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Mucho cuidado: que no te engañen con este truco cuando compras en Internet

Liz Carlson ahorró más de 70 dólares por una sudadera con capucha de “algodón pesado”, tras haberla visto en un anuncio atractivo de Facebook. “Me encantan las sudaderas con capucha, así que cuando lo vi, el anuncio me habló directamente a mi corazón”, reconoció esta mujer de 32 años, residente en Oakland, California.

El anuncio provenía de un sitio de comercio electrónico llamado Affinity Find, que tiene más de 700,000 seguidores en Facebook, vende docenas de productos en su sitio web y que promete que pronto abrirá una tienda en el centro de Seattle.

Sin embargo, la sudadera de Carlson llegó tres semanas después de su pedido desde una dirección en China. “Apestaba a un olor químico penetrante como la gasolina”, recordó Carlson. “Y era una combinación aproximada de fibras sintéticas sin etiquetas y cremalleras de plástico”.

Affinity Find es administrado por Jonathan Smith, el dueño de Clear Creek Marketing and Sales LLC, de Poulsbo, Washington. Cuando el diario The Wall Street Journal lo llamó para este reportaje, el empresario no quiso hacer ningún comentario, pidió que no se publicara su nombre y le echó la culpa a “emprendedores imitadores”.

Web de comercio electrónico de Alibaba en Pekín, China. (AP Photo/Ng Han Guan)

En resumen, que Liz Carlson fue víctima de una práctica bastante usual en el mundo del comercio electrónico, en el que pequeños empresarios se valen de anuncios en redes sociales y escaparates virtuales para atraer a las personas que adquirirán a través suyo productos que comúnmente pueden ser encontrados en tiendas online como AliExpress, del gigante chino Alibaba (BABA).

A menudo el proceso implica que, luego de haberle cobrado al cliente, los escaparates online transfieran los datos del comprador a un vendedor de AliExpress, que es de donde se le envía lo comprado al cliente.

Conocido como dropshipping, esta es una técnica que los principales minoristas en línea también utilizan para enviar productos directamente de sus fabricantes al cliente.

Lo que ocurre es que el empresario gana al cobrar un alto margen de beneficio, toda vez que resulta poco probable que el comprador encuentre el mismo producto, mucho más barato, en un sitio como AliExpress que, a pesar de ser muy popular, casi nunca es visitado fuera de China, como sí ocurre con Amazon (AMZN).

De ahí que la sudadera con capucha que Carlson compró en Affinity Find por 70 dólares, más gastos de envío e impuestos, esté disponible en AliExpress por aproximadamente unos 20 dólares con envío gratis a Estados Unidos.

Según ha trascendido, Affinity Find posee una calificación de “F” en Better Business Bureau, en cuyo sitio web se asegura que se encontraron problemas publicitarios y que recibieron quejas sobre productos, servicios y entregas.

El mismo producto ofrecido por muchos

Pero es que la misma sudadera con capucha también estaba siendo promocionada por otros sitios, como Sugar Picks, que dice que vende “productos únicos cuidadosamente seleccionados”, y Teelandia, que jura colaborar con artistas locales para diseñar ropa. En enero pasado, ambos sitios publicaron anuncios en Facebook con el mismo texto y las mismas imágenes que el anuncio de Affinity Find.

Todos estos sitios a menudo usan Shopify, una plataforma de comercio donde los vendedores crean sus propios escaparates de comercio electrónico. Shopify también proporciona instrucciones detalladas sobre cómo vender usando AliExpress, llamándolo “arbitraje minorista”.

Para Craig Miller, jefe de producto de Shopify, lo que su compañía quiere es que más personas inicien negocios. “Si la forma más rápida para que alguien comience a ser un emprendedor y probarlo es revender los productos de otra persona, en realidad no creo que haya nada de malo en eso”, dijo. “Pero nuevamente quiero asegurarme de que quien venda online esté realmente detrás de sus productos”.

Por su parte, Facebook (FB) aseguró que está tomando medidas para garantizar que las personas tengan buenas experiencias cuando compran a partir de publicidades en su plataforma. “Estamos desarrollando una nueva forma para que las personas identifiquen a empresas que ofrecen productos o servicios que son abrumadoramente insatisfactorios”, reveló Joe Osborne, portavoz de Facebook. “Creemos que esto puede ayudar a hacer a las empresas más responsables”.

Foto: AFP.

Uno de los defensores del dropshipping es Kevin David, quien desde San Diego y a través de Internet cuenta cómo dejó un trabajo de oficina insatisfactorio para hacer una fortuna en el comercio electrónico.

Según este hombre de 28 años que vende un curso de Shopify por alrededor de 1,000 dólares, genera cientos de miles de dólares al mes en ventas de Shopify. “El dropshipping es un modelo de negocio hermoso”, enfatiza.

“Este es como cualquier otro negocio -advirtió-. Algunas personas lo hacen de forma más profesional, y otras personas de manera menos profesional”.

El truco radica en tomar artículos de AliExpress y de otros mercados, a menudo usando las mismas imágenes, para luego generar atractivos anuncios en Facebook e Instagram. Todo esto se lleva a cabo a través de una computadora y desde la comodidad de una casa o una oficina.

Muchos de estos vendedores automatizan la transferencia utilizando una aplicación llamada Oberlo, que Shopify adquirió el año pasado. La aplicación puede extraer productos de AliExpress en Shopify y enviarles una nota predeterminada a los proveedores pidiéndoles que se abstengan de poner una factura en el paquete.

Sin embargo, según Casey Ark, de 27 años y residente en Bradenton, Florida, el dropshipping ya no es lucrativo pues los precios de los anuncios en Facebook han subido, mientras muchas más personas han abierto tiendas de imitaciones.

“La saturación de los anuncios es una locura”, concluyó este joven que administra varios sitios de Shopify con más de tres millones de seguidores en Facebook.