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Stella Jean: “Cuando sientes que no puedes más, el mundo siempre te manda una señal para que sigas adelante”

·9 min de lectura
Photo credit: Roxy
Photo credit: Roxy

De madre haitiana y padre italiano, la multiculturalidad corre por sus venas, y su mejor aliada para demostrarlo es la moda. Hablamos de Stella Jean, la ya icónica diseñadora que, en 2013 fue bautizada como ‘la protegida de Giorgio Armani’ al ser escogida por el artista para abrir uno de sus desfiles en Milán. Ahora, tras más de diez años de carrera, se ha consolidado como una de las creadoras más comprometidas de la industria: la mezcla de dos culturas tan opuestas como la suya la ha llevado a trabajar por todo el mundo con mujeres artesanas de países como Kirguistán, Kenia, Perú o Siria, con el objetivo de arrojar luz sobre todo lo rico que tienen estos países en necesidad.

Su lucha humanitaria abarca varias causas sociales, desde la pobreza hasta el feminismo, apostando, también por la moda sostenible. Ahora, la diseñadora ha creado la colección más cañera del verano junto a Roxy, formada por bikinis, bañadores, ponchos, monos y más prendas llenas de ese color que caracteriza a Stella, con una pieza clave: el bolso de rafia, elaborado a mano por mujeres artesanas en un taller de Madagascar. Una verdadera obra de arte que merece la pena elegir para que nos acompañe en nuestros ‘lookazos’ más veraniegos.

Charlamos con Stella Jean entre viñedos en Noto, Sicilia, y nos cuenta ‘highlights’ sobre su historia, la colección y las experiencias más top que ha vivido gracias a su carrera.

Photo credit: Roxy
Photo credit: Roxy

¿Por qué elegiste Madagascar para esta colección con Roxy?

Yo no lo elegí, Madagascar me eligió a mí. En este caso, fue el ‘atelier’ quien me contactó por Instagram. Sabían que yo trabajaba con rafia en mis colecciones, entonces me dijeron que querían hacer algo con este material y con color, que fuera sostenible y hecho de manera ética, estaban muy emocionados por ello. Me empezaron a enseñar algunas fotos y comenzamos a estudiar cómo trabajar en ello. Es importante confiar en la gente con la que trabajas.

Entonces, me mandaron los primeros bolsos de prueba y seguimos adelante con ello, y no fue fácil hacerlos llegar a Italia. Esto me enseñó su determinación y que era una gente con la que merecía la pena hacer algo. Cuando empecé con esta experiencia, me puse en contacto con Roxy para comentárselo y enseguida me dijeron que sí, inmediatamente comenzamos a probar algunos materiales y conseguimos las certificaciones específicas y todo lo necesario para confeccionar el bolso.

¿Cuál es tu pieza favorita de la colección?

El bolso, sin duda. Aunque bueno, también el bikini multicolor y el mono largo. Me encantan. Pero sí, el bolso siempre va a tener un lugar en mi corazón.

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Photo credit: Roxy
Photo credit: Roxy

En 2021 te convertiste en embajadora de buena voluntad de la ONU. ¿Qué te hace estar tan comprometida con las causas sociales?

Es parte de mi historia. Mi madre es de Haití, que es un gran país con una gran cultura e historia, pero solo es conocido por las peores razones, como muchos otros países en necesidad. Es mucho más sensacionalista hablar de la pobreza extrema en el mundo y este tipo de temas. Para mí, lo mejor es hacer que este país atraiga por una buena razón. Por ejemplo, una solución posible es que se convierta en una atracción para superar esta situación, en lugar de seguir hablando sobre lo pobres que somos.

Mi intención era enseñar la riqueza tan increíble que tenemos nosotros, un país realmente rico en cultura y tradiciones. Estamos acostumbrados a la alta costura, al ‘glamour’, lo que es un ‘atelier’ elegante, pero el trabajo que ellos hacen en estos países es tan sofisticado como en París, en Milán o en Londres, solo que no se muestra en palacios. En el momento en el que dejemos de referirnos a estos países con esa innecesaria superioridad, nos daremos cuenta de lo rico que es, automáticamente empezaremos a considerarlo de forma diferente.

El trabajo que se hace en países como Haití es tan sofisticado como en París.

Esto es lo que les ayudará de verdad, no solo enviarles dinero con nuestra caridad. Las acciones altruistas son necesarias cuando están en una situación de emergencia, pero luego hay que hacer las cosas de una forma diferente: no ayudamos si enviamos dinero por caridad a la gente, ellos necesitan trabajar como nosotros. Por su dignidad, esta es la clave, es el cambio y significa muchísimo. Ellos son personas válidas para trabajar, en el momento en el que desarrollemos una visión que vaya más por la igualdad, todo cambiará. Trabajar con ellos es una de las formas en las que a mí me gusta promover este tipo de mensaje.

Te inspiras en muchas culturas de todo el mundo. ¿Cómo las plasmas en la moda?

