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¿Sabes la diferencia entre un desodorante y un antitranspirante?

Photo credit: getty
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Sudar resulta desagradable, para qué negarlo, por eso el desodorante o el antitranspirante tiene que ser un básico de tu neceser. A nadie le gusta sudar –hasta puede ocasionar problemas de autoestima–, pero menos mal que lo hacemos porque, si no, tendríamos un grave problema. Este mecanismo, que en verano puede hacernos transpirar desde el bigote hasta el pecho, “nos permite regular la temperatura de nuestro cuerpo, especialmente en climas cálidos o durante el ejercicio, y para eliminar productos de desecho y toxinas de nuestro organismo”, recuerda el doctor Carlos Suárez García, especializado en dermatología y venereología de la Clínica Sánchez del Río en Oviedo (Asturias)

En el verano más cálido de los últimos años y con el aire acondicionado a mayor temperatura de la que nos gustaría debido a las restricciones obligadas (los centros comerciales, las tiendas y los museos han dejado de ser ya un refugio de frescor), hemos sudado la gota gorda más que nunca, aunque nos hayamos puesto el mejor desodorante del mercado y cremas refrescantes que minimizan el sudor.

Quizá por eso hayas pensado más de una vez en cambiar el desodorante al ver que no te funciona, pero quizá sea debido a que has vivido un momento de estrés o a no te estés aplicando el producto adecuado, por lo que conviene saber la diferencia entre un desodorante y un antitranspirante para decidir cuál es el más indicado, porque no son lo mismo, ni se parecen.

Un desodorante es un cosmético que contiene perfumes y algunos componentes antibacterianos con el objetivo de enmascarar el mal olor, mientras que un antitranspirante es un fármaco que contiene sales de aluminio y su función es reducir la cantidad de sudor”, apunta el doctor Suárez García.

Desodorante y antitraspirante, por tanto, actúan de distinta manera, como puntualiza el doctor Juan Gavín del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET), de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV): “El desodorante camufla el olor del sudor mediante el uso de sustancias que lo absorben y fragancias. Un antitranspirante bloquea la evacuación del sudor en la glándula sebácea”.

¿Cuándo optar por uno u otro?

Optaremos por un desodorante cuando la principal preocupación del paciente es el mal olor causado por la proliferación de la flora bacteriana de la piel en presencia de humedad. Con un desodorante la persona no deja de sudar, por tanto los desodorantes son la mejor opción para personas que no tengan problemas con el sudor, pero quieran sentirse frescas y oler bien”, aclara Suárez García.

Coincide el doctor Gavín, quien añade: “Un antitranspirante está indicado en casos de hiperhidrosis o exceso de sudoración”. Este experto apunta, en todo caso, que el uso de ambos es compatible, si bien conviene distanciar su aplicación un par de horas, al menos.

¿Pueden provocar reacciones?

Si tienes una piel sensible, ve con más cuidado, especialmente, tal y como advierte el dermatólogo del GEDET, con los antitranspirantes: “La única contraindicación es la intolerancia a cualquiera de sus ingredientes, ya que, sobre todo los antitranspirantes, pueden irritar la piel”.

En todo caso, “tanto desodorantes como antitranspirantes son aptos para la mayoría de personas, la incidencia de efectos secundarios es baja y suele tratarse de una irritación temporal y reversible con el cese de uso. La irritación puede deberse a un uso incorrecto, a la aplicación sobre una piel fragmentada (por ejemplo después de la depilación) o por una sensibilización y consiguiente alergia cutánea a algunos componentes, como conservantes o perfumes”, remarca el doctor Carlos Suárez García. Y precisa algo sobre lo que se han vertido muchos bulos y que es la vinculación de estos productos para combatir el sudor con distintas enfermedades: Actualmente no existe ninguna evidencia científica que relacione el uso de antitranspirantes con el cáncer de mama o la enfermedad de Alzheimer. Cuando se usan de forma adecuada podría afirmarse que hay muy pocos inconvenientes relacionados con un uso a largo plazo”, tranquiliza.

Y si, con todo, eres partidaria de la cosmética natural, también tienes opciones de desodorantes sin químicos, que, como precisa el doctor Gavín “aunque varíe el origen de las sustancias con las que están fabricados, ambos pueden ser igual de eficaces”.

Suárez García señala la creciente demanda de los desodorantes naturales: “Está aumentando el interés de productos de control del olor y la humedad exentos de aluminio, entre ellos la piedra natural. En general la mayoría de productos naturales son útiles para enmascarar el mal olor con menos riesgos de sensibilización y alergias que los productos químicos que se comercializan”, concluye.

Cómo minimizar el sudor

De todas maneras, aunque sudar sea una función fisiológica natural, sí puedes hacer algo por evitar el mal olor. Para empezar, seguir una buena higiene, usar ropa de algodón, transpirable y holgada, además de utilizar a diario, tras la ducha, un desodorante para neutralizar el hedor. Si tienes tendencia a sudar de manera abundante, evita, especialmente en verano, las comidas muy picantes y el alcohol.

Ante situaciones excepcionales de hiperhidroxis también hay soluciones médicas, como el bótox, la radiofrecuencia fraccionada o la iontoforesis antes de llegar a la simpatectomía, una pequeña intervención quirúrgica para acabar con el exceso de sudoración. Incluso se acaba de lanzar al mercado una alternativa en forma de crema (Ecrisens), desarrollada por el Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de la Universidad Miguel Hernández de Elche, que lleva 20 años estudiando los terminales nerviosos de la piel. Esta solución, con una textura tipo gel de rápida absorción, regula la actividad de la glándula ecrina mediante activos neuromoduladores. “Esta solución neurodermatológica ha demostrado, en un estudio independiente, reducir la sudoración en un 50% en manos y axilas y supone la primera alternativa no invasiva a los antitranspirantes”, señalan desde este laboratorio español.