Mercados españoles cerrados
  • IBEX 35

    9.225,60
    -4,10 (-0,04%)
     
  • Euro Stoxx 50

    4.257,98
    +16,86 (+0,40%)
     
  • Dólar/Euro

    1,0798
    -0,0113 (-1,04%)
     
  • Petróleo Brent

    79,76
    -2,41 (-2,93%)
     
  • Oro

    1.877,70
    -53,10 (-2,75%)
     
  • BTC-EUR

    21.675,29
    -177,03 (-0,81%)
     
  • CMC Crypto 200

    535,42
    -1,43 (-0,27%)
     
  • DAX

    15.476,43
    -32,76 (-0,21%)
     
  • FTSE 100

    7.901,80
    +81,64 (+1,04%)
     
  • S&P 500

    4.136,48
    -43,28 (-1,04%)
     
  • Dow Jones

    33.926,01
    -127,93 (-0,38%)
     
  • Nasdaq

    12.006,96
    -193,86 (-1,59%)
     
  • Petróleo WTI

    73,23
    -2,65 (-3,49%)
     
  • EUR/GBP

    0,8954
    +0,0038 (+0,43%)
     
  • Plata

    22,40
    -1,22 (-5,17%)
     
  • NIKKEI 225

    27.509,46
    +107,41 (+0,39%)
     

¿Dónde invertir de cara a 2023? "Value, sectores de primera necesidad, energía, oro y deuda americana"

Tras varias semanas en las que las bolsas europeas han estado subiendo con fuerza, parece que el rally se modera en las últimas sesiones. ¿Cuál es el análisis que podemos hacer del digamos “frenazo” que se está produciendo tras la subida vertical que hemos tenido en las bolsas occidentales?

Creo que se están celebrando sobre todo datos estadounidenses; el dato de inflación mucho más bajo del inicialmente previsto ha levantado el ánimo y hay una ventana interesante de aquí a finales de año que consistía probablemente en una reducción de las tasas de inflación por un efecto base, estadístico en otras cosas, y porque todavía no se percibe la gran desaceleración económica e incluso el riesgo de recesión que esperamos para 2023. El gran problema de 2022 parece que empieza a aminorarse pero aún no ha surgido el nuevo.

La OCDE ha señalado que el escenario central para el año que viene no es el de una recesión mundial, sino una desaceleración significativa del crecimiento de la economía global, así como un nivel aún alto, aunque decreciente, de inflación en muchos países. ¿Cambiaremos entonces de “cisne negro” en 2023 y será el temor a una importante desaceleración económica lo que nos quite el sueño?

Es evidente que por efecto estadístico la inflación va a remitir. En Europa probablemente veremos el techo tres o cuatro meses después de lo que ha marcado EEUU el suyo, porque llevamos esa decalaje en todo (en la recesión económica, en el repunte inflacionista....). Pero el hecho de que la inflación en términos estadísticos empiece a remitir no quiere decir que vaya a volver fácilmente ni mucho menos a niveles del 2%. Organismos como la OCDE, FMI, Bancos Centrales... llevan un año y medio prácticamente errando en todas sus previsiones, porque hablaban de la transitoriedad de la inflación en el año 2021 y no ha sido así, hablaban de que no habría desaceleración económica profunda y ahora dicen que la va a haber, dijeron sí desaceleración y no recesión y el FMI y el Banco mundial pronostican que un tercio de los países estarán en recesión en 2023... Da la sesión de que lo que hacen es ajustar sus previsiones trimestralmente a la realidad de lo que ocurre y van abriendo un nuevo escenario cada vez, pero con cuentagotas. Yo creo que en 2023 vamos a ver recesiones muy generalizadas a nivel global y en algunos casos profundas; además, hay que tener en cuenta que el nivel de subida de tipos de forma global va a tener un efecto muy duro sobre las tasas de crecimiento económicas porque no veíamos subidas tan globales y rápidas desde los años 80 en un mercado que está infinitamente más endeudado que entonces. Por tanto, es muy difícil que el impacto no sea severo; y si es severo y afecta principalmente al consumidor que sufrirá por la pérdida de capacidad adquisitiva vía inflación y también por el encarecimiento del coste de financiación a través de préstamos hipotecarios, préstamos al consumo, líneas de créditos a las empresas... plantear que en 2023 todo va a pasar como una desaceleración suave es poco realista. En mi opinión, en 2023 se va a producir un cambio: dejaremos de preocuparnos por la inflación y nos preocuparemos por la recesión económica. En cuanto a la profundidad de recesión en cada región, dependerá mucho del nivel de endeudamiento y lo saneado que tengan determinadas partes de la economía, pero sin lugar a dudas vivimos en mundo globalizado, y si ya hay ralentización en China, riesgo de recesión en Europa y EEUU, Reino Unido ya está en recesión, Japón recientemente publicó un trimestre negativo en términos de crecimiento económico... al final estás hablando de las 5 principales economías del mundo, por lo que ser tan optimista de cara a 2023 no tiene ninguna base.

La política de tipos de los bancos centrales es una de las principales preocupaciones de los inversores a la de operar en los mercados. El último en mover ficha ha sido el Banco Central de Nueva Zelanda, que ha incrementado sus tasas oficiales en 75 puntos básicos, la mayor alza de su historia, para situarlos a su nivel más elevado desde enero de 2009. ¿Cree que esta estrategia podría suponer una "antesala" de las reuniones de la Fed y el BCE de mediados de diciembre?

