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Las partes más controvertidas del plan fiscal de la Cámara del Congreso

El presidente Donald Trump sostiene un ejemplo del posible aspecto que podría tener una nueva forma para pagar impuestos durante una reunión sobre políticas fiscales con legisladores republicanos en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca, el jueves 2 de noviembre de 2017, en Washington. A la izquierda está el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, y a la derecha el representante republicano Kevin Brady, presidente de la Comisión de Recursos y Arbitrios de la cámara baja. (AP Foto/Evan Vucci)

El nuevo plan fiscal hecho público por el representante de la Cámara por Texas Kevin Brady propone osados cambios en la reforma fiscal; cambios que ya han sido recibidos con indignación por parte de muchos grupos.

El proyecto de ley, llamado “Ley de recorte de impuestos y trabajo”, propone una bajada generalizada de impuestos para las empresas, pero mucha gente está confusa y no sabe si sus impuestos propios subirían o bajarían, dada la complejidad de las deducciones. Un proyecto de ley fiscal es mucho más que simplemente tasas.

Varias industrias y el lobby de las pequeñas empresas se han manifestado en contra de un proyecto de ley que ya tiene detractores en ambos partidos. Aunque a los legisladores les gustaría llevar un proyecto de ley unificado al escritorio del presidente Donald Trump antes de fin de año, quedan menos de dos meses para limar muchas asperezas.

Esto es lo que todavía falta por resolver:

Deducción fiscal a nivel estatal y local

En los estados que recaudan impuestos más altos, en la actualidad las personas pueden deducir sus impuestos. El nuevo plan terminaría con esta posibilidad, lo cual generaría unos ingresos sustanciales, pero también golpearía a los residentes de esos estados, que en su mayoría son demócratas.

“Creo que la deducción estatal y local (SALT) podría ser la más problemática”, le dijo a Yahoo Finance Tom Block, estratega de política en Washington de Fundstrat, quien ha trabajado en ambas cámaras del Congreso.

Con 34 representantes republicanos en la Cámara por parte de los estados con altos impuestos, Block señaló que solo pueden permitirse perder 22 escaños para mantener la mayoría en la Cámara. “No veo cómo un representante de estos estados puede votar una disposición que es tan perjudicial a nivel local”, apuntó Block. “Parece una invitación a carreras de competición”.

Deducción de intereses por hipoteca

La deducción de intereses por hipoteca, limitada actualmente a préstamos de menos de 1 millón de dólares, se reducirá a la mitad: 500.000 dólares. Si bien este recorte recibe duras críticas de ambos lados ‒solo lo pueden pedir los propietarios de viviendas, no los inquilinos‒, se trata de un pararrayos político y el sector inmobiliario ejercerá mucha presión para evitar estos cambios.

“El complejo de empresas relacionadas con la vivienda, desde bancos a fabricantes de electrodomésticos, agentes inmobiliarios y fabricantes de muebles pueden ser de los lobbies más fuertes en Washington D.C.”, dijo Block.

Deducción de la deuda médica y estudiantil

Otro cambio que no será bien recibido por los consumidores es la derogación de las deducciones por pagos de deudas médicas y estudiantiles. A menudo, la deuda médica es literalmente un insulto ante el simple hecho de lesionarse, y el país está luchando con una crisis de la deuda estudiantil a medida que la universidad se vuelve cada vez más cara.

Actualmente, una persona tiene permitido deducir de sus impuestos la cantidad de los costos médicos menos el 10% de sus ingresos. Entonces, si gastas el 11% de tu ingreso bruto ajustado en gastos médicos, puedes deducir un 1%. Esto puede ser bueno: se incluyen desde gastos por viajes a tratamientos médicos, como seguros de pago, siempre que se pague con los ingresos libres de impuestos.

Para la deuda estudiantil, una persona tiene permitido deducir hasta 2.500 dólares en intereses de préstamo cada año.

Derogación del impuesto de propiedades

El impuesto sobre el patrimonio grava las propiedades superiores a 5,3 millones de dólares, y como tal se aplica a las familias más ricas de los Estados Unidos. A la práctica, esto se aplica solo al 0,2% de las fincas cada año. Aunque a menudo se presenta como una penalización a las empresas familiares, se percibirá como un regalo para los ricos, que en parte es posible debido a la derogación de las deducciones de la deuda médica y estudiantil y los pagos por pensiones alimenticias.

Transferencia a terceros de ingresos empresariales

Las pequeñas empresas a menudo pagan impuestos en base a los ingresos personales de sus propietarios. Estas empresas “a terceros” verán una tasa impositiva máxima del 25%, pero algunos sectores de servicios (una categoría muy amplia) tendrían que aportar documentación, según Tax Foundation.

La Federación Nacional de Empresas Independientes, parte clave del lobby de las pequeñas empresas, expresó que “el proyecto de ley deja atrás a muchas pequeñas empresas”, y que están “preocupados porque la provisión de transferencia a terceros no ayuda a la mayoría de las pequeñas empresas”.

Prometedora

Los analistas creen que el futuro del proyecto de ley, no obstante, es ampliamente positivo. Puede que no sobreviva a todo el proceso de especificaciones o a su paso por el Senado, pero es probable que el proyecto de ley llegue a tiempo al escritorio del Trump en el 1600 de Pennsylvania Ave.

“Los republicanos necesitan desesperadamente una victoria”, dijo Block. “Así que me mantengo muy positivo acerca del liderazgo republicano para encontrar la forma de aprobarla”.

Ethan Wolff-Mann