Mercados españoles abiertos en 3 hrs 31 min

¿Podemos comprar por Internet durante la cuarentena?

Estamos conviviendo con la incertidumbre sobre qué nos va a deparar esta crisis del coronavirus. Cada día nos sorprende con nuevas cifras de contagiados y de fallecidos; hay algunos en los que la pandemia parece que retrocede, y otros en los que la cifra vuelve a crecer.

El COVID-19 está afectando a todos los niveles de la sociedad española. Y ello implica también las compras online, uno de los formatos de consumo que se usa más que nunca en esta situación de confinamiento. El comercio online ha disparado sus cifras y todos los intermediarios se encuentran saturados. A este colapso se le suman las restricciones y el personal de reparto que no tiene elementos básicos de seguridad como mascarillas ni guantes. Un auténtico caos.

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Doctora recibe pedido (Foto Europa Press News/Europa Press via Getty Images)

Como consecuencia al avance del virus, el pasado sábado se endurecieron las medidas de confinamiento para ‘paralizar’ el país y así reducir todavía más la movilidad de los ciudadanos con el fin de frenar el número de contagiados. Desde el gobierno se detallaron aquellos servicios no esenciales y se ordenó un permiso retribuido recuperable y obligatorio para la no asistencia a sus puestos de trabajo de estos empleados entre el 31 de marzo y el 9 de abril.

El problema surge en el criterio de decisión de los servicios esenciales. Existen una veintena de sectores que son considerados esenciales para el funcionamiento de la sociedad. Tal como recoge el BOE publicado este domingo, los empleados que permanezcan a estos ámbitos podrán seguir trabajando.

En estos grupos esenciales entra el ecosistema de distribución y entrega de productos adquiridos en el comercio por internet, telefónico o correspondencia: los repartidores seguirán trabajando. Por lo tanto, ante la pregunta “¿puedo seguir haciendo pedidos de forma online?”, la respuesta es sí.

Se retrasan los plazos de entrega de las compras online

Pero, aunque las compras se mantienen con normalidad, no quiere decir que así sean también los plazos de entrega. Ante una clara situación de inestabilidad, los plazos de algunos pedidos se pueden retrasar, siendo así bastante superiores al plazo habitual.

Correos ha anunciado una serie de medidas tomadas tras la declaración del estado de alarma. Por una parte, solo está operativo el personal estrictamente imprescindible para la prestación del servicio público, único servicio que se está desarrollando. Por otro lado, ha reducido su horario de atención y solo garantiza las operaciones que entren dentro de lo que se considera servicio postal público obligatorio.

En el caso de Amazon, el gigante de comercio electrónico advierte a sus clientes que, debido al aumento del volumen de compras por internet, la compañía se ha visto obligada a priorizar los pedidos de “productos de alimentación y productos básicos para el hogar, de salud y cuidado personal y otros artículos de alta demanda”.

Según los últimos datos disponibles ‘precoronavirus’, las ventas realizadas a través de internet ya rozaban los 12.000 millones de euros en volumen de negocio durante el segundo trimestre del año 2019 según los últimos datos de por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Las cifras revelan que el sector creció un 28% respecto al mismo periodo del año anterior y un 9,4% en relación al primer trimestre de 2019.

Ahora los repartidores se unen al personal sanitario, a los farmacéuticos, empleado bancarios, periodistas y cajeros de supermercado, entre otros, que conforman los colectivos que pueden seguir trabajando esta semana, después de las nuevas restricciones por parte del gobierno.

Aquí surge una duda: hay quienes piensan que hay que seguir realizando compras online para mantener el trabajo de aquellos repartidores que se encuentran vulnerables a un despido frente a las reducciones de plantilla; y por otra parte, otros consideran que se expone a estas personas obligadas a trabajar al contagio del virus y les pone en peligro, tanto a ellos como a sus familias. Desde luego, las dos partes tienen sentido y su parte de razón.

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