Mercados españoles cerrados

La democratización de los análisis genéticos, al alcance de cualquier bolsillo

Si escuchamos a los nuevos ‘seguidores’ de teorías tierraplanistas o antivacunas podría parecer que vamos hacia atrás en pensamiento e inteligencia. Pero por suerte no: la ciencia evoluciona y avanza. Y lo que es mejor, las aplicaciones prácticas para las personas de esos logros se democratizan y son accesibles a todo el mundo.

Es el caso de los exámenes genéticos. Estos test permiten el diagnóstico de la vulnerabilidad hacia determinadas enfermedades hereditarias basándose en la genética, y puede ser también utilizado para determinar la ascendencia de una persona. Además de estudiar a los cromosomas, el examen genético incluye pruebas bioquímicas para demostrar la posible presencia de enfermedades genéticas, o formas mutantes de genes asociados con el crecimiento del peligro de desarrollar desórdenes genéticos. Sus resultados pueden confirmar o descartar una condición genética que antes fuese probable o ayudar a determinar las oportunidades de un ser humano de desarrollar o evitar una enfermedad genética.

Foto: Getty

Aunque parezca mentira, el primero de los análisis genéticos que se hizo hace ya 18 años costó 100 millones de dólares. Y ahora hay ofertas de algunas empresas que desde 50 euros (unos 55 dólares) puedes conocer tu genética prever tu futuro sanitario. Eso sí, el precio va subiendo según lo específica que se quiera que sea la investigación. Y no es un tema baladí, pues hasta un 30% de los problemas se pueden detectar mediante estas técnicas.

Por ejemplo, una persona con una mutación del gen BRCA1 tiene un riesgo general del 65% de contraer cáncer de mama. ​El gen, renombrado como ‘gen Angelina Jolie’ se popularizó después de que la actriz revelara que se hizo una doble mastectomía como prevención, sin haber sido diagnosticada de cáncer de mama, tras averiguar que era portadora de esa mutación y que ella tenía un 87% de probabilidades de desarrollar la enfermedad. Este examen también puede predecir por ejemplo si una persona puede sufrir de hemocromatosis antes de que aparezca cualquier tipo de síntoma.

Problemas de conocer tus genes

Los resultados de estos exámenes pueden por lo tanto proveer información sobre los riesgos de una persona de desarrollar una enfermedad específica y ayudar a tomar decisiones sobre el cuidado de su salud. Pero esa información también puede generar riesgos: Las personas pueden sentirse furiosas, deprimidas, nerviosas o culpables al recibir los resultados, especialmente si se les informa de un riesgo sin solución terapéutica. Incluso puede crear graves conflictos familiares en personas que descubran ‘secretos inconfesables’ en su línea genética hereditaria. Por ello, aunque parezca contradictorio, las leyes tienen que reconocer un derecho a ‘no saber’. El dilema es desde luego importante.

Ahora que el precio de estos análisis es muchísimo más accesible, quizá sea el momento de incorporarlo a la salud pública de forma generalizada. Al menos ir haciéndolo de manera progresiva para casos de alto riesgo y por supuesto, respetando la intimidad y preferencias de cada persona. Ya lo sabemos, la salud siempre es lo más importe.

Artículos relacionados que te pueden interesar:


Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias