Mercados españoles abiertos en 5 hrs 43 min
  • S&P 500

    3.678,43
    +92,81 (+2,59%)
     
  • Nasdaq

    10.815,43
    +239,82 (+2,27%)
     
  • NIKKEI 225

    26.835,54
    +619,75 (+2,36%)
     
  • Dólar/Euro

    0,9832
    +0,0005 (+0,05%)
     
  • Petróleo Brent

    87,97
    +0,06 (+0,07%)
     
  • BTC-EUR

    19.910,81
    +257,53 (+1,31%)
     
  • CMC Crypto 200

    444,85
    +9,50 (+2,18%)
     
  • Oro

    1.706,90
    +4,90 (+0,29%)
     
  • HANG SENG

    17.079,51
    -143,32 (-0,83%)
     
  • Petróleo WTI

    83,85
    +0,22 (+0,26%)
     
  • EUR/GBP

    0,8675
    -0,0004 (-0,04%)
     
  • Plata

    20,76
    +0,17 (+0,83%)
     
  • IBEX 35

    7.462,00
    +95,20 (+1,29%)
     
  • FTSE 100

    6.908,76
    +14,95 (+0,22%)
     

¿Puede el sorpresivo registro del FBI en Mar-a-Lago llevar a la inhabilitación de Trump?

·6 min de lectura
REUTERS - DAVID DEE DELGADO

El registro que el FBI llevó a cabo este lunes en Mar-a-Lago estaría vinculado a una investigación sobre los documentos que Donald Trump se habría llevado ilegalmente cuando abandonó la Casa Blanca. Un caso que parece insignificante comparado con los demás casos en los que está implicado el expresidente estadounidense, pero una oscura sección del Código de los Estados Unidos podría convertirlo en una bomba política.

Es una investigación extraordinaria que podría tener consecuencias extraordinarias. Al menos, eso es lo que esperan los opositores de Donald Trump tras la redada llevada a cabo el lunes 8 de agosto por el FBI en Mar-a-Lago, la residencia del expresidente estadounidense en Florida.

"¡Incluso han entrado en mi caja fuerte!", se ofendió Donald Trump en un comunicado en el que calificó este registro como una conspiración política organizada por "la izquierda radical" para impedir que se presente a las elecciones presidenciales de 2024.

¿Sospechas fundadas?

Pero el expresidente no indicó la razón oficial por la que los agentes federales registraron y se llevaron los documentos encontrados en el lugar. El FBI tampoco ha especificado la finalidad con la que actuaron sus agentes.

El Departamento de Justicia sólo ha lanzado hasta ahora dos investigaciones sobre Donald Trump. El primero tiene que ver con sus esfuerzos para que se anule la victoria electoral de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020, mientras que el segundo se refiere a los documentos "clasificados" que se acusa al expresidente de haberse llevado ilegalmente cuando dejó la Casa Blanca.

Es este último expediente el que está detrás de la sorpresiva actuación del FBI, según la inmensa mayoría de los medios de comunicación estadounidenses.

Y esto no es una buena noticia para Donald Trump: si el FBI se tomó la libertad de registrar la residencia más famosa del expresidente, "es porque los investigadores tienen razones sólidas para sospechar que un lugar alberga pruebas de un crimen", subraya el sitio 'Vox'.

Dicho procedimiento "debe ser autorizado por una orden de un tribunal federal, lo que significa que la presión judicial sobre Donald Trump es mucho más fuerte de lo que se imaginaba", señala la radio pública 'NPR'. De hecho, ningún juez daría su aprobación a una operación del FBI que pudiera desencadenar una onda expansiva mediática y política a gran escala sin antes asegurarse de que el riesgo de que salga mal es mínimo.

Es, en cualquier caso, toda una escalada judicial en un caso que puede parecer relativamente trivial comparado con el historial políticamente explosivo de los acontecimientos entre las elecciones de noviembre de 2020 y el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

Los Archivos Nacionales vs. Donald Trump

Originalmente, todo proviene de los Archivos Nacionales, que buscan desde mediados de 2021 hacerse con los archivos sensibles que se sospecha que Donald Trump "olvidó" entregarles al dejar la Casa Blanca. La ley obliga a todos los presidentes a dejar los documentos clasificados cuando dejan el cargo. "Es esencial para nuestra democracia. Es un medio de supervisión a posteriori de la acción gubernamental por parte del pueblo", dijo David S. Ferriero, entonces Archivero de los Estados Unidos, en una declaración emitida en febrero de 2022.

