, cuando contratamos una línea de telefonía móvil, no solo estamos comprando una tarjeta SIM y una determinada cantidad de datos. También estamos firmando un contrato en el que aceptamos que las compañías se lucren con algunos de nuestros datos: pueden ser información anónima sobre qué cantidad de megas descargamos o puede ser algo más personal, como los lugares en donde nos encontramos, gracias a los servicios de localización de nuestros terminales.

El año pasado algunas compañías estadounidenses fueron multadas por la Comisión Federal de Comunicaciones  por un sistema que se dedicaba a registrar algunos aspectos de los datos y hábitos de navegación de sus clientes.  

Las operadoras saben la localización y los datos de sus clientes (Reuters)

Y aunque con esa sentencia quedó clara cuál era la postura del regulador estadounidense, parece que las operadoras siguen pensando que los tiros van por otro lado.

Así lo ha demostrado Philip Neustrom, cofundador de la empresa de software Shotwell Labs, quien en un estudio publicado en su blog demuestra como algunas páginas web son capaces de extraer de una conexión datos como el número de teléfono, la localización o el nombre completo del propietario del móvil.

Para su experimento Neustrom simplemente se conectó a dos páginas creadas por la operadora AT&T que se decían a analizar las conexiones de los teléfonos móviles y son capaces de extraer y mostrar los datos anteriormente mencionados. Y esta operación funcionaba con cualquier operadora del mundo. Decimos funcionaba porque una vez que Neustom publicó su denuncia, las dos páginas han sido desactivadas.

Este ingeniero informático asegura que sendas herramientas simplemente interpretaban un paquete de datos que va unido a todas las conexiones y que identifican a todas las peticiones que salen de un mismo teléfono móvil.

Por ejemplo, esta información podría servir a una marca para saber datos como el nombre de las personas que visitan su web y su ubicación. Esta información cruzada con otros datos podría servir para hacerse una idea muy clara de cómo son las personas que se han visitado su página, como su edad, su lugar de nacimiento, sus gustos etc…

A esos es lo que se dedican empresas como Danal o Payfone, que venden datos de navegación realizada a través de páginas web a terceras empresas con la intención de que conozcan mejor a sus potenciales clientes. Pero ninguna de ellas es capaz de conocer ‘en vivo’ información tan personal como la ubicación o el nombre de los poseedores de los teléfonos, unos datos que en teoría solo están en posesión de las operadoras.

Pero toda este hallazgo no tiene por qué ser visto de manera negativa. Esta tecnología de reconocimiento podría servir, por ejemplo, para que un banco sepa con certeza que uno de sus clientes está intentando acceder a su cuenta, y no se trata de un estafador utilizando otro terminal.

De momento parece que ese sistema solo es una nueva forma de ganar dinero de las operadoras, que pueden vender a terceros datos de navegación de sus clientes.