Los países optan por aumentar la base de tributación empresarial y por más impuestos indirectos, según PwC

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El aumento de la base de tributación de las empresas a cambio de rebajar el tipo general del Impuesto de Sociedades y la sustitución progresiva de los impuestos directos por los indirectos, como el IVA, son dos de las principales medidas fiscales que están tomando los gobiernos de todo el mundo para combatir los déficits fiscales, según el informe 'Tendencias Mundiales en Política Tributaria 2012' elaborado por PwC Tax & Legal Services.

Las distintas administraciones tributarias están aplicando una rebaja del tipo general del Impuesto de Sociedades al tiempo que aprueban medidas para ampliar la base imponible de las empresas, con la eliminación de los gastos deducibles, la limitación en la compensación de las bases imponibles negativas o la supresión de deducciones, prácticas llevadas a cabo por el Gobierno español.

Así, países como Reino Unido han rebajado el tipo que grava los beneficios empresariales del 30% al 26% en 2012, y está previsto que se reduzca al 24% en 2013. En el caso de Holanda, esta reducción lo ha situado en el 25%, mientras que en México bajará del 30% al 28% en 2014. España ya rebajó el tipo general del impuesto del 35% al 30%.

La segunda gran tendencia que destaca el informe es la sustitución progresiva de impuestos directos por indirectos. Holanda, por ejemplo, ha anunciado su intención de aumentar la tributación indirecta a cambio de reducir los impuestos sobre las rentas del trabajo. Japón subirá el IVA del 5% al 10% gradualmente hasta 2015, mientras que España acaba de aprobar un incremento del tipo general del impuesto del 19% al 21%.

En China, indica el estudio de PwC, el 60% de la recaudación tributaria proviene de tributos indirectos y el 40% de directos. En España esta relación está en un 36%-64% a favor de los impuestos directos.

COLABORACIÓN ENTRE ESTADOS EN LA LUCHA CONTRA EL FRAUDE.

Entre las tendencias de los distintos países en el ámbito para mejorar la gestión y administración de los impuestos, las más relevantes son el aumento de la colaboración entre los estados en la lucha contra el fraude fiscal, el desarrollo de las normativas sobre precios de transferencia y el incremento del control sobre las actividades de los contribuyentes fuera de sus países de origen.

El estudio de PwC pone de manifiesto que los acuerdos de intercambio de información fiscal han crecido de forma sustancial en los países de la OCDE. De hecho, España está incrementado la firma de convenios de doble imposición con distintos países y acaba de rubricar un acuerdo con Estados Unidos para intercambiar información financiera.

En cuanto al control de las actividades de los contribuyentes fuera de sus países de origen, España acaba de anunciar también la creación de una Oficina de Fiscalidad Internacional para controlar este tipo de actuaciones y la nueva ley antifraude obliga a partir de 2013 a informar de las cuentas y patrimonio que tengan los contribuyentes fuera de las fronteras españolas.

Par el socio responsable de PwC Tax & Legal Services, Santiago Barrenechea, la globalización de la actividad económica individual y empresarial es ya una realidad a efectos tributarios y las administraciones de todo el mundo así lo están entendiendo. De esta forma, destaca que la creación en España de la Oficina de Fiscalidad Internacional es un ejemplo sobre la especialización a la que está obligado el actual entorno económico.

El incremento y la creación de nuevos impuestos medioambientales, el diseño de políticas fiscales a largo plazo, la mayor firmeza en la defensa de las competencias tributarias nacionales, el aumento significativo de la relevancia social de los comportamiento tributarios y la generalización de los sistemas electrónicos de pago de impuestos son otras de las tendencias observadas en el estudio de PwC.

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