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Los 9 errores tipográficos más caros de la historia

Un error tipográfico, aunque sea accidental, no sólo puede ser motivo de burlas sino también de cuantiosas pérdidas. Y eso lo han aprendido las empresas, a lo largo de los años, de la manera más descarnada: pagando por ello.

Aquí enumeramos algunos de los errores tipográficos más caros:

1-. En 2015, el registro de empresas del gobierno británico informó que Taylor & Sons, una empresa de ingeniería familiar establecida en 1875, estaba siendo liquidada.

El problema es que la compañía en liquidación completamente diferente, y se llamaba Taylor and Son (sin s al final). La persona encargada del registro oficial no detectó la diferencia en la ortografía. Aunque el error se corrigió en tres días, el daño a la credibilidad de Taylor & Sons fue irreparable.

Dos meses después estaban, de hecho, perdieron el negocio, y un tribunal consideró que el gobierno era responsable por el equivalente a una factura legal de aproximadamente 17 millones de libras esterlinas (22 millones de dólares).

Imagen de la popular guía telefónica de negocios de EEUU Yellow Pages. Foto de Digital Trends

2-. En 1988, en la famosa guía telefónica de negocios en Estados Unidos Yellow Pages (Páginas Amarillas), la compañía de viajes Banner Travel quiso anunciar destinos “exóticos”, pero debido a un error de la firma de publicidad Pacific Bell, que cambió la x por la r, anunció destinos “eróticos”.

El propietario de Banner dijo que el error le costó el 80 por ciento de su negocio (principalmente clientes de edad avanzada) y no fue aplacado cuando Bell renunció a la tarifa mensual de $ 230 por el anuncio; después demandó a Pacific Bell, exitosamente, por 10 millones de dólares.

3-. Era 1962, en plena carrera espacial de Estados Unidos contra la Unión Soviética, la NASA se preparaba para lanzar Mariner 1, una sonda de 18,5 millones de dólares destinada a Venus. No se sabe a ciencia cierta qué provocó que la sonda se desviara peligrosamente de curso segundos después del lanzamiento; algunos citan un guión (-) faltante en los códigos , otros un decimal, pero los resultados están bien documentados.

Mariner 1 perdió contacto y el control y recibió la orden de volar 293 segundos después del lanzamiento. El autor de ciencia ficción Arthur C. Clarke dijo que se trataba de “el guión más caro de la historia”.

El costo del error fueron los 18,5 millones de dólares de la sonda, equivalentes a casi $ 150 millones hoy.

4-. En 2006, Alitalia incluyó una oferta en vuelos desde Toronto a Chipre por apenas 39 dólares. Tenía la intención de escribir 3.900 dólares, pero cuando se corrigió el error, unos 2.000 pasajeros ya habían reservado vuelos por la tarifa increíblemente barata

Temiendo las consecuencias de cancelar los boletos, Alitalia decidió honrarlos, lo que le costó a la compañía más de 7 millones de dólares en pérdidas.

5-. En 2005, la concesionaria de autos Roswell Honda envió 30.000 boletos de “raspaditos” a clientes potenciales, uno de los cuales se suponía que valdría un gran premio de 1.000 dólares.

Desafortunadamente, alguien de la compañía de marketing Force Events que manejó los boletos malinterpretó las reglas, y nadie se percató durante el proceso de corrección.

Por lo tanto, 30.000 compradores recibieron sus boletos, todos con el gran premio. Incapaz de honrar el pago de 30 millones de dólares que debía a sus clientes, Roswell Honda ofreció una tarjeta de regalo de Walmart de 5 dólares a cada boleto ganador, para un costo total por el error de 250.000 dólares.

El logotipo de eBay en su página web. (AFP/Archivos | Nicholas Kamm)

6-. Un usuario de eBay aprendió de la manera más dura lo costoso que puede resultar un error ortográfico. El hombre decidió subastar una botella rara de Arctic Ale de Allsopp, elaborada en 1852 y perfectamente conservada.

Si el vendedor hubiera escrito correctamente el nombre, se habría hecho con una pequeña fortuna. Pero la etiquetó como ‘Allsop’s’ (faltaba la segunda ‘p’), y el artículo en subasta no apareció cuando los compradores buscaron la cerveza por su nombre propio. Obtuvo solo dos ofertas y una venta mediocre en 304 dólares (5 más que el precio inicial original que pedía, de 299 dólares).

Ocho semanas después, el afortunado comprador colocó la misma botella en eBay, aunque esta vez con el nombre escrito correctamente. Después de recibir 157 ofertas, la botella se vendió por 503.300 dólares.

7-. En 1872 la administración de Ulysses S. Grant aprobó una ley arancelaria que imponía un impuesto del 20 por ciento a la mayoría de las importaciones extranjeras.

Hubo algunas excepciones, según el documento: ‘frutas, plantas tropicales y semi-tropicales con fines de cultivo’. ¿El problema? Se suponía que el proyecto de ley solo eximía a las ‘plantas frutales’, no a las plantas Y frutas como implicaba esa coma.

Cuando los importadores insistieron en que sus frutos debían pasar al país libres de impuestos, como se decretaba en la ley, el gobierno se vio obligado a reembolsar aproximadamente $ 2 millones en aranceles, o alrededor de $ 40 millones según los estándares actuales.

8-. Costo de error: $ 500,000

La Autoridad de Tránsito Metropolitano (MTA) de Nueva York pudo haber sufrido su error más vergonzoso en 2013.

La MTA imprimió aproximadamente 80.000 mapas del metro nuevos en marzo para informar a los pasajeros que el saldo mínimo en tarjetas de pago por viaje se había aumentado de 4,50 a 5,00 dólares.

Pero todos los mapas recién impresos indicaron que el nuevo precio de pago por viaje era … aún $ 4,50. MTA intentó recuperar rápidamente tantos mapas defectuosos como fuera posible, y se vio obligado a reimprimirlos de nuevo.

9-. Los errores también puede propiciar ganancias.

Se cree Google podría ganar cerca de medio billón de dólares al año a través de errores tipográficos, gracias a los anuncios bien ubicados en URLs comúnmente mal escritos como ‘goggle.com’ o ‘twittter.com’.

Es una práctica llamada “typosquatting”, y es principalmente una manera inofensiva de aprovechar los errores tipográficos de los usuarios de Internet dirigiéndolos a los anuncios.