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El último orgullo de Bill Gates es un inodoro que funciona sin agua

Juan José Castillo

Medio millón de niños menores de cinco años mueren y más de $200 billones de dólares se pierden cada año a causa de la contaminación del medio ambiente por el deficiente o nulo tratamiento de los desechos fecales, un fenómeno que golpea duramente al hemisferio sur del planeta.

Acompañado de un frasco de heces, Bill Gates se comprometió a apoyar uno de “los avances más importantes en sanidad en casi 200 años”: inodoros eficientes y accesibles para la población más pobre del mundo. Según planteó, las 2,500 millones de personas más pobres en el mundo no cuentan con instalaciones seguras.

Bajo el amparo de la Fundación Bill y Melinda Gates, el cofundador de Microsoft inauguró con este mensaje la Reinvented Toilet Expo, que congregó en Beijing a autoridades de gobierno, innovadores, bancos de desarrollo y actores del sector privado. Allí, se comprometieron a “acelerar la comercialización y adopción de tecnologías de saneamiento disruptivas en todo el mundo durante la próxima década”.

Según recordó el también filántropo, las deposiciones humanas contienen estratosféricos niveles de microorganismos nocivos, entre ellos rotavirus, bacterias y parásitos causantes de enfermedades potencialmente mortales, como el cólera, la diarrea y la disentería.

La buena noticia es que ya existe, al menos en fase de prueba, una veintena de inodoros que eliminan los patógenos dañinos y convierten los desechos en productos secundarios -como agua limpia y fertilizantes- sin conexiones a tuberías de agua ni alcantarillado.

Según informó la Fundación Gates, varias compañías de China, Estados Unidos, India y Tailandia ya tienen disponibles soluciones de saneamiento, que están ligadas a plantas tratamiento de residuos en pequeña escala (llamadas “omniprocesadores”), listas para la venta a clientes públicos y privados. Además, la japonesa Lixil anunció planes para testear un prototipo de inodoro para el hogar con dichas características.

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A través de un video, el magnate mostró la prueba de uno de estos innovadores inodoros en Durban, una ciudad sudafricana de rápida expansión y donde mucha gente no tiene acceso a infraestructura sanitaria como la del Primer Mundo, con cloacas y plantas de saneamiento. “Varias de estas creaciones no requieren agua ni electricidad, mientras que otras se alimentan de energía solar. Lo más importante es que eliminan los agentes patógenos sin estar conectadas a la red de alcantarillado”, contó.

“Por primera vez, la Reinvented Toilet Expo muestra tecnologías y productos de saneamiento descentralizados, radicalmente nuevos, que están listos para el negocio. Ya no se trata de si podemos reinventar el inodoro u otros sistemas. Es una cuestión de qué tan rápido se escalará esta nueva categoría de soluciones fuera de la red de agua potable”, dijo Bill Gates durante la sesión plenaria de apertura de la feria.

El Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Africano de Desarrollo, entre otras instituciones financieras de desarrollo presentes en la actividad, se comprometieron a desbloquear $ 2.5 billones para soluciones sanitarias urbanas. “Estos esfuerzos acelerarán la adopción de soluciones novedosas de saneamiento sin alcantarillado en países de ingresos bajos y medios”, celebró la ONG liderada por el fundador de Microsoft y su esposa.

De acuerdo al organismo, elementos como el cambio climático y los fenómenos demográficos prevén una intensificación de la crisis sanitaria. Naciones Unidas estima que para 2050 cerca del 70 por ciento de la población mundial vivirá en áreas urbanas densas, lo que supondrá una presión para la infraestructura de las ciudades, que ya son inadecuados. Gran parte del crecimiento se producirá en países de bajos ingresos en Asia y el África subsahariana, donde el agua escasea.

Si bien la tecnología portátil y su mundo de soluciones han mejorado dramáticamente las oportunidades económicas, la seguridad y la calidad de vida de miles de millones de los más pobres del mundo en las últimas décadas, el sector sanitario corre el riesgo de quedarse atrás, a menos de que se tomen medidas concertadas.

La Fundación Gates aseguró haber invertido más de $200 millones de dólares desde 2011 en investigación y desarrollo de inodoros y omniprocesadores reinventados en etapas tempranas con el objetivo de reducir barreras y riesgos para que el sector privado y los gobiernos adopten nuevas soluciones. En el marco de la Reinvented Toilet Expo, la ONG reveló sus planes de invertir una cifra similar para el reforzamiento de dicha política.