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Rusia detiene a hackers tras haberles ofrecido pacto

Por VLADIMIR ISACHENKOV
Alexander Filinov, acusado de integrar una banda de hackers en Rusia comparece por video en una audiencia judicial en Moscú el 9 de febrero del 2017. (Alexander Avilov/Moscow news agency via AP)

MOSCÚ (AP) — Durante varios años, un grupo de hackers en Rusia logró meterse en las computadoras de funcionarios importantes y publicar sus cartas y documentos con impunidad. Las agencias de seguridad los identificaron, pero les ofrecieron un trato.

Si revelaban a los agentes lo que habían conseguido antes de publicarlo, estarían inmunes a ser detenidos. Ese era el pacto, según relató un integrante de la banda llamada "Shaltai Boltai" en una entrevista difundida el jueves.

Sin embargo, de alguna manera, las cosas no funcionaron y el cabecilla de la banda y otros dos hombres terminaron tras las rejas.

Alexander Glazastikov —en la entrevista con el canal Dozhd TV desde Tallinn, Estonia, donde está buscando asilo político— dijo que su agrupación no tuvo nada que ver con el robo de emails del Partido Demócrata de Estados Unidos en la campaña electoral. El entonces presidente Barack Obama había acusado a Rusia de perpetrar la infiltración cibernética para ayudar a Donald Trump a ganar la presidencia. El Kremlin rechaza las acusaciones.

"Nuestro grupo no se ha metido con nadie fuera de Rusia", dijo Glazastikov en la entrevista. "No nos interesaban ni los demócratas ni los republicanos".

No dijo si los agentes del Servicio de Seguridad Federal que le ofrecieron el trato eran los mismos que fueron arrestados en diciembre, acusados de espiar para Estados Unidos. Los arrestos, publicados por la prensa rusa, suscitaron especulaciones de que estaban vinculados al ciberespionaje contra los demócratas.

Si bien la entrevista no arrojó luz sobre la injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses, ofreció un inusual vistazo al penumbroso mundo de la política rusa, donde con frecuencia los hackers se venden para ayudar a un grupo a perjudicar a algún rival.

Glazastikov dijo que el cabecilla de los hackers, Vladimir Anikeyev, había ofrecido la ayuda de Shaltai Boltai al gobierno para difundir información que sea del interés público. Añadió que se había incorporado al conjunto porque estaba aburrido con su empleo en el sector de mercadeo.

El grupo saltó rápidamente a los titulares de prensa al publicar cartas de políticos, empresarios y artistas en que lucían inescrupulosos y cínicos. Fue entonces que Shaltai Boltai decidió hacer dinero con sus destrezas: chantajeando a sus víctimas, obligándolas a pagar o de lo contraria publicarían sus documentos personales.

Sin embargo, Glazastikov dijo que el grupo se topó con la furia de las autoridades en 2015, cuando publicó cartas y documentos del director del departamento de construcciones del Ministerio de Defensa y luego difundió una carta abierta al director de la contrainteligencia militar, burlándose de la incapacidad de esa entidad de mantener sus archivos en reserva.