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Por qué la energía verde es imparable incluso para Trump

Jorge Chamizo – Una de las pocas cosas que ha dejado claras Donald Trump en su medio año ocupando el despacho  oval de la Casa Blanca es su negación del impacto que la actividad del hombre provoca en el clima y su defensa de las fuentes de generación de energía tradicionales.

Hace unas semanas consagró esta posición ultramontana al abandonar el histórico acuerdo de París contra el cambio climático por considerarlo “debilitante, desventajoso e injusto”. La retirada del pacto firmado por 195 países marca una divisoria histórica.

Pero la evolución y el desarrollo tecnológico es imparable y los efectos del uso de los combustibles fósiles son cada vez más palpables. La pujanza de las energías renovables en el país gobernado por el millonario neoyorkino es incontestable.

Así que la generación de energía verde sigue creciendo y de hecho la electricidad procedente de las renovables superó a la nuclear en Estados Unidos por primera vez en más de tres décadas en los meses de marzo y abril, según informó la Administración para la información energética del país.

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AP

El crecimiento se debe a las decenas de nuevas turbinas eólicas y granjas solares nuevas, así como a los recientes aumentos de la energía hidroeléctrica como resultado de las nevadas y lluvias en los estados occidentales durante el pasado invierno.

Y es que Estados Unidos instaló más potencia de origen solar el año pasado que de cualquier otra fuente de generación. El 40% de la nueva potencia instalada en 2016 fue solar en ese país.

En total, más del 60% de toda la energía eléctrica en marzo y abril provino de fuentes eólicas y solares. Mientras tanto, el ritmo de construcción de nuevos reactores nucleares se ha ralentizado en las últimas décadas, en medio de los crecientes costes y la oposición pública. Así, casi todas las centrales nucleares ahora en uso comenzaron a funcionar entre 1970 y 1990.

No obstante, a pesar del cambio de tendencia, la producción de las plantas nucleares terminará superando a las renovables en el cómputo anual, debido a las variaciones estacionales que provocan la escasez de agua en los meses de verano. Todavía, a pesar del impulso de las energías renovables, Estados Unidos obtiene gran parte  de su electricidad de los combustibles fósiles, sobre todo gas natural y carbón.

El cambio de época energética es aun así palpable. Quizá por estas tozudas evidencias que indican hacía dónde camina el mundo de la energía, Trump acaba de confesarle al presidente francés Emmanuel Macron que podría reconsiderar su retirada del acuerdo de París y volver a alinearse con los otros 194 países firmantes para luchar con el calentamiento global.

IDNet Noticias

@Jorcha