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La humilde tendera que ganó una fortuna vendiendo pasteles para las películas cómicas de hace un siglo

Hace un siglo, en plena época de la efervescencia del cine mudo, cuando la mayoría de películas que se rodaban en Hollywood eran cómicas, se puso de moda una situación en las tramas que acabó convirtiéndose en el recurso más utilizado en la meca del cine en casi todos sus filmes: el lanzamiento de tartas a la cara.

La película ‘A Noise From the Deep’, protagonizada por Mabel Normand y Roscoe Arbuckle en 1913, puso de moda los tartazos en el cine cómico de hace un siglo (imagen vía wikimedia commons)

No había película cómica en la que, en un momento u otro de la historia, uno de los protagonistas cogía una tarta bien cubierta de crema pastelera y se la lanzaba contra la cara de otro de los intérpretes. Incluso, infinidad son las escenas rodadas en las que aparecían auténticas batallas campales de tartas.

Este había sido un recurso ocasional de algunas comedias teatrales (vodevil) de finales del siglo XIX y principios del XX, pero no se hacía de forma habitual. El incorporarlo a las películas cómicas fue idea del polifacético Mack Sennett quien a lo largo de las primeras décadas de 1900 se convirtió en uno de los personajes más famosos e importantes de la industria cinematográfica.

En 1912 Mack fundó los ‘Keystone Studios’ en el noroeste de Los Ángeles (en el actualmente desaparecido distrito de Edendale) y se convirtió en uno de los mayores productores y directores de películas cómicas protagonizadas por las más famosas estrellas del momento (Charles Chaplin, Roscoe Arbuckle, Gloria Swanson, Buster Keaton o Carole Lombard entre otros).

Fue tal la importancia de estos estudios que incluso la mayoría de estos artistas se trasladaron a vivir en los alrededores de los Keystone Studios debido a que el ritmo de rodaje era frenético.

A principios de 1913 a Mack Sennet se le ocurrió incorporar en la película que estaban rodando (A Noise From the Deep, protagonizada por Mabel Normand y Roscoe Arbuckle) el lanzamiento de una tarta de crema en la cara.

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(imagen vía imdb)

Para ello el propio productor entró en un pequeño comercio (un colmado que vendía de casi todo conocidos en EEUU con el nombre de ‘Variety store’) que había frente a los estudios y compró varias tartas horneadas por la propia tendera llamada Sarah Brener.

El recurso del lanzamiento de tartas iba a utilizarse tan solo en la película ‘A Noise From the Deep’ (ya se había usado en el cine en una ocasión en 1909 en el filme ‘Mr. Flip’), pero fue tal el éxito que obtuvo dicha escena que Mack Sennet pensó que debía incorporarla en muchas otras producciones como parte de la trama.

Esto motivó que el productor convenciera a Sarah Brener para que le preparada diariamente un gran número de tartas bien surtidas de crema pastelera y a partir de entonces prácticamente todas las producciones que se rodaban en Keystone Studios incorporaban una guerra de tartas (con docenas de ellas volando por los platós de rodaje).

Fue tal la demanda de tartas que le hicieron a Sarah Brener que tuvo que reconvertir su pequeño colmado y habilitarlo para poder hornear todos los pasteles que Sennet le solicitaba.

Esto llevó a que la fama que adquirieron las tartas a través de las pantallas de cine diera a conocer el negocio de Sarah Brener y se formaran grandes colas ante su establecimiento.

Personas de todos los rincones de Los Ángeles se acercaban a comprar una de las famosas tartas de Sarah e incluso las estrellas cinematográficas alababan esos ricos dulces.

El propio Charles Chaplin llegó a declarar que las tartas de Sarah Brener eran las mejores del país y en cierta ocasión le obsequió, a la aclamada pastelera, con uno de sus famosos y valiosos bastones tan populares en sus películas de Charlot.

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Keystone Studios pasó a formar parte de Triangle Pictures Corporation en 1915 y Mack Sennet acabo abandonándolo por discrepancias con sus nuevos socios dos años después. A pesar de ello, el tartazo a la cara en las películas cómicas alcanzó una fama sin precedentes a lo largo de la siguientes dos décadas (todas las productoras rodaban filmes con el mismo sketch).

Según consta, el filme en que se utilizó un mayor número de tartas para ser lanzadas en la cara es ‘La batalla del siglo’ (The Battle of the Century)  protagonizada en 1927 por Stan Laurel y Oliver Hardy (El gordo y El flaco) donde se utilizaron 3.000 unidades en una batalla campal en la que participaron numerosos actores y figurantes lanzándose los unos a los otros tartazos.

Fuentes de consulta e imágenes: atlasobscura / americandigest / insideselfstorage / latimes / Wikimedia commons / imdb / Makeagif.com

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