En enero de 2022, 15 cajas llenas de folios, cartas y otros documentos salieron de Mar-a-Lago hacia los Archivos Nacionales. Donald Trump y sus asesores dijeron que se trataba de un malentendido que se había resuelto en un ambiente "de lo más cortés", según el periódico 'Washington Post', que dedicó una larga investigación a estas 15 cajas.

Pero el tono de los Archivos Nacionales fue mucho menos conciliador cuando se descubrió el contenido de estas cajas. Entre los documentos inocuos, como un menú de cumpleaños y maletines presidenciales oficiales, había otros más confidenciales, como cartas enviadas por el dictador norcoreano Kim Jong-un. Y "algunos de los documentos eran tan sensibles que es imposible discutir su existencia en público", señala el 'Washington Post'.

Un inventario que llevó a los Archivos Nacionales a pedir al Departamento de Justicia, en febrero de 2022, que abriera una investigación para establecer si Donald Trump había violado o no la ley de conservación de documentos oficiales clasificados.

"Esto no es fácil de establecer porque hay que demostrar que Donald Trump sabía que no tenía permiso para llevarse esos documentos o que los escondió o destruyó deliberadamente para cubrir sus huellas", señala la 'CNN'.

Este es probablemente el objetivo de esta reciente búsqueda: encontrar pruebas de que el exmandatario se llevó estos documentos para ocultarlos. Los investigadores también podrían estar buscando "otros documentos clasificados que Donald Trump no entregó en enero", señala John Owens, especialista en política estadounidense de la Universidad de Westminster. Si el FBI los encontrara, el expresidente difícilmente podría argumentar esta vez que fue un desafortunado malentendido.

"Se trataría de un caso de ocultación de documentos clasificados, que es un delito federal", dice Elie Honig, abogado estadounidense y reportero judicial de la 'CNN'.

La amenaza del artículo 18 sección 2071 del Código de los Estados Unidos

Y no cualquier delito. "La razón por la que este registro es una bomba política es porque está escrito en el artículo 18 Sección 2071 del Código de los Estados Unidos", tuiteó Marc Elias, abogado y exasesor legal de Hillary Clinton, la excandidata presidencial demócrata. Esta sección castiga la ocultación o destrucción deliberada de documentos oficiales con hasta tres años de prisión. Y, sobre todo, lleva a la imposibilidad de presentarse a un puesto oficial en la Administración.

"Técnicamente, Marc Elias tiene razón: este texto implica que si Donald Trump es declarado culpable de este delito, no podrá presentarse a la reelección en 2024", reconoce Emma Long, especialista en el sistema judicial estadounidense de la Universidad de East Anglia (Norwich). Pero hay muchos "peros" a esta afirmación, matiza esta politóloga.

El primero es el proceso. "Probablemente llevaría mucho tiempo y no hay certeza de que se complete antes de las próximas elecciones, lo que permitiría a Donald Trump volver a presentarse", señala Emma Long.

En segundo lugar, hay todo un debate constitucional en torno a este texto. De hecho, la misma amenaza de inhabilitación ya había sido esgrimida en 2015 contra... Hillary Clinton. Los republicanos, incluido Donald Trump, habían asegurado que la destrucción por parte de la excandidata demócrata de los correos electrónicos que había enviado como secretaria de Estado bajo el mandato de Barack Obama le prohibía ser candidata por este famoso artículo 18.

En su momento, muchos juristas estadounidenses argumentaron que este texto se aplicaba a todos los cargos gubernamentales, excepto al de Presidente de los Estados Unidos. De hecho, la Constitución estadounidense establece las condiciones para ser presidente "y en ninguna parte dice que uno debe tener un historial limpio o no haber destruido un documento clasificado", escribió Eugene Volokh, un sabio de la Carta Magna de la nación norteamericana.

El hecho es que esta cuestión jurídica nunca se ha resuelto definitivamente. En otras palabras, "sería el Tribunal Supremo el que tendría que decidir y no creo que, dada su inclinación política tan derechista, falle en contra de Trump", dice John Owens.

Sin embargo, para este experto, cualquier nueva condena podría ser la gota que colma el vaso para Donald Trump. "Ya está debilitado por las audiencias del Capitolio, su índice de aprobación nacional ha bajado, y si es condenado en otro caso, podría ser la gota que colma el vaso para sus ambiciones", dijo Owens.

*Adaptado de su versión original en francés