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El 'prohibido despedir' por la pandemia podrá pasarse por alto en estos casos

Jaime Quirós
·3 min de lectura

Las restricciones a la movilidad y a la actividad económica han provocado una caída de los ingresos nunca vista en el sector de la hostelería y el turismo. Los malabarismos entre la sanidad y la economía son imposibles. Para los epidemiólogos, el cierre de la hostelería está más que justificado. Cuando bares y restaurantes cierran, el número de contagios baja. Los datos respaldan estas medidas tan restrictivas y duras para la hostelería, que se convierte en el sector más golpeado por la crisis.

La hostelería perdió en 2020 cerca de 67.000 millones de euros de negocio y 100.000 establecimientos han cerrados sus puertas para siempre. Estas escalofriantes cifras resumen los estragos que ha causado la pandemia en uno de los sectores más importantes de nuestro país. Si no se ha producido ya una gran explosión laboral es gracias a la respiración artificial de los ERTE. Pero no es suficiente.

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Las restricciones a la movilidad y a la actividad económica han provocado una caída de los ingresos sin precedentes en el sector de la hostelería y el turismo. Foto: Getty Creative.
Las restricciones a la movilidad y a la actividad económica han provocado una caída de los ingresos sin precedentes en el sector de la hostelería y el turismo. Foto: Getty Creative.

Ante la duración de la crisis, la hostelería y el turismo, los sectores más afectados por las restricciones, se asfixian esperando una recuperación que no parece llegar. Por este motivo piden ayudas directas para salir adelante. Para muchos ya es tarde, y con tantas pérdidas económicas, miles de negocios se han visto obligados a poner el punto final a su trayectoria empresarial y cerrar de forma definitiva.

Para frenar una ola de despidos, en marzo se implantaron medidas de contención como los ERTE. La normativa es tajante al respecto: todas las empresas acogidas a un ERTE tienen prohibido despedir.

La llamada ‘prohibición de despedir’ está contenida en el artículo 2 del Real Decreto-Ley 9/2020 y expone que “la fuerza mayor y las causas económicas, técnicas, organizativas y de producción” que amparan el ERTE por Covid, “no se podrán entender como justificativas de la extinción del contrato de trabajo ni del despido”.

Esta medida ha generado un debate jurídico que ha provocado que haya sentencias que consideran nulos estos despidos, mientras que otras afirman que son improcedentes, opción que el juez considera más acertada. Todo lo contrario ha ocurrido en una reciente sentencia del Juzgado de lo Social número 31 de Barcelona, que rechaza la demanda de unos trabajadores que fueron cesados por la compañía tras un ERE.

El motivo principal es que la empresa ya tenía causas económicas que justificaban el ERE antes de la irrupción de la pandemia. Por este motivo, no consideran lógico declarar improcedente unos ceses que habrían sido válidos el mes de febrero de 2020. Por tanto, el magistrado ha concluido que los despidos son procedentes, porque la Covid no fue la causa de los problemas económicos de la compañía, sino que tan solo precipitó la decisión de cierre.

Cuando la pandemia no es el motivo principal

Esta sentencia se suma a otras tantas que han interpretado el alcance del controvertido ‘prohibido despedir’ durante estos meses de pandemia. Pero introduce una novedad: cuando el coronavirus sea el agravante de una situación anterior a la pandemia, la compañía sí podrá recurrir al despido. El magistrado afirma que en estas ocasiones no se puede penalizar al empresario que ha hecho lo posible por salvar el negocio.

En este caso en concreto, la empresa arrastraba pérdidas económicas desde 2017, y la pandemia los agudizó hasta el punto de tener que declararse en bancarrota.

Esta caída tan profunda de las ventas explica que las empresas estén reclamando soluciones con tanta insistencia. Y si no es con ayudas directas, que sea con reaperturas parciales de la actividad para la campaña de Semana Santa. En cualquier caso, la facturación seguirá muy lejos de los niveles precrisis hasta que la vacunación no permita levantar todas las restricciones.

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