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"Este dinero está manchado con sangre": crece la tensión en Amazon por el coronavirus

El nuevo coronavirus ha hecho aumentar la demanda de servicios de entrega de Amazon (AMZN) mientras cientos de millones de estadounidenses se ven obligados a quedarse en sus casas. Pero la pandemia global también ha provocado temores y frustraciones entre muchos de los trabajadores de los almacenes, quienes han organizado huelgas en toda la nación acusando a la empresa de tomar medidas de seguridad inadecuadas y de ofrecer licencias con goce de sueldo insuficientes, ya que hay más de 50 instalaciones que reportan infecciones.

Los empleados de Amazon realizan una protesta y una huelga por las condiciones en las instalaciones de distribución de Staten Island de la compañía el 30 de marzo de 2020 en la ciudad de Nueva York. Los trabajadores de las instalaciones, que han tenido numerosos empleados que dieron positivo por el coronavirus, quieren llamar la atención sobre lo que dicen que es una falta de protección para los empleados que continúan trabajando en medio del brote de coronavirus. (Foto de Spencer Platt / Getty Images)

El lunes, se intensificó la confrontación en sus instalaciones de Staten Island, cuando decenas de trabajadores abandonaron sus puestos de trabajo por segunda vez, solo una semana después de realizar una primera huelga. Los organizadores de la huelga dijeron que se registraron 26 casos de coronavirus en ese almacén, en un fuerte aumento desde el primer caso registrado en las instalaciones el 24 de marzo.

(Cuando tuvo la oportunidad, Amazon no corrigió ni confirmó el número de casos en el almacén).

Amazon ha refutado las críticas y se ha referido a sus planes de implementar controles de temperatura y proporcionar mascarillas protectoras para los empleados en todas sus instalaciones en los Estados Unidos. La empresa dijo que los controles de temperatura ya entraron en vigor en las instalaciones de State Island el 29 de marzo.

Otras medidas de protección tomadas por la empresa en las últimas semanas incluyen la limpieza a fondo de varios almacenes y las licencias por enfermedad con goce de sueldo para todos los empleados diagnosticados con coronavirus.

Los trabajadores piden los cierres de los almacenes

Las protecciones adicionales no disipan el miedo de los trabajadores en protesta, quienes han criticado que los almacenes de la empresa siguieran operando y, en su lugar, pidieron el cierre temporal de todas las instalaciones en Estados Unidos para su limpieza en profundidad así como licencias con goce de sueldo completo durante este período.

“Este dinero está manchado con sangre”, dice Jordan Flowers, de 21 años, trabajador de las instalaciones de Staten Island que ayudó a organizar la huelga, en referencia al dinero que gana Amazon mientras los trabajadores están en riesgo. “No deberíamos tener que venir a trabajar preocupados por si contraemos el virus”.

Flowers, quien afirma encontrarse en situación de mayor riesgo porque sufre de una enfermedad autoinmune, trabajó su último turno el 28 de febrero y dice que no volverá hasta que el almacén cierre y sea sometido a una limpieza. Mientras no trabaje, no le pagarán.

“Quiero saber que estoy en un espacio de trabajo limpio”, dice. “Esto es serio: básicamente somos caldo de cultivo para el virus”.

En un comunicado, Amazon elogió a sus empleados por trabajar bajo presión, pero rechazó las afirmaciones según las cuales no ha tomado medidas suficientes para abordar el brote de coronavirus.

“Nuestros empleados son héroes que luchan por sus comunidades y que ayudan a que la gente consiga los artículos fundamentales que necesita en esta crisis”, dice Rachael Lighty, una portavoz de Amazon. “Al igual que todas las empresas que se enfrentan a la pandemia de coronavirus actual, estamos trabajando muy duro para mantener seguros a nuestros empleados mientras prestan servicio a la comunidad y a los más vulnerables”.

“Hemos tomado medidas extremas para mantener seguras a las personas, triplicando la limpieza en profundidad, procurando suministros de seguridad disponibles y cambiando los procesos para garantizar que los empleados de nuestro edificio mantengan las distancias de seguridad adecuadas”, añade Lighty.

