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El clima golpea las cosechas de trigo: prepárate para una subida del pan

El trigo es la base de la alimentación en la mayoría de los países. Es un cereal que se produce en las regiones más fértiles del planeta y supone la materia prima de uno de los productos más primordiales y consumidos en cualquier sociedad: el pan. Forma parte de la dieta de millones de personas de todos los estratos sociales.

Junto a otros cereales, el trigo representa uno de los alimentos más accesibles por su bajo precio. En comparación con las frutas, hortalizas y productos cárnicos sigue siendo la opción más económica. Es una de las razones por las que las fluctuaciones en su precio suponen gran preocupación a nivel mundial, sobre todo para las economías más pobres.

El coste global de los alimentos va aumentando cada año más, según la FAO. Los cereales no se salvan de las subidas. Los factores meteorológicos son los principales responsables del alza del precio del trigo, que afecta a los productores del grano.

[También de interés: “Las opciones más baratas ante la subida del precio de la compra”].

Foto: Cosechadora de trigo cultivado (Eric Mortenson/The Capital Press vía AP, Archivo)
Foto: Cosechadora de trigo cultivado (Eric Mortenson/The Capital Press vía AP, Archivo)

Los problemas en los cultivos de los principales proveedores de trigo en la Unión Europea, Rusia, Australia y Estados Unidos, a causa de las altas temperaturas y sequías, han revalorizado esta materia prima un 24% en lo que va de año. Han provocado una caída importante de la producción del grano que no se daba desde el año 2012. Se traducirá en un aumento del precio del pan a nivel global, de acuerdo con los analistas de Wisdom Tree.

Curiosamente, mientras en el continente europeo la producción baja, en España se espera que aumente un 47%. Este año está habiendo grandes cosechas comparado con años anteriores. En 2017 se recogieron 4,9 millones de toneladas, la cifra más baja en la última década.

La Unión Europea será una de las regiones más afectadas en la crisis del trigo y dejará de ser el tercer exportador del mundo. Sin embargo, no será la única que sufrirá las consecuencias del clima. Las cosechas de Estados Unidos han bajado su producción, llegando a limitar la exportación del cereal a 7,1 millones de toneladas este mes. En Rusia, el clima adverso ha repercutido en la calidad de sus cultivos.

En cuanto al precio, el trigo ha llegado a los 208 euros por tonelada, algo que no se veía desde hace cuatro años. Y de acuerdo con los pronósticos de la Comisión Europea, las cotizaciones medias mensuales de trigo para la exportación seguirán con una tendencia al alza. Es una de las materias primas que más va a subir este año.

Mientras tanto en España el precio del trigo ha aumentado un 23% en apenas dos años, según el diario El Confidencial. La subida ha provocado un alza progresiva del coste del pan. A raíz de la crisis financiera mundial de hace una década, el precio del pan descendió bruscamente y cuando empezó la recuperación, el precio volvió a subir.

Otro motivo, y no menos importante, es que el consumo de pan de la población española ha caído un 2,5% en 2017, de acuerdo con el último informe de consumo alimentario realizado por el Ministerio de Agricultura. Comemos menos pan, y eso también influye en los precios.

Por suerte, España tiene un nivel de vida en la actualidad suficiente para evitar que el precio del trigo sea “tremendamente fundamental” para la supervivencia. Ni siquiera las personas con rentas más bajas sufrirán en exceso la subida, ya que puede suponer simplemente unos céntimos al día. Pero otra cosa es la situación que se puede dar en países del tercer mundo, donde esos céntimos son la diferencia entre comer o no llevarse nada a la boca. La diferencia entre vivir o morir de hambre. Ojalá se estabilice la situación y todos tengamos disponible nuestro pan de cada día.