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La polémica en la que se ha visto envuelta Zara a raíz de las protestas en Hong Kong

Se cumplen ya más de trece semanas de protestas en Hong Kong y el enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad está afectando a distintos sectores sociales, entre ellos las empresas extranjeras. La última en verse comprometida ha sido la española Zara, que ha tenido que salir al paso de los rumores que decían que estaba apoyando a uno de los dos bandos.

En las redes sociales chinas han empezado a proliferar comentarios en los que se acusaba a la marca estrella de Inditex de secundar las protestas en contra del Gobierno chino.

Interior de una tienda Zara en Hong Kong (REUTERS/Tyrone Siu).

Rápidamente el periódico local Ming Pao publicó que cuatro tiendas de Zara en el centro financiero de Hong Kong estaban cerradas porque los trabajadores habían secundado la huelga general, una postura que según el rotativo, mostraba el apoyo de la empresa española a las manifestaciones contra las autoridades.

Esta información saltó al resto de China y el diario estatal Global Times publicó un duro editorial en el que le pedía a Inditex que no transmitiera “ninguna señal de suspicacia como esa” en un momento en el que la sociedad del país “está en problemas”.

Además, advertía del riesgo que tenía Zara de sufrir un boicot en el mercado chino. Hay que recordar que la compañía de Amancio Ortega cuenta con más de 600 tiendas en el gigante asiático, con más de 13.000 empleados.

La polémica ya era viral y se convirtió en uno de los temas más comentados de la red social Weibo, la principal de China. Fue por esta misma vía por la que Zara quiso salir al paso de la controversia y desmentir que se haya posicionado a favor de los manifestantes.

La respuesta de Zara

La empresa señaló que el 2 de septiembre abrieron las 14 tiendas que tiene Zara en Hong Kong. Cuatro lo hicieron más tarde de su horario habitual por los cortes en el transporte, que hicieron que los trabajadores no llegaran a tiempo para la apertura.

Además, la compañía quiso mandar un mensaje contundente a sus críticos: “Zara nunca ha hecho ningún comentario ni adoptado ningún tipo de acción relacionada con las manifestaciones en Hong Kong”. Por si quedaba alguna duda sobre su posición, el post en redes sociales se encargaba de disiparlas: “Zara nunca ha respaldado una huelga y apoya el modelo de un país, dos sistemas”, concluía. Un mensaje tranquilizador para Pekín en mitad de una gran crisis política.

Y es que las multinacionales se han visto metidas en este conflicto y los rumores sobre sus posibles posicionamientos han sido amplios. Antes de Zara, HSBC Holdings o PwC también estuvieron en el centro del escrutinio.

Los manifestantes protestan en Hong Kong (AP Photo/Vincent Yu)

Una situación compleja

Las protestas pacíficas se iniciaron con el objetivo de exigir la cancelación de la polémica ley de extradición de sospechosos a China y han ido creciendo con el paso de los días.

Hasta el momento ni las detenciones ni las prohibiciones han detenido a unos manifestantes que han sido capaces incluso de tomar el aeropuerto e impedir que hubiera tráfico aéreo o desafiar al Gobierno de la isla.

Esta crisis política ya es la más importante desde que China recuperó la soberanía sobre el territorio en 1997 (estaba antes en manos de Reino Unido) y es un gran retopara los próximos meses. Los hongkoneses no solo reclaman la eliminación de la ley de extradición, sino que sus peticiones han ido aumentando a medida que las protestas iban creciendo.

Ahora además exigen la dimisión de Carrie Lam, jefa del gobierno autónomo, por su gestión del problema; la puesta en libertad de los detenidos en las manifestaciones; la apertura de un proceso de reformas democráticas; o la creación de una comisión que investigue el comportamiento de la Policía en las protestas.