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¿Aire acondicionado o ventanillas bajadas?: cómo ahorrar refrescando el coche

La recomendación de la DGT es que la temperatura en el interior del vehículo esté entre los 22 y los 24 grados. (Foto: Getty Images)
La recomendación de la DGT es que la temperatura en el interior del vehículo esté entre los 22 y los 24 grados. (Foto: Getty Images)

El calor es uno de los mayores enemigos al volante. Según la revista de la DGT, “puede alterar la capacidad del conductor, causarle fatiga y producir agresividad, tensión y nerviosismo”. De ahí que bajar la temperatura del vehículo en épocas como la actual sea, además de una cuestión de comodidad, de seguridad. La duda que les surge a muchos ante esta situación es qué acción consume menos: bajar las ventanillas o encender el aire acondicionado.

La respuesta es que depende. En El Motor (El País) explican que el sistema de aire acondicionado de los coches utiliza la propia mecánica del vehículo para su funcionamiento y, por lo tanto, eso se traduce en un mayor gasto de combustible cuando está en uso. La cantidad de gasolina o diésel que requerirá varía en función de lo que se le pida. Es decir, no es lo mismo que se quiera bajar la temperatura de 40 a 18 grados que a 24 grados, por ejemplo. La recomendación de la DGT es que el habitáculo esté entre los 22 y los 24 grados.

La cifra generalizada sobre el consumo que aportan en el citado medio y otros especializados es que este aumenta entre un 5% y un 20%. Traducido a litros, sería algo así como 1,5 cada 100 kilómetros. En Endesa reducen esa horquilla a entre 0,2 y un libro. Además, la eléctrica añade que en coches eléctricos el aire acondicionado puede reducir la autonomía del vehículo entre un 10% y un 20%. En el caso de los coches más modernos, el sistema está diseñado para que cuando se alcanza la temperatura indicada este deje de funcionar y, por lo tanto, de consumir.

Aclarado, aunque sea grandes rasgos, cuánto consume el aire acondicionado, ¿qué pasa con las ventanillas? ¿Sale más rentable bajarlas? Desde motorpasion.com responden que eso en realidad depende de la velocidad de circulación. A más velocidad, más resistencia y, por tanto, más consumo. No hay dato concreto, porque varía según la aerodinámica de cada modelo, la velocidad de cada momento… pero sí hay consenso a la hora de señalar que, por debajo de los 80/90 kilómetros por hora sale más rentable bajar la ventanilla. Por encima, mejor poner el aire acondicionado.

En Rastreator, citando un estudio realizado por el Laboratorio Nacional Oak Ridge (Estados Unidos), señalan que por encima de los 110 km/h el ahorro encendiendo el aire en lugar de bajando las ventanillas puede ser de alrededor 0,3 litros cada 100 kilómetros.

Con una idea más clara de qué acción para combatir el calor consume más, siempre hay consejos que se pueden aplicar para bajar la temperatura en el interior del coche sin que esto suponga mucho gasto. Los obvios son aparcar a cubierto o a la sombra. En su defecto, las páginas especializadas aconsejan abrir las ventanillas como paso previo a poner el aire acondicionado para rebajar algún grado antes y que el consumo sea menor.

Otros consejos, como los que apunta Rastreator en la información publicada sobre el tema, tienen que ver con el uso correcto y el mantenimiento. Un filtro en buen estado es garantía de eficiencia. En El Motor aclaran que unos fabricantes recomiendan cambiarlo a los 20.000 kilómetros y que otros indican que puede llegar a los 30.000 kilómetros. Su “fórmula” es limpiarlo un año y cambiarlo al siguiente.

Sobre la temperatura alta al volante la DGT da, entre otros muchos consejos: airear el habitáculo antes de empezar a conducir; dejar las ventanillas abiertas durante los primeros segundos de funcionamiento del aire acondicionado para “expulsar al exterior el aire caliente” y “si en cualquier momento detecta síntomas de fatiga o somnolencia, pare inmediatamente para descansar o dormir”.

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