No las reflejo, cuando las conozco hay una reciprocidad y un intercambio de habilidades, así que quedamos, nos sentamos en una mesa y yo pongo lo mío ahí: mis aportaciones ‘made in Italy’, y ellos todas las tradiciones y técnicas suyas. Este es uno de los momentos en los que decidimos qué vamos a dar al otro de esta cultura, y después lo transformamos en algo que tenga las dos, no de la misma forma porque la suya siempre es predominante, y la mía ocupa un 30%. Va sobre conocer todas las culturas, reciprocidad e intercambio de talento.

Si en 2022 solo buscamos que la ropa sea bonita, estamos equivocados. Hay mucho más.

¿Cómo te imaginas a las mujeres que visten tus diseños?

No me las imagino, porque pueden ser mujeres, hombres o lo que sea. Yo soy una incógnita, soy el resultado de dos culturas, de dos colores. No sabes por dónde voy a salir. La gente es incógnita, no podemos definirla, nos ha costado mucho tiempo conseguir una libertad como para poner ahora a alguien en una caja de nuevo. No tengo ni idea ni un estándar de quién quiero que vista mi colección: lo único que me importa es que esa persona sea consciente y cuide su ropa y lo que hace con ella, que no lo transforme todo en una tendencia o en una acción sostenible de forma superficial, solo para quedar bien. Porque va más allá, hay mucho más en cada prenda, y por lo menos deberíamos tener cuidado con eso.

¿Qué mensaje buscas transmitir a través de la moda que creas?

Muchos. Si nosotros seguimos pensando en pleno 2022 solo en hacer bonitas colecciones, creo que estamos completamente equivocados. El mundo no necesita que Stella Jean u otros haga prendas monas. Es el momento de construir algo bonito dentro de algo que sea realmente bueno, al menos, ese es nuestro deber. Podemos hacer realidad esta belleza gracias al poder de la moda, que es la segunda fuerza económica más influyente en Italia, pero, ¿para hacer qué? ¿Que parezcamos más altas o más delgadas? No tiene sentido. Así que, si podemos crear algo bonito en la moda, es nuestro deber hacerlo.

Las firmas son capaces de congregar a miles de personas en el mundo en unos pocos segundos, son una herramienta muy poderosa para tender un puente. La cosa es poner algo de sentido en cada prenda. Es un tema muy complejo el del consumismo y la ética, es como si hablamos de fuego y agua, no pueden existir juntos. De alguna manera deberíamos construir un puente entre estos dos extremos. La belleza que nos muestran no significa belleza real, siempre tiene algo superficial como, sin ir más lejos, el Photoshop.

¿Qué consejo darías a alguien que quiere ser diseñadora?

No tengas miedo, aunque a veces va a ser duro. Si quieres poner algo de sentido a lo que haces, si es una parte de tu historia, de tu alma, de tu corazón, estás tomando un riesgo, así que es normal que sea duro, porque todos somos vulnerables. Si alguien quiere hacerte daño, no tengas miedo, nunca estás tan sola como piensas. En el momento en el que sientas que no puedes más, que se ha acabado, el mundo te mandará algo, a alguien, una razón para continuar. Nunca tengas miedo, recuerda siempre la historia de David y Golliat: ser el más pequeño no significa que seas el más débil.

El color es el gran protagonista de tus colecciones. ¿Qué significa para ti?

Los colores son parte de la cultura haitiana, la de mi madre. Es un país en el que la gente reacciona a las dificultades con colores, música, diversión, justo lo contrario. Es algo muy poderoso, es positividad. El momento en el que tengas que afrontar dificultades, ponte tu ropa más brillante y vibrante y te ayudará. Los colores traen consigo muchos otros elementos. Cuando veo mi ropa, siempre me imagino la música que va con ella. Es todo un mundo y con la ropa y accesorios puedes hacer hasta una ‘playlist’.

Photo credit: Roxy
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Eres considerada la ‘protegida’ de Giorgio Armani. ¿Cómo surgió tu amistad con él?

Él me dio la oportunidad de empezar, de presentar mi primera colección en la Milán de forma oficial en 2013, en la ‘Milano Donna Moda’ y así es como empecé, aunque había ganado el concurso ‘Who is on next’ en 2011. Él nunca consideró nada más allá de la meritocracia, nunca pensó de dónde era, de qué país venía. Todo fue por méritos propios.

Hay muchas estrellas de Hollywood que lucen tus diseños en las citas más importantes. Por ejemplo, Julia Roberts en Cannes. ¿Cómo es trabajar con ellas?

Siempre me sorprendo. Recuero la primera vez, una mañana, hace muchos años, me desperté y vi un ‘look’ de Rihanna en la Casa Blanca y me pareció tan increíble que pensé que era una broma, porque era ella, con el presidente de Estados Unidos… No me lo creía. Siempre agradezco el apoyo, sobre todo a marcas independientes como la mía. Es muy importante para nosotros.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Esta colección con Roxy. Voy a coger la peor y la mejor parte tanto de Italia como de Asia, que son dos culturas muy supersticiosas, elevando la superstición a la enésima potencia. Pero no puedo decir más, ‘facta non verba’ (primero los hechos y luego las palabras).