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John Elkann, el cosmopolita heredero de los Agnelli que dirige Fiat-Chrysler

Kelly VELASQUEZ

El presidente del grupo automovilístico Fiat-Chrysler, John Elkann, habla con la prensa en la Universidad Bocconi de Milán, en Italia, el 27 de mayo de 2019

Nació en Nueva York, creció en Brasil, estudió en París y trabajó en Polonia. John Elkann, el heredero de la dinastía italiana Agnelli, fundadora de Fiat, ejerce con total autoridad la presidencia del poderoso grupo automotor Fiat-Chrysler que ahora habla de fusión con Renault.

El joven John Elkann, de 43 años, formado por su abuelo el legendario "abogado" Gianni Agnelli, asumió en 2010 la presidencia de Fiat, el mayor grupo industrial italiano.

Elkann, desde 2004 vicepresidente de Fiat, reemplazó a Luca Cordero di Montezemolo, quien cumplió "el traspaso" del heredero de la familia Agnelli a la cabeza del grupo.

El representante de la quinta generación de los Agnelli, designado como heredero a los 22 años por su abuelo antes de morir en enero del 2003, es hijo de Margherita Agnelli, hija de Gianni Agnelli y del escritor y periodista Alain Elkann.

Yaki, como suele ser llamado en familia, es el único representante de la familia dentro de la dirección del grupo.

Su hermano Lapo abandonó todo puesto dentro de la firma así como su primo Andrea Agnelli, hijo de Umberto, quien se lanzó como inversionista independiente.

Alto, flaco, refinado, Yaki Elkann es una persona cosmopolita, nació en Nueva York, vivió en Brasil, París y Londres. Estudió ingeniería y es un apasionado de internet.

Cuando era aún adolescente su abuelo solía obligarlo a pasar las vacaciones trabajando en la fábrica como parte de su formación.

- Educado a tomar riesgos -

Según un método muy personal, el célebre "Abogado", como llamaban al abuelo, adoraba tomar riesgos en todos los campos para medir el propio temple, en particular en los deportes, por lo que constreñía a los nietos a recorrer las pistas de esquí más peligrosas, lanzarse de un helicóptero al mar o nadar kilómetros para alcanzar una isla.

"Solíamos esquiar juntos, nos llevaba a descubrir lugares desconocidos, en zonas difíciles", contó en una entrevista al diario Il Corriere della Sera.

Formado en el prestigioso Politécnico de Turín, se graduó en el año 2000 de ingeniero.

Siguiendo los preceptos del abuelo, fue obrero en la fábrica Magneti Marelli de Inglaterra, estuvo en la cadena de montaje del Fiat-Quinientos en Polonia y fue vendedor en una sucursal Fiat en el norte de Francia.

En 2001 inició la carrera profesional como auditor en la General Electric antes de pasar en 2002 a Lingotto, la legendaria sede central de la fábrica turinesa de automóviles.

En ese momento Fiat pasaba por uno de los momentos más negros de su centenaria historia, estaba al borde de la quiebra y la muerte del abuelo, seguida un año después por la del tío abuelo Umberto, catapultaron a Elkann antes de tiempo como el líder de la dinastía.

Pese a su juventud y a su voz tierna, no le ha temblado el pulso en estos años para imponer sus decisiones.

Con la misma firmeza se opuso en 2007 a la denuncia judicial que su madre presentó contra la manera como que fue evaluada la herencia de Gianni Agnelli.

Casado con Lavinia Borromeo, perteneciente a una conocida familia aristocrática, es padre de tres hijos.

La era Elkann estuvo marcada desde el inicio por otro importante ejecutivo, el director general Sergio Marchionne, quien reestructuró con éxito la sucursal automotriz del grupo y revolucionó su administración.

El dirigente fue el artífice durante 14 años del renacimiento del grupo junto con el heredero de Agnelli, antes de su repentina muerte en septiembre de 2018.

"Nos enseñó a todos a pensar de manera diferente, a tener la valentía de cambiar y de hacer y a no tener miedo", afirmó John Elkann en el funeral de su "amigo" Marchionne, con la voz entrecortada por la emoción.

Detrás de su aspecto reservado y de hijo de buena familia se esconde un hombre de acero, según la revista italiana Panorama, que recuerda también que nunca ha olvidado sus raíces turineses, donde nacieron sus hijos cuyos nombres sorprenden por la originalidad: Leone, Oceano y Vita.