Economía para todos

Demanda a una gran cadena de moda por haberle devuelto un centavo de menos

Con el dinero no se juega, y menos con la que está cayendo en la economía mundial. Al menos eso es lo que debe pensar la abogada estadounidense Carolyn Kellman, que está intentando liderar una demanda contra la cadena de establecimientos de moda Forever 21 por quedarse con una pequeña parte del reintegro del importe de las prendas cuando sus clientes las devuelven.

La batalla de Kellman contra Forever 21 comenzó el pasado mes de mayo. La joven letrada de Miami, conocida en los medios locales como 'la abogada fashionista' por su gran afición a la moda, compró unos pantalones cortos en una de las tiendas de la compañía. Después de probárselo en casa, decidió que no le gustaba. Volvió al comercio y, dentro del plazo establecido por la ley del estado, hizo la devolución de la prenda.

Hasta ahí, todo correcto. El problema surgió cuando comprobó su cuenta bancaria. Kellman cayó en la cuenta de que Forever 21 le había devuelto 14,45 dólares, un centavo menos de lo que ella había pagado.

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A pesar de la sorpresa, decidió no darle mayor importancia. Sin embargo, un par de meses después volvió a la misma tienda y se compró una minifalda. Al final, tampoco decidió quedársela y, al devolverla, se dio cuenta de que la empresa había repetido la operación: le habían reintegrado un centavo menos de lo que ella había pagado originalmente.

Una acción de clase
A partir de ese momento, Kellman decidió investigar si otros clientes habían tenido experiencias similares, y la respuesta fue afirmativa. Fue en ese momento cuando la joven abogada decidió iniciar lo que en Estados Unidos se conoce como una acción de clase, es decir, una demanda que agrupe a todas las personas que han sido damnificadas de la misma manera.

La joven abogada mantiene que no se trata de una situación casual sino de un fraude orquestado por Forever 21 en todas sus tiendas del país desde el año 2007, lo que ha supuesto decenas de miles de dólares de ingresos ilícitos.

Pese a todo, Kellman no lo tendrá fácil. Según la ley de Florida, para iniciar este tipo de demanda hace falta que el importe de la cantidad presuntamente estafada supere los 15.000 dólares. Esto significa que Carolyn Kellman deberá encontrar clientes suficientes como para acreditar la apropiación indebida de 1,5 millones de centavos, una tarea nada sencilla.

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