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NUEVA YORK – 30 DE MARZO: Empleados de Amazon protestan y hacen huelga por las condiciones en la planta de distribución de Staten Island, Ciudad de Nueva York, el 30 de marzo de 2020. Muchos trabajadores de las instalaciones han dado positivo por coronavirus y quieren llamar la atención sobre lo que dicen que es una falta de protecciones para los empleados que siguen trabajando en medio del brote de coronavirus (Foto de Spencer Platt / Getty Images).

En una manifestación del lunes participaron 50 trabajadores, según el grupo de apoyo New York Communities for Change (NYCC), quien ayudó a organizar a los trabajadores del almacén de Staten Island. La participación del lunes supone un ligero descenso en las cifras de la huelga, que el lunes anterior llevó a parar a más de 60 trabajadores, según NYCC (Amazon dice que el lunes pasado pararon solo 15 trabajadores).

Los organizadores de la huelga del lunes citaron los últimos mensajes de texto que les enviaron los gerentes de Amazon a sus empleados como prueba para apoyar su reclamo por los 26 casos de coronavirus entre los trabajadores de las instalaciones de Staten Island.

El lunes pasado, los trabajadores del mismo almacén pararon de forma similar durante su turno por miedo a infectarse y la disputa se profundizó cuando después de ese día la empresa despidió a uno de los trabajadores que participaron, Chris Smalls, por infringir supuestamente las instrucciones de distanciamiento social. Los líderes sindicales, el fiscal general de Nueva York y autoridades electas como la representante demócrata por Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, han criticado públicamente el comportamiento de la empresa.

Dos días más tarde, Smalls y los líderes de algunos de los sindicatos más grandes como AFL-CIO, la Unión Internacional de Empleados de Servicios y la Federación Estadounidense de Profesores ‒que combinados suman decenas de millones de afiliados‒ le pidieron a la empresa la reincorporación de Smalls y el cierre temporal de todos los almacenes en Estados Unidos, así como una compensación total para los trabajadores hasta que se resuelvan sus problemas de salud.

La carta cuestiona la veracidad de las declaraciones públicas de Amazon sobre las medidas que ha tomado para abordar las preocupaciones relacionadas con la seguridad en sus instalaciones, lo que incluye limpiezas más profundas llevadas a cabo por la empresa en algunos de sus almacenes y la opción de licencia con goce de sueldo para todos los trabajadores diagnosticados con coronavirus, entre otras medidas tomadas para abordar los riesgos para la salud.

La carta también está firmada por decenas de autoridades electas en Nueva York, donde la fiscal general Letitia James está considerando la posibilidad de emprender acciones legales para castigar a Amazon por el despido aparentemente improcedente de Smalls, informó Alexis Keenan de Yahoo Finance (James no firmó la carta).

La compañía tiene más de 110 centros de distribución en América del Norte, según dice en su sitio web. El almacén de Staten Island es una de las plantas más grandes de la empresa, informó The Verge el año pasado. Sus instalaciones tienen una superficie de casi 80 000 m2 y cuentan con 4 500 trabajadores.

El Sindicato Minorista, Mayorista y de Grandes Superficies (RWDSU, por sus siglas en inglés), que ha ayudado a organizar a los trabajadores del almacén de Staten Island, emitió un comunicado de apoyo a la huelga.

“Amazon claramente debe hacer las cosas mejor para su plantilla”, dice Stuart Appelbaum, presidente del RWDSU. “Amazon tiene que escuchar a sus trabajadores, quienes están en riesgo durante esta pandemia global”.

Flowers, el trabajador de las instalaciones de Staten Island, dijo que la empresa debería tratar a sus trabajadores con el mismo respeto que trata a sus clientes.

“El cliente siempre tiene la razón”, dice. “Ahora el empleado siempre tiene la razón: les estamos pidiendo que nos ayuden”.

Max Zahn