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Obama fue muy bueno para el negocio de las armas, y Trump está siendo espantoso

La Asociación Nacional del Rifle (National Rifle Association) de Estados Unidos apoyó a Donald Trump como presidente, pero los primeros días de la administración han sido complicados para el negocio de las armas.

Los años de Obama fueron buenos tiempos para el negocio de las armas.

Pero desde que Donald Trump fue elegido presidente, con la consiguiente disminución del miedo a la regulación de las armas, las ventas en el sector se han desplomado.

El jueves, las acciones del fabricante de armas Sturm, Ruger & Co. (RGR) bajaron hasta un 9% tras hacer públicos sus resultados el miércoles por la tarde, los cuales no cumplieron las expectativas. En el segundo trimestre, las ventas de la compañía cayeron un 22% en comparación al mismo período del año pasado mientras que sus ganancias cayeron un 53%.

En su informe de resultados, entre otros factores que los afectan, Sturm, Ruger citó “la disminución de la demanda global de consumidores en 2017 debido a una demanda más alta de lo normal durante la mayor parte de 2016, probablemente reforzada por las campañas políticas para las elecciones de noviembre de 2016”.

El presidente de EEUU, Donald Trump, habla en un foro de la National Rifle Association (Asociación Nacional del Rifle). Foto de Jonathan Ernst (Reuters)

Cabela’s (CAB), una tienda de equipamientos para actividades al aire libre que vende armas, también cayó un 1% el jueves después de informar que sus ventas para el segundo trimestre disminuyeron un 6,7%.

“Desde las elecciones del pasado otoño, hemos seguido viendo una desaceleración en las categorías de armas de fuego y las relacionados con la práctica de tiro”, dijo Tommy Millner, director ejecutivo de Cabela’s.

Cuando gobiernan los demócratas, los fabricantes de armas lo celebran

Si nos fijamos en 2015, por ejemplo, el fabricante de armas Smith & Wesson decía: “Hemos experimentado una fuerte demanda de consumo de nuestros productos de armas de fuego desde que la nueva administración tomó el poder de Washington, D.C. en 2009”.

Y a medida que se iba intensificando el debate sobre el control de las armas en Washington, D.C., las ventas de armas aumentaron drásticamente por la posibilidad de que en el futuro fuese más difícil comprar armas de fuego. La administración Trump, no obstante, ha hecho que deje de soplar este viento favorable desde la política, y los consumidores ya no tienen miedo de que el gobierno les quite las armas. La Asociación Nacional del Rifle apoyó a Trump para que llegara a presidente.

Las acciones de Sturm, Ruger han superado ampliamente a las empresas del S&P 500 durante la última década (Fuente: Yahoo Finance).

En febrero de 2016, Michael Fifer, director ejecutivo de Sturm, Ruger dijo lo siguiente: “Creo que veremos un aumento en la demanda si los demócratas ganan las elecciones, especialmente si ganan en el Senado. A pesar de que Obama ha nombrado con éxito a un juez de la Corte Suprema, teniendo en cuenta su edad y su salud, es más que probable que el próximo presidente tenga varias oportunidades y que genere preocupación por los derechos de posesión de armas”.

Recordemos que en el momento de la campaña presidencial, muchos esperaban que Hillary Clinton llegara a la Casa Blanca y que se viera una continuación del debate sobre el control de armas y la posible ampliación de las regulaciones sobre su posesión.

Y entonces Trump ganó la presidencia

Por supuesto, la victoria electoral de Trump ha cambiado este comportamiento.

El mercado tomó inmediatamente la victoria de Trump como algo negativo para Sturm, Ruger ‒así como para las acciones de American Outdoor Brands (AOBC), propietaria de Smith & Wesson‒, tal y como se puede ver en el gráfico siguiente.

Después de la sorprendente victoria electoral de Trump, las acciones de empresas que fabrican armas se hundieron de inmediato y no han gozado del aumento generalizado del valor de las acciones que ha experimentado el mercado (Fuente: Yahoo Finance).

Y mientras esa coyuntura política favorable para el sector armamentístico se disipaba debido al advenimiento de la era Trump, Fifer aprovechó la publicación del informe de ganancias de Sturm, Ruger en febrero para decir que nunca antes había sido mejor momento para convertirse en propietario de un arma.

“Cada vez hay más estados en los que las armas se llevan ocultas”, dijo Fifer.

“Están llegando nuevos portadores de armas […] Todo esto impulsa la demanda. Y en algunos municipios, la policía está dando un paso atrás. Con demasiada frecuencia, son retratados por los medios de comunicación como el enemigo. Y en esas ciudades en las que se están retirando, las tasas de criminalidad se están disparando. A esas personas no les importa tanto quién sea el presidente. Lo que quieren es defenderse a sí mismos”.

Myles Udland