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El retraso en la reforma fiscal de EEUU arrastra también a Tokio

 

Tokio, 10 nov (EFE).- La Bolsa de Tokio cerró hoy con una fuerte caída ante la incertidumbre de los inversores por la decisión del Senado de Estados Unidos de retrasar un año la bajada de impuestos a las empresas, como parte de la reforma fiscal propuesta por la Administración de Donald Trump.

El índice de referencia Nikkei cayó 187,29 puntos, un 0,82 %, hasta situarse en 22.681,42, mientras que el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, perdió 12,32 puntos, un 0,68 %, hasta las 1.800,79 unidades.

El parqué tokiota comenzó la jornada con fuertes pérdidas especialmente en los sectores del caucho, los metales y el transporte aéreo.

Esta tendencia se mantuvo durante el resto de la jornada, durante la cual el Nikkei llegó a perder más de 300 puntos arrastrado por el retroceso en el víspera en Wall Street.

Los senadores republicanos habían propuesto reducir los impuestos de un 35 % a un 20 % en 2018, pero decidieron ahora retrasar su implementación hasta 2018.

Las expectativas sobre la reforma fiscal de Trump ayudaron a mantener al alza las acciones estadounidenses durante las últimas semanas y la decisión de retrasarla ha sido percibida con desconfianza por los inversores en todo el mundo.

No obstante, algunos analistas apuntan a que los resultados de hoy son sólo un ajuste de posiciones y no una nueva tendencia, que estará mucho más marcada por el optimismo generado por las sólidas ganancias del primer semestre del año fiscal nipón (abril-septiembre).

Toshiba (Swiss: TOSH.SW - noticias) , que forma parte de la segunda sección, cayó un 5,1 %, después de que los medios locales informaran de que la compañía tecnológica planea hacer una ampliación de capital en caso de que se retrase la venta de su negocio de chips.

En la primera sección, 1.357 valores retrocedieron frente a los 596 que avanzaron, mientras que 81 terminaron el día sin cambios.

El volumen de negocio ascendió a los 3,589 billones de yenes (27.165 millones de euros, frente a los 3,338 billones de yenes (25.294 millones de euros) del jueves.