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¿Qué documentos necesito para aceptar y vender un piso heredado?

Documentos imprescindibles para aceptar y vender una vivienda heredada. Foto: Pixabay

Es habitual que las viviendas heredadas en España se terminen vendiendo. Especialmente, cuando la herencia se tiene que repartir entre varios herederos. No obstante, para poder vender legalmente el piso heredado, es obligatorio seguir un proceso jurídico de adjudicación que concluirá con el cambio de titularidad de la casa. Pero ¿qué documentos debemos recopilar para llevar a cabo este trámite? En este artículo lo contamos.

1. Certificado de defunción

Este es el primer documento que debemos obtener, ya que es el que da fe del fallecimiento de nuestro familiar. Podemos solicitarlo de forma totalmente gratuita en el Registro Civil del lugar del deceso y suele tardar entre dos y quince días, dependiendo del organismo. Aunque, en algunos casos, la funeraria que realizó el sepelio también se puede encargar del asunto y entregar una copia a los familiares directos. 

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2. Certificado de últimas voluntades

Luego, con el certificado de defunción, debemos obtener el certificado de últimas voluntades. Este es el documento que certifica si el fallecido dejó o no un testamento y, de ser así, en qué notario lo hizo. Para pedirlo, tenemos que dirigirnos a la gerencia territorial del Ministerio de Justicia de la comunidad autónoma correspondiente. Aunque, también lo podemos hacer de forma telemática en la web del ministerio.

Este solo se puede solicitar habiendo transcurrido 15 días del fallecimiento. Para pedirlo, debemos abonar previamente una tasa de 3,78 euros en una entidad bancaria y rellenar el formulario de solicitud que podemos encontrar en la web del organismo. 

Este, generalmente, está disponible en un lapso de 10 días hábiles y no los envían por correo postal. Aunque, si la petición la hacemos de forma telemática y, además, estamos en Madrid, lo podemos buscar directamente en la sede del Ministerio de Justicia. De esta forma, el plazo se puede reducir a la mitad.

3. Copia autorizada del testamento

Ahora, si en el certificado de últimas voluntades consta que nuestro familiar dejó un testamento, entonces debemos acudir al notario autorizado (es el que aparece en el documento) para pedir una copia

Para ello, tenemos que presentar tanto el certificado de defunción como el de últimas voluntades. El precio de una copia del testamento va a depender del número de folios que tenga, de su antigüedad y del notario, pero no suele ser un trámite costoso. De manera general, no supera los 60 euros.

4. Acta de declaración de herederos

Por el contrario, si no existe testamento, los que somos familiares directos debemos demostrar el parentesco y realizar un acta de declaración de herederos ante notario. Para ello, tenemos que aportar algunos documentos para atestiguar la consanguinidad como, por ejemplo, el libro de familia, las partidas de nacimiento, entre otros. 

Además, tendrán que acudir con nosotros a la notaría dos testigos que pueden certificar que el fallecido no dejó otros herederos. Luego, después de firmar el acta, en un plazo de aproximadamente 20 días, el notario declarará quiénes son lo herederos y en qué proporciones.

5. Escritura de la herencia o cuaderno particional

Este documento es el que recoge todos los datos de los interesados, de los bienes por repartir y de la parte que le corresponde a cada heredero. Para redactarlo podemos acudir a un abogado o a un gestor, dependiendo de la complejidad de la herencia, y éste citará a todos los interesados para que lo leamos y lo firmemos si estamos de acuerdo. 

Aunque, si somos pocos herederos y no existen diferencias en la adjudicación y, además, somos un poco espabilados podemos redactarlo nosotros mismos. Existen en la web algunos bufetes de abogados que nos ofrecen algunos modelos que podríamos utilizar de base. 

Aunque, es aconsejable ser cuidadosos, leerlo bien antes de firmarlo y pedir asesoramiento al notario. Debemos tener en cuenta que este es un documento privado. Pero, al tratarse de una vivienda que se pretende vender, es necesario asistir cuanto antes a la notaría y elevarlo a público.

De esta forma, con este último documento a mano podemos liquidar el impuesto de sucesiones y la plusvalía municipal, ambos obligatorios para heredar el piso. Luego, por último, nos tocará inscribir la nueva titularidad de la vivienda en el Registro de la Propiedad. Hecho esto, podemos vender la casa heredada.