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La última iniciativa verde de Coca-Cola: ¿compromiso ecológico o lavado de cara?

Que una multinacional como Coca-Cola sea noticia por un proyecto relacionado con el ecologismo es, no cabe duda, una buena señal. Sin embargo, sería aventurado afirmar que esto la convierte automáticamente en una empresa comprometida con el medio ambiente. Y es que hay demasiados intereses en juego y el camino por recorrer es muy largo…

La reflexión que muchos se están haciendo proviene del reciente anuncio de la marca, que ha dado a conocer el lanzamiento de unas botellas hechas con plástico recogido de los océanos.

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La iniciativa es muy plausible, pero ‘esconde’ algunos datos que merece la pena conocer. Por un lado, que de momento se trata de una edición especial de tan solo 300 botellas, que además solo tienen un 25% de dicho plástico recuperado (una cifra que es aún más baja si se cuentan el tapón y las etiquetas).

Es decir, que el beneficio que esta acción aporta a corto plazo al medio ambiente, en comparación con los millones de toneladas de plástico que genera la compañía, es equivalente a un grano de arena en el desierto.

Desde Coca-Cola aseguran que están invirtiendo en tecnologías innovadoras para “reciclar lo irreciclable”, pero también reconocen que la tecnología es aún joven y que creen que pueden conseguir grandes cosas en el futuro. Y ese futuro lo sitúan en 2030, dado que se han comprometido a que ese año todas sus botellas estén hechas al menos de un 50% de plástico reciclado.

Los más escépticos con este tipo de promesas centran sus dudas alrededor de los verdaderos motivos por los cuales una compañía tan grande anuncia a bombo y platillo sus iniciativas ecológicas. ¿Es realmente una señal de que quieren cambiar las cosas? ¿O es una estrategia de marketing para posicionarse en un momento en que los consumidores están demandando que las marcas sean más comprometidas?

Greenpeace lleva desde hace años denunciando precisamente lo que se conoce como “greenwashing”, una actitud de marcas e instituciones para lavar su imagen y aprovechar el impacto positivo de asociarse con el respeto al medio ambiente (aunque en realidad no sean sostenibles y presenten unos datos ‘cocinados’ para transmitir esa falsa sensación al consumidor).

La propia Coca-Cola ya fue objeto de sus críticas por el lanzamiento de “Coca Cola Life”, un producto promocionado como “verde” al endulzarse con estevia en vez de con azúcar, algo que no acabó de convencer a muchos porque la base de la bebida seguía siendo la misma. Es decir, a su juicio un claro caso de greenwashing.

Fuente: Coca Cola