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Los costes de la atención sanitaria van a aumentar

Es probable que los costes de la atención sanitaria generen más cargas en el presupuesto familiar durante la próxima década.

La cantidad de dinero que gastan los estadounidenses en atención sanitaria seguramente aumente alrededor de un 5,5 % anual durante los próximos años, de acuerdo a las nuevas proyecciones del gobierno sobre gasto en salud para 2026. Es probable que el gasto en salud aumente considerablemente más que la inflación o el crecimiento del PIB, lo que significa que ejercerá más presión sobre los presupuestos federales y sobre la economía personal de millones de estadounidenses.

Una enfermera se prepara para un trasplante de riñón en un quirófano de un hospital de Baltimore (EEUU). (AFP/Archivos | Brendan Smialowski)

El gasto en salud en realidad se moderó durante varios años tras la recesión de 2007-2008, con un incremento promedio del 3,8 % entre 2008 y 2013. En el mercado de los seguros privados, el gasto por persona aumentó un 1,7 % en 2012 y un 2,1 % en 2013. Estos fueron de los gastos más bajos en salud registrados. La recesión explica casi todo, dado que la gente gasta menos en atención médica cuando el dinero es escaso, especialmente si pierde su trabajo y el seguro asociado.

Ese alivio parece haberse terminado. Las últimas cifras, publicadas por el Centers for Medicare and Medicaid Services (CMS), muestran que el gasto aumentó un 5 % anual desde 2014 a 2016, último año en el que hay datos disponibles. El gasto en salud debería aumentar en un 5,3 % en 2018, con incrementos promedio del 5,7 % anual desde 2021 a 2026, según los pronósticos.

Son varios los factores que explican este aumento desproporcionado de los gastos en salud. La población de Estados Unidos está envejeciendo, y la gente mayor requiere más cuidados de salud. También crece la población, otro factor que conduce a un mayor uso de la atención sanitaria. Y la inflación de la atención médica suele ser mayor que la inflación general, lo que hace aumentar los costos.

La Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), que entró en vigor en 2014, ha suscitado una gran polémica, pero eso no ha tenido tanta influencia en los costos de la atención sanitaria como sus partidarios y detractores suelen pensar. Impulsó el gasto general, simplemente porque hubo más personas que pudieron obtener el seguro de salud, y tener acceso a atención sanitaria. Puede haber reducido los costos en una parte del Medicare, debido a los cambios que se requerían. En su conjunto, parece que hay otros factores que han tenido más impacto en el gasto.

Los mayores efectos de la ACA, en términos de costos económicos, probablemente hayan sido que mucha gente compró seguros por su cuenta, porque no estaban cubiertos por ningún empleador, y ganaban demasiado como para pedir los subsidios del ACA. Las aseguradoras tienen limitaciones para aumentar las primas y los gastos de su propio bolsillo en la mayoría de los mercados, pero tienen más libertad para aumentar los precios a personas que compran pólizas individuales, tal y como han documentado Yahoo Finance y otras organizaciones de noticias.

El aumento del gasto en el mercado de seguros individuales ha superado de largo al resto del sector, con un aumento del gasto en este grupo de aproximadamente un 18,4 % por inscrito en 2017, según la investigación del CMS, y un 11,3 % por inscrito el año anterior. Si hay una buena noticia, es que el aumento del gasto en seguros individuales debería asentarse en torno al 5 % anual, por persona, en un futuro cercano.

La necesidad de abordad los creciente costos

El gasto en atención sanitaria representa una porción cada vez mayor del presupuesto de la familia tipo y del dinero que desembolsa Washington cada año. La familia tipo estadounidense gastaba el 5,1 % de sus ingresos libres de impuestos en atención sanitaria en 1990. Actualmente está en 7,2 %. A nivel federal, el gasto en atención sanitaria (principalmente Medicare y Medicaid) ha aumentado del 14,4 % de gasto federal en 1990 a alrededor del 31 % de hoy; una de las razones principales de que la deuda nacional sea de 21 billones de dólares y siga subiendo a toda velocidad.

El Congreso ha visto librar recientemente algunas batallas campales a propósito de la atención sanitaria: el presidente Donald Trump y sus compañeros republicanos intentaron derogar el ACA tres veces el año pasado, cosechando sendos fracasos. Como parte del proyecto de ley firmado en diciembre, el Congreso derogó el mandato individual que exige que todo estadounidense tenga un seguro médico, pero eso no reducirá los costos de la mayoría de la gente, excepto de aquellas personas que renuncien a la cobertura, solo mientras no se enfermen o lastimen y tengan que pagar grandes facturas médicas de su bolsillo.

Hay muchas ideas acerca de cómo abordar la cuestión de los costos en atención médica, como cambiar los incentivos para recompensar a los proveedores que ofrecen los mejores resultados por los precios más bajos, en lugar de recompensarlos por brindar la mejor atención. La ‒posiblemente mal llamada‒ Ley de Salud Asequible no se centró tanto en los costos como en extender la cobertura a aquellos que no tenían. Entonces, cuando la ACA fue aprobada en el Congreso en 2010, una gran parte del trabajo quedó sin terminar. Muchos expertos en presupuestos dicen que la explosión de los costos médicos algún día provocará una crisis fiscal, ya que la deuda del gobierno se torna demasiado grande como para financiarla a un precio asequible. Esto ya les ha ocurrido a muchas familias.

Video: Esto va a pasar con los costes sanitarios (en inglés)

Rick Newman