Me gustaría, pero no lo creo. Nueva Zelanda se ha atrevido a subir 0,75% a pesar de que, según el último dato, la inflación ha bajado una décima. Puede ser que EEUU, viendo una ralentización en la inflación general y un estancamiento en la inflación subyacente, opte por 0,50, con lo que habrá subido 450 o 425 puntos básicos en tan sólo 9 meses. El hecho de que EEUU tenga la prudencia de subir a un menor ritmo y comprobar cómo sienta a la economía y a la inflación en los próximos meses, me parece que tiene lógica. Pero que lo haga Europa, con una inflación del 10,6 y unos tipos al 2%, cuando hemos entrado muy tarde a la retirada de estímulos monetarios y cuando en verano estábamos en tasas negativos, es un disparate después de lo que ha hecho el BCE. Sinceramente, que el BCE se plantee levantar el pie y optar por un movimiento tan débil de tasas de interés subiendo sólo 0,50 cuando tiene los tipos por debajo de lo que están en Reino Unido, EEUU, Nueva Zelanda, Canadá... creo que es ser demasiado optimista.

¿Cree que momentos como los que estamos viviendo son buenos para hacer una cartera a largo plazo? ¿Qué activos o valores deberíamos tener en cartera?

Estamos en un entorno que es atractivo desde el punto de vista que el precio de algunos activos ha corregido bastante; algunos grandes valores como Tesla o Google han caído de un 40-50%, cuando hace un año parecían invulnerables. Pero al inversor que le siga gustando el modelo de negocio, ahí tiene una posibilidad de comprarlas a unos precios ridículamente bajos comparados con los de hace once meses. Otra inversión que ha corregido mucho es la bolsa de China, el Hang Seng China Enterprise Index ha caído un 75% desde los máximos de 2007 y cotiza a unas valoraciones realmente bajas; por tanto, tienes la posibilidad de invertir en la segunda economía del mundo y en valores FAANG con desplomes brutales. Pero, en cualquier caso, si me pregunta si invertiría en bolsa general, contestaría que aún no me tienta porque las valoraciones del S&P 500 siguen siendo demasiado altas para el entorno que creo que se va a desarrollar en 2023, porque no se han ajustado los resultados empresariales a un entorno recesivo como creo que va a haber y porque no hemos visto los efectos colaterales de un incremento del coste de la financión tan grande en el mercado de crédito. Por ello, a nivel general creo que la oportunidad todavía no ha llegado. Además, en Europa creo que viviremos situaciones muy complejas, por ejemplo tensionamiento en el mercado de bonos soberanos a raíz cuando cuando intenten retirar el programa de APP de compra de deuda. Además, creo que ahora es interesante comprar renta fija en EEUU, porque tienes la garantía de devolución de tu nominal por parte del Tesoro estadounidense cuando vence el bono y mientras tanto estas acumulando cupones de más de un 4%, por lo que es muy atractivo al menos para aminorar parte de la pérdida de capacidad adquisitiva que estás teniendo en tu dinero. En las criptomonedas, a la gente que le gusten tiene la oportunidad de comprar muchas de ellas con un 90% de descuento. Pero, ante todas estas posibilidades, lo que ocurre es que el inversor tiene miedo porque se da cuenta de que "pinta fatal" y realmente no se dan cuenta que va a es materialmente imposible que surjan los precios atractivos para invertir cuando no haya un entorno de headline muy malo, ya que los mercados solamente caen cuando las cosas pintan muy mal. Los grandes chollos, si los encuentras, en términos de valoración están acompañados de un entorno muy negativo desde el punto de vista macro o noticias. En resumen, hay oportunidades. A nivel índices globales esperaría al año que viene, pero en determinados sectores o valores probablemente tiene sentido.

¿Qué espera para 2023 a nivel bursátil?

Tengo en mente lo que ha ocurrido en anteriores crisis como referencia de lo que podría ocurrir en esta crisis, y creo que trabajar con expectativas de entre un 40 y 50% de corrección desde máximos no es descabellado. Lo hemos vivido en 2008, en 2002-2003, en los años 70... es decir, cuando tienes un mercado donde hay muchas burbujas, es un mercado disfuncional más que un mercado directamente bajista. Hay muchos excesos y todo eso requiere limpiarse.

Ante este escenario, los sectores donde más cómodo me encuentro son en los de primera necesidad, porque al final, por mucho que haya crisis, van a defenderse mejor. El consumos discrecional, en mi opinión, se hundir, porque te vas a quitar aquello que no es estrictamente necesario. Me daría mucho miedo seguir invertido o sobreponder growth respecto a value, es decir, evitaría compañías growth. Por otra parte, la energía ha sido el mejor sector este año, la pregunta es si va a seguir siéndolo y ahí depende mucho de lo que pueda hacer la OPEP, que está dispuesto a reducir la producción de forma preventiva antes que se produzca el desplome del crudo; el sector estaría bastante bien defendido y con valoraciones que no son excesivamente altas. También me gusta el oro, bajo la percepción de que puedas estar en un entorno más inflacionista -por encima del 2%- y durante más tiempo de lo que la gente cree. El inmobiliario, dependiendo de qué zonas, todavía es una opción. Y me gusta la deuda en EEUU no en Europa. Así que hay oportunidades para ir montando una cartera, aunque creo que las grandes oportunidades en renta variable van a surgir el próximo año.