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Nuevo récord de dólar en medio crisis cambiaria en Argentina

Por ALMUDENA CALATRAVA Y DÉBORA REY

BUENOS AIRES (AP) — El gobierno de Mauricio Macri consideró “razonable” el precio de 25,30 pesos por dólar, un nuevo máximo histórico alcanzado este lunes en medio de una crisis cambiaria que llevó a Argentina a buscar la ayuda del Fondo Monetario Internacional por primera vez en casi dos décadas.

Tres altos funcionarios reconocieron que la confianza de los mercados internacionales en Argentina descendió “un escalón” pese a los elogios previos que recibieron las reformas emprendidas por Macri desde que asumió hace dos años. No obstante, descartaron que la sacudida en el mercado de cambios pueda derivar en una crisis social y política.

“Cuando uno ve, el tipo de cambio está en un nivel razonable”, dijo el ministro de Finanzas Luis Caputo en un encuentro con periodistas de medios extranjeros pocas horas después de que la divisa se disparara en el marco de una tendencia alcista que no da tregua desde finales de abril. En promedio, subió 7% respecto al viernes.

Según Caputo, el tipo de cambio está a tono con la depreciación de otras monedas de la región en los últimos cuatro meses y con una inflación de entre 11% y 12%en el mismo periodo.

“De cualquier parámetro que quieras verlo estamos en un nivel muy razonable”, enfatizó, a tono con la corriente de economistas más conservadores y empresarios que desde hace tiempo advierten sobre un retraso cambiario.

El alza en las tasas de interés estadounidenses llevó a inversionistas a sacar su dinero de Argentina y a colocarlo en Estados Unidos, lo cual desencadenó una abrupta escaldada en la cotización del dólar. “Se redujo en un escalón la confianza del mundo en el país”, admitió Marcos Peña, jefe de gabinete de ministros.

“Somos concientes de que hay que tomar medidas para cuidar y fortalecer la confianza. No solo el rumbo es el correcto sino también la velocidad”, dijo Peña en referencia al gradualismo con el que el gobierno ha emprendido las reformas en vez de aplicar un ajuste más severo.

En este escenario, el gobierno defendió la decisión de acudir al FMI por un préstamo después de casi dos décadas pese al rechazo de la población.

“La economía real sigue operando saludablemente. En la calle no se ve clima de tensión social... Esto se restringe al mercado cambiario”, sostuvo Peña.

En tanto, el presidente Macri mantuvo el lunes una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien apoyó las negociaciones iniciadas con el FMI para la obtención de un crédito “stand by”.

Macri le agradeció en tanto a Trump “las expresiones de respaldo” del subsecretario del Tesoro, David Malpass, en el marco de las negociaciones con el FMI, indicó el gobierno en un comunicado.

La Casa Blanca informó que el mandatario estadounidense manifestó un fuerte respaldo a los esfuerzos de Macri para transformar la economía argentina.

El portavoz del FMI, Gerry Rice, dijo que el Fondo prosigue sus negociaciones con las autoridades argentinas y que el “objetivo compartido” es alcanzar una rápida conclusión de las mismas. Rice indicó además que el directorio del organismo tiene previsto mantener un encuentro informal sobre Argentina el 18 de mayo.

De manera paralela, sindicatos se manifestaron en el centro de Buenos Aires contra las negociaciones con el FMI y las impopulares subidas de tarifas de servicios como el gas y la luz, que son resistidas por partidos de la oposición que buscan frenarlas en el parlamento.

“Nosotros somos Argentina y no queremos deber nada más al Fondo Monetario Internacional. En los años 90 este país quedó destruido y vamos de vuelta a una destrucción. Vamos a seguir peleando como trabajadores para el no al tarifazo, no al Fondo, no a las políticas para eliminar a la clase obrera”, dijo a The Associated Press Roberto Milio, del sindicato de Dragado y Balizamiento.

El país ha suscrito otros acuerdos con el Fondo a lo largo de su historia, marcada por fuertes crisis financieras. La opinión sobre el organismo tocó fondo a raíz de la crisis de 2001, cuando se lo apuntó como responsable del colapso de los bancos, la devaluación de la moneda y el crecimiento de la pobreza a tasas mayores al 50% por sus políticas de ajuste.

El gobierno no ha precisado cuáles cree que serán las condiciones que el Fondo pedirá al país para otorgar el crédito “stand-by”, del que únicamente se sabe que será un giro de “alto acceso” con el que Argentina busca, entre otras cosas, garantizar el pago de deuda hasta fines de 2019. Analistas creen que implicará una fuerte reducción del gasto público.

Argentina también ha sumado el apoyo de otros miembros del Fondo, como Alemania, España, Chile, Brasil, China y Japón a sus negociaciones.

Pese a estos respaldos, el Banco Central volvió a intervenir el lunes en el mercado con la venta de reservas para frenar la depreciación del peso.

Se desconoce cuánto afectará la apreciación del dólar a la tasa de inflación, aunque el gobierno estima que en mayo se acelerará. Analistas creen que 2018 cerrará con una inflación de al menos 22%.

“Tenemos altas chances de que la inflación se mantenga dentro de rangos previsibles, acotados y manejables”, dijo al respecto el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Las autoridades están pendientes qué pueda ocurrir el martes, cuando el Banco Central afrontará vencimientos en títulos de deuda por unos 640.000 millones de pesos (unos 27.000 millones de dólares). Analistas confían en que buena parte de los mismos se renueven, mientras observan con atención si inversores extranjeros se volcarían a la divisa estadounidense.

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El periodista de AP en Buenos Aires Paul Byrne colaboró con esta nota