Tecnología y redes

¿Quién heredará tu música de iTunes?

Es muy probable que nuestros hijos no hereden nuestra colección de MP3 y de libros electrónicos. Sobre todo, si los hemos comprado en iTunes o en Amazon. Porque ninguna de estas dos tiendas virtuales permiten ceder los artículos comprados a otras personas.

Extrañamente, es más fácil dejar en herencia una nave industrial repleta de discos y de libros acumulados durante toda una vida que un minúsculo disco duro de 1 TB lleno de canciones y de libros comprados en Internet.

[Te puede interesar: No pagaremos más con tarjeta… Ahora, con el dedo]

El problema se debe a que no tenemos los mismos derechos sobre los libros o sobre los CD que sobre los archivos. Aunque por los dos hayamos pagado lo mismo. Cuando compramos una canción en iTunes, estamos adquiriendo una licencia para escucharla en nuestros dispositivos, y Apple expresamente nos dice que no puede ser transferida a otra persona. Lo mismo pasa con Amazon: ni los libros con los que llenamos nuestro Kindle ni los MP3 que compramos son realmente 'nuestros'. Tan solo hemos adquirido una licencia para escucharlos.

Para Amazon "Usted no adquiere ningún derecho de propiedad sobre contenidos musicales o de software" . Apple restringe el uso de la música comprada al titular de la cuenta que la ha comprado.

Agujero legal
El problema es que existe un vacío más allá de las colecciones de ocio digital. Por ejemplo, no es fácil acceder a la cuenta de correo electrónico ni a la de una red social de algún familiar que haya fallecido. Muchos proveedores de estos servicios exigen documentación como el certificado de defunción (algunas empresas piden que esté traducido al inglés) o datos relativos a la cuenta del difunto para iniciar un procedimiento legal que suele tardar en completarse.

Algunos abogados han visto en este problema una oportunidad de negocio. Es el caso de David Goldman, un letrado de Jacksonville (Estados Unidos) que ha creado un programa llamado DapTrust que especialmente diseñado para estos casos. El programa almacena datos de usuarios -nombres de cuentas, direcciones de correos electrónicos y contraseñas de diferentes páginas web- que quieren donar sus pertenencias virtuales o la información que haya en su Facebook, en su Twitter o en su correo.  La idea es que DapTrust solo esté instalado en los ordenadores de albaceas, y que su contenido solo se muestre a las personas que el fallecido haya escogido.