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Montoro ve en el nacionalismo excluyente la principal amenaza al desarrollo

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, durante su intervención en un desayuno informativo organizado por El Economista, hoy en Madrid. EFE

Madrid, 16 may (EFE).- El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado que el nacionalismo excluyente y el populismo son la principal amenaza para el desarrollo económico de España, y ha destacado que el discurso del nuevo presidente catalán, Quim Torra, supone "un elemento de desconfianza de primer orden".

Montoro ha dicho hoy en un desayuno informativo que las crisis políticas se deben afrontar a través de la economía, anteponiendo el interés económico a los sentimientos.

"Veremos qué argumento exhiben los independentistas para decir que no prosperan cuando Cataluña logre el pleno empleo en dos años", se ha preguntado Montoro, que ha afirmado que el independentismo pierde si Cataluña prospera económicamente, porque los independentistas "no le dan prioridad al crecimiento económico".

Según ha dicho, aunque se levante la intervención de Cataluña ligada al artículo 155 de la Constitución, el Gobierno seguirá controlando que no se destinen recursos públicos a actividades ilegales mientras exista una "actitud desafiante" por parte del Ejecutivo catalán.

Esta actitud puede minar la confianza en la economía española y poner en riesgo la calificación de España, razón por la que la retirada del 155 previsiblemente no acabará con todos controles sobre las cuentas de Cataluña, que al menos deberá informar a Hacienda mensualmente de la ejecución de su presupuesto, ha afirmado Montoro.

El ministro además ha deseado que el gobierno de la Generalitat vuelva a la mesa de negociación del nuevo sistema de financiación autonómica, que se abordará en breve en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

Para esta reforma Montoro ha reconocido que es imprescindible el "apoyo explícito" del PSOE, porque gobierna en siete comunidades autónomas.

En su opinión, no es posible aprobar esta reforma con la misma mayoría que sacará adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2018 y en la que no están los socialistas.

No obstante, ha considerado que los nuevos presupuestos darán al país la estabilidad política necesaria para que haya crecimiento y creación de empleo, algo que interesa a todos los partidos "menos a los independentistas catalanes".

Montoro ha afirmado que fomentar el crecimiento económico permitirá a las empresas estar más saneadas, lo que cree que debería redundar en un crecimiento de los salarios.

Ha reconocido a las empresas su papel en la creación de riqueza y generación de empleo, pero les ha recordado que son las reformas del Gobierno las que ha permitido al sector privado bajar su apalancamiento en más de 15 puntos de PIB en los últimos años.

Por eso ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de las empresas, y también a los representantes de los trabajadores, para que contribuyan a llevar al país "a las etapas de desarrollo y cohesión social mayores de su historia".

Al respecto, ha incidido en que nunca se había dado una etapa como la actual, con una economía espoleada por una inversión empresarial autofinanciada, que promueve la creación de empleo y que va a acumular seis años de superávit de la balanza por cuenta corriente.

Para que esta situación beneficie a todo el mundo el Gobierno ha adoptado medidas presupuestarias, ha asegurado Montoro, como la de subir todas las pensiones un 1,6 %, mientras en el Pacto de Toledo facilitará una reforma del índice de revalorización de las pensiones para que no siga ligado prioritariamente a la situación financiera de sistema de la Seguridad Social.

Ha insistido en que el Estado seguirá financiando los aumentos del gasto en pensiones mientras la Seguridad Social siga en déficit, aunque tratará de ayudarse con aumentos de la recaudación a través de nuevos impuestos a "los sujetos pasivos que menos impuestos pagan".

Lo ha dicho en referencia al nuevo impuesto a los servicios digitales que el Gobierno espera poder empezar a recaudar desde este mismo año y cuya implantación no acarreará dificultades, según Montoro.