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Los bancos quieren robarse hipotecados: ¿cómo lo puedes aprovechar?

¿Cambiar la hipoteca de banco sale a cuenta?

(HelpMyCash.com) — A falta de compradores de vivienda que necesiten financiación, algunos bancos han ideado una nueva estrategia para ganar clientes: captar las hipotecas de otras entidades financieras. Desde que empezó el año, han aparecido en el mercado nuevas ofertas con las que es posible llevar a cabo una subrogación de acreedor, es decir, trasladar un préstamo hipotecario vigente a un banco distinto para modificar algunas de sus cláusulas. Pero ¿cómo pueden aprovecharlo los consumidores para mejorar sus condiciones y pagar menos?

¿Qué se puede mejorar con una subrogación de hipoteca?

Lo primero que hay que saber sobre la subrogación de acreedor es que básicamente sirve para modificar dos aspectos: el tipo de interés y el plazo de reembolso. Así, si cambiamos nuestra hipoteca de banco podremos rebajar el interés para pagar unas cuotas más bajas, pasar del tipo variable al fijo para que nuestras mensualidades sean estables, ampliar o reducir el período de devolución, etc. 

Asimismo, al subrogar una hipoteca podemos eliminar algunos productos combinados o suprimir comisiones, siempre que el banco al que nos traslademos no nos incluya estos conceptos. Lo que no podremos hacer, sin embargo, será modificar aspectos como el principal del préstamo (no podremos ampliar el capital) o sus garantías (no podremos quitar o añadir avales, por ejemplo).

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El procedimiento para realizar esta operación es muy sencillo: solo hay que buscar un banco que ofrezca subrogaciones, esperar a su oferta y firmarla. Antes de su formalización, eso sí, nuestra entidad tendrá 15 días para presentarnos una contraoferta, que podemos aceptar (en cuyo caso pactaremos una novación con ella) o no. 

¿Qué bancos asumen hipotecas de otras entidades?

Actualmente, existen cinco bancos que se ofrecen a asumir hipotecas de otras entidades abiertamente: ING, MyInvestor, Banco Santander, Bankia y Caja de Ingenieros. Con el primero, por ejemplo, podemos mejorar el interés de un préstamo a tipo variable para rebajarlo hasta el euríbor más 0,99% a cambio de domiciliar la nómina y contratar sus seguros de hogar y vida, aunque durante el primer año se nos aplicará un interés fijo del 1,99%.

En la práctica, no obstante, cualquier entidad nos puede ofrecer una subrogación de acreedor. Por ello, si estamos interesados en llevar a cabo esta operación, podemos acudir a varios bancos, preguntar si estarían dispuestos a asumir y mejorar las condiciones de nuestra actual hipoteca y comparar sus ofertas. 

Cambiar de banco cuesta dinero

Pero antes de efectuar el traslado, conviene tener presente que esta operación tiene un coste: los gastos de escrituración e inscripción más el precio de una posible comisión por subrogación, que debe aparecer reflejado en la escritura original y no puede superar los límites legales vigentes en el momento de firmarla. En general, se considera que una subrogación sale a cuenta cuando estas costas se pueden amortizar con el ahorro obtenido en unos dos o tres años como mucho. 

Además, como es lógico, los bancos querrán asegurarse de que somos solventes antes de hacernos una oferta. Por ello, normalmente exigirán que llevemos unos tres años pagando las cuotas de nuestra actual hipoteca y harán los análisis pertinentes para comprobar que nuestra situación económica, financiera y personal es buena y estable.