Mercados españoles abiertos en 6 hrs 53 min

El lado menos sexy de los coches eléctricos

Los coches eléctricos son considerados lo más limpios, o mejor dicho, los menos contaminantes. Pero es una verdad con matices. Foto: Getty Image.

Por el momento, no existe un vehículo ‘0 emisiones’. Los coches eléctricos son considerados como la alternativa más limpia, pero hay una lista de factores a considerar al compararlos con los coches tradicionales. Últimamente hay una tendencia a que sus beneficios ecológicos son constantemente desafiados, para evitar reemplazar una energía contaminante por otra. Recientemente, un estudio científico llevado a cabo por Christoph Buchal, profesor de física de la Universidad de Colonia (Alemania), sugiere que podrían ser hasta más contaminantes.

El estudio alemán ha comparado el Mercedes Clase C 220d con el Tesla Model 3, calculando las emisiones de CO2 en gramos por kilómetro. El vehículo de Mercedes, a base de diésel, emite unos 177 g/km, mientras que el coche de Tesla contamina entre 73 y 98 g/km. A simple vista, la conclusión evidente parece ser que el coche eléctrico contamina menos, gracias a las relativamente bajas emisiones que producen las baterías de litio a lo largo de sus 10 años de vida útil. Sin embargo, al recargar la batería, se necesita producir más electricidad, lo cual le sumaría hasta 181 g/km más. Teniendo esto en cuenta, el coche eléctrico estaría emitiendo hasta más del doble que el vehículo equivalente en diésel.

La comparación resulta impactante, pero no es una equivalencia del todo justa. Si estamos considerando el impacto ecológico de la recarga, ¿no tendría sentido también comparar el impacto ecológico equivalente de los vehículos tradicionales? Las gasolineras requieren energía para operar y, según una investigación de la Universidad de Murcia, emiten otros gases contaminantes que no sólo dañan al medio ambiente, sino también a la salud humana.

Foto de planta de procesamiento de la mina de litio de SQM (SQM/AFP/Archivos | HO)

Por otro lado, la contaminación producida por la electricidad varía mucho dependiendo de su origen: la energía eléctrica generada con carbón no reduce mucho las emisiones, mientras que aquella generada con gas natural haría que un vehículo eléctrico sea comparable con uno híbrido. Y otras alternativas pueden reducir más todavía las emisiones. Si bien en España la tecnología que más energía aporta a nuestro sistema eléctrico es la nuclear, el carbón le sigue muy de cerca. Afortunadamente, se pronostica que la generación de energía eléctrica a través de tecnologías no basadas en el carbón aumentará globalmente un 63% para el año 2040.

Aun así, no hay que olvidar el daño ambiental más allá de las emisiones de efecto invernadero. Ya estamos familiarizados con las imágenes de animales cubiertos en petróleo tras un derrame, y la extracción del oro negro suele causar emisiones de metano (gas 84 veces más dañino que el CO2). Mientras tanto, el litio que se usa para construir las baterías de los coches eléctricos también tiene un proceso de extracción y manufactura contaminante. Ambas tecnologías alteran la composición química del agua y del suelo en las zonas donde se extraen, causando daño ecológico y humano considerable. Con la creciente demanda mundial de litio para los coches eléctricos y los móviles, habrá que asegurarse que los distintos procesos para que el material llegue a nosotros sea más sostenible para no frustrar su finalidad.

Otro problema es que, según los datos del estudio alemán, a este ritmo no llegaríamos al límite de 59 gramos de CO2 por kilómetro para el año 2030 aun con coches eléctricos. Para cumplir los objetivos climáticos de la Unión Europea, debemos considerar de dónde viene nuestra energía eléctrica. Afortunadamente para España, las energías renovables, en particular la eólica, son cada vez más populares. Ha habido años en los que ha superado al carbón y a la nuclear, y España es pionera en el desarrollo e implementación de nuevas tecnologías eólicas y solares (estamos en el Top 5 de países europeos con más horas de luz). Es posible que, con la innovación constante, logremos compensar las desventajas de las baterías de litio.

Artículos relacionados que te pueden interesar:

 

Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias