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La tecla del empleo: todos los partidos prometen descubrirla pero las recetas son dispares e imprecisas

Jaime Quirós – El empleo o, mejor dicho, el desempleo es una de las mayores preocupaciones para los españoles. A pesar de que nuestra tasa de paro ha ido mejorando últimamente, ha sido un cambio muy gradual: en febrero del 2018 la tasa de desempleo estaba al 16,2%, y cerramos febrero de este año con 13,9%. Con esta cifra, España se posiciona como el segundo país de la Unión Europea con mayor desempleo, superado sólo por Grecia (18,5%), y doblando el 6,5% de la UE. Los porcentajes son aún más alarmantes cuando consideramos el desempleo juvenil: tras Grecia (39,7%) e Italia (32,8%), estamos en tercer lugar, con una tasa de paro del 32,4%.

El hecho de que casi un tercio de la población activa con edad entre 18 y 25 años no tenga trabajo es preocupante, especialmente si consideramos que, con el envejecimiento poblacional, tendría un impacto significativo en el sistema de pensiones. Con esto en mente, es importante que los españoles consideremos detenidamente las propuestas de los diferentes partidos que se presentarán a las elecciones.

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Foto: Getty

En su programa electoral, el PSOE reafirma los logros del Gobierno y delinea ciertas iniciativas para un siguiente mandato. Propone crear un nuevo Estatuto de los Trabajadores y reformar el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos. También un Plan Nacional de Empleo para generar trabajos con mejores salarios para las personas que viven en zonas menos urbanizadas y crear más puestos de trabajo para las personas jóvenes y para las mujeres. Planean reconocer el derecho a la formación continua a lo largo de la vida a través de una estrategia integral de activación para el empleo, formación y recualificación. Plantean la creación de una oficina nacional de emprendimiento para apoyar a personas que creen negocios en los que utilicen e innoven con la tecnología y que tengan ‘misiones’ para resolver problemas de la sociedad. Finalmente, también quieren conseguir igualdad en los permisos de maternidad y paternidad.

El programa electoral del PP todavía no está disponible, pero su portal web indica que busca reducir los impuestos y apoyar a los autónomos, “médula espinal de la economía española”. Declaraciones hechas en otros medios sugieren que también dará el impulso definitivo a infraestructuras fundamentales y ‘motores de empleo’. Al reducir los impuestos, pretende incentivar el consumo y el empleo al permitir que “el dinero esté en el bolsillo de las familias”. Esta revolución fiscal bajaría el IRPF hasta un tipo máximo del 40%, y  el impuesto de sociedades hasta un 20% y suprimiría los impuestos de patrimonio, sucesiones, donaciones e hipotecas. Para las empresas, se promete una ‘autopista administrativa’ para que puedan formarse en cinco días y, para los autónomos, el incremento de 12 meses más de tarifa plana de la Seguridad Social.

Ciudadanos se describe como “el partido de los autónomos y los emprendedores, con un plan de reformas para los autónomos, de formación, y una promesa de acabar con los ‘contratos basura’. Su ‘Plan Naranja’ ampliaría a 2 años la tarifa plana para nuevos autónomos, eliminaría las cuotas a pagar para los autónomos con ingresos reales inferiores al salario mínimo anual, removería la necesidad de adelantar el IVA por facturas que no hayan cobrado, y les otorgaría el derecho a cobrar el paro, a conciliar, y a recibir una pensión justa. Para los emprendedores, destaca un mecanismo de ‘segunda oportunidad’ para que puedan volver a levantarse después de un revés empresarial. También prometen eliminar los contratos temporales, otorgar el derecho a una indemnización y a la prestación por desempleo al cambiar de trabajo, crear un Complemento Salarial Garantizado para luchar contra la pobreza laboral, adaptar la normativa laboral a las nuevas realidades de la economía digital, y acabar con el fraude en los centros de formación.

Podemos tiene un claro enfoque social: propone acabar con empleos de malas condiciones, limitar los contratos temporales y aumentar los indefinidos, y garantizarles a los ciudadanos más tiempo libre y de cuidado personal y familiar. Prometen acabar con la ‘flexibilización’ de las reformas laborares del PSOE y del PP, así permitiendo un solo tipo de contrato temporal con una duración mínima de un mes. A su vez, propone medidas para combatir la explotación de empleados temporales y otorgarles verdadera estabilidad a los contratos indefinidos—los cuales Podemos considera ‘indefinidos’ sólo en el nombre debido a las dos reformas mencionadas. Junto con medidas para regularizar la subcontratación, el trabajo a tiempo parcial, las prácticas, y las horas extras, el partido también promete establecer una jornada laboral de 34 horas y permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles.

Vox, por su parte, habla del empleo casi exclusivamente en relación con el sistema fiscal, sosteniendo que éste último “no puede convertirse en un lastre para el crecimiento económico y la creación de empleo”. El partido de ultraderecha propone la posibilidad de una devaluación fiscal que sustituya cotizaciones sociales por incrementos de la recaudación por IVA e impuestos especiales. Asimismo, proponen reducir el tipo general del Impuesto sobre Sociedades hasta el 12,5%, argumentando que esto convertiría a España en un gran captador de empresas y empleo. Para ayudar a los desempleados, plantean una reducción de un 10% de las cotizaciones de la empresa, para nuevos contratos indefinidos para trabajadores españoles en situación de desempleo (siempre que el desempleo se sitúe por encima del 8%). Finalmente, proponen un dispositivo de ‘primer empleo’ que exonere de las cargas sociales en la primera contratación de jóvenes menores de 24 años y por un período máximo de dos años.

En definitiva, los partidos de derecha, de centro o liberales se centran en las empresas y en los autónomos, valorando el emprendimiento y asociando el crecimiento económico y laboral a un sistema fiscal más laxo. El PSOE y Unidas Podemos son más enfocados en los trabajadores y su situación precaria, proponiendo soluciones que priorizan su bienestar laboral, personal y social. Como vemos, hay diferencias importantes entre las propuestas de los diversos partidos. Habrá que leer algún programa cuando vea la luz pública pero llama la atención que cueste encontrar un enfoque omnicompresivo, en el que el empleo se vea al trasluz de dos caras de la misma realidad en posiciones distintas: la del trabajador y la del emprendedor.  Y ésas diferencias. van a ser fundamentales para poder decantar nuestro voto.

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