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Tequila mexicano con historia de amor y aroma de la India

Pablo Scarpellini. Los Angeles

Hay estadounidenses y japoneses que bailan flamenco, y son capaces de hacerlo muy bien. Entonces, ¿puede ocurrir algo tan raro como que un ciudadano de la India sea un experto en tequila? Hari Dhiman es la respuesta a esa pregunta. De hecho, hasta ha creado su propia marca: Tequila 88 que, además de esconder una historia de amor detrás, triunfa en Estados Unidos. Ha vendido este año unas 60.000 botellas. Y todo empezó con unas degustaciones en México por accidente, o casi.

Dhiman habla español, conoce la cultura mexicana a fondo y es un tipo listo, ingredientes suficientes para haber logrado que lo suyo sea un caso de éxito con un toque exótico. “Fue un reto hacer tequila por ser indio, no se crea, porque la gente se extrañaba, pero con dedicación he superado todas las dudas y los obstáculos”, explica Dhiman desde sus oficinas en Orange County, donde también tiene un pequeño almacén. Ahora incluso da clases de degustación de tequila.

Hari Dhiman, creador de Tequila 88.

Desde muy abajo

Su camino para llegar hasta el tequila valida el sueño americano de muchos inmigrantes. Dhiman llegó a fregar suelos por el salario mínimo y terminó construyendo una fortuna en el sector de la hostelería, involucrado con hoteles y restaurantes durante años hasta dar un giro a su carrera.

Explica que todo empezó al hacerse miembro de un grupo que viajaba a México durante el Día de Muertos para hacer degustaciones de tequila y mezcal. “Aprendí mucho y me volví un gran fanático del tequila”. De ahí surgió la idea de hacer el suyo propio. Tras invertir más de dos años en el diseño de la botella, elaborada con cristal italiano, y en el tequila en sí, se lanzó a vender.

Hoy tiene una plantilla de 21 personas, 18 de ellas vendedores cubriendo de punta a punta el estado de California. Además, está presente en 21 estados de EEUU y en un buen puñado de países extranjeros, incluyendo India, donde el tequila se está abriendo paso lentamente.

Hari Dhiman, creador del Tequila 88.

Todo ello en un mercado del tequila altamente saturado. “Es verdad que el mercado está muy saturado pero no solo vendemos productos, sino la pasión, la entrega y sobre todo la calidad. Mis tequilas añejan mucho más tiempo que la mayoría de lo que hay en el mercado, y eso se nota”.

El 88 es un tequila que se puede encontrar en sitios como Wholefoods, Bevmo, Total Wine & More y su página web, 88tequila.com.

Pero no solo de tequila vive el hombre. Vende de todo, desde whisky hasta vodka de otras marcas, casi todo de alta gama. “Conseguimos la licencia de distribución hace unos años y ahora ofrecemos 80 productos. Nos da más opciones de que nos compren algo dentro del catálogo”, dice el empresario indio.

En cuanto a las ambiciones de futuro, asegura que quiere “seguir creciendo porque hay 220 países en todo el mundo y se bebe en todas partes”. “Mi sueño es que haya Tequila 88 en cada país del mundo”, comenta.

Historia de amor

Como remate a la charla, Dhiman comparte la peculiar historia del nombre de su tequila, el porqué del 88.

“En 1978 estaba viajando de Londres a Singapur por un viaje de negocios. Conocí a una joven allí, la invité a un café y eso se transformó en una cena. La llevé a cenar a un restaurante llamado 88 Seafood en Singapur, en la playa. Volví a Londres y durante años no tuvimos contacto. No había Facebook entonces. Pero en 1982 decidí volver de vacaciones con la idea de verla y la encontré. En dos semanas estaba casado con ella. Llevo casado desde entonces, así que por eso quería usar el 88 para algo algún día”. Hoy es un tequila floreciente. “Hay una historia de amor detrás, la historia de mi vida, literalmente”.

@pscarpe


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