Mercados españoles cerrados en 3 hrs

Lo intangible, nueva fórmula del éxito empresarial

Capitalismo: sistema económico y social basado en la propiedad privada de los medios de producción, en la importancia del capital como generador de riqueza y en la asignación de los recursos a través del mecanismo del mercado. Es el enfoque de la definición que hoy vemos en la inmensa mayoría de los diccionarios. Pero si observamos la realidad, se queda muy desfasada. E incluso incorrecta.

Hubo un tiempo en el que el capitalista se basaba en tener una fábrica en propiedad y elaborar productos para venderlos, tener un negocio donde se distribuían materias primas o de disponer de una flota de vehículos para dar servicio a personas. Había pocos intermediaros y se disponía de los elementos con los que trabajar. Lo que ocurre es que vivimos una nueva forma de capitalismo de ‘intangibles’.

El sistema económico capitalista actual está cambiando al ritmo que imponen los avances tecnológicos. Foto: Getty Images.

Y es que las empresas invierten cada vez más en intangibles que en tangibles. Entre ellos pueden estar el diseño, la marca, investigación y desarrollo, y el software. Esto sustituye a la maquinarias, edificios y equipos. Está revolucionando el mundo: es un nuevo concepto de capitalismo que rompe la forma que tenemos de interactuar en el mundo. Al final es apostar por los servicios en vez de por los productos, pero en una proporción brutal.

Por ejemplo, Microsoft puede invertir en un software, pero una vez desarrollado, su venta es prácticamente a coste cero y todo son ingresos. Aunque técnicamente es un producto, no deja de ser algo intangible. Otro ejemplo puede ser Uber, que no tiene vehículos en propiedad y que simplemente gana millones de euros haciendo de intermediario entre conductores y clientes. Y otro podría ser Amazon, que también pone en relación a compradores y empresas. En este caso su triunfo es gracias a su ‘servicio de entrega’, un particular intangible que le hace ser posiblemente la empresa más importante del mundo.

Ni ver, ni medir, ni tocar

Según se expone en ‘Capitalism without Capital’ la obra de los economistas Jonathan Haskel y Stian Westlake, vamos hacia una economía valorada en activos que no se pueden ni ver, ni medir, ni tocar. Y esta gran transformación va a tener enormes consecuencias políticas y sociales.

La crítica histórica al sistema capitalista es la desigualdad social que genera. Pues esta nueva vuelta de tuerca al sistema puede multiplicar las desigualdades. La tendencia es que sólo unas pocas empresas de servicios resistan y dominen el mercado.

Es la ley de la selva elevada a la máxima potencia. Al ocupar una porción muy alta del ‘pastel’, podrían no dejar sitio para otros negocios. Aunque también se está creando un universo de startups que pueden vivir gracias a contrataciones de servicios externalizados.

Al final, esta nueva forma de concebir el mercado no deja de ser invertir con el mínimo riesgo y compromiso posible. Lo idóneo es buscar un punto de equilibrio que evite situaciones extremas.

Artículos relacionados que te pueden interesar:


Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias