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Hipoteca fija o variable: qué elegir según mi perfil

Elegir entre hipoteca fija o variable

Los que quieren pedir financiación para comprarse una vivienda se encuentran actualmente con un escenario muy favorable. Por un lado, los tipos variables están muy bajos a causa de la cotización negativa del euríbor (-0,283% en julio), mientras que por el otro, los fijos son muy baratos gracias a la guerra de precios que afecta al sector (hasta por debajo del 2% a 30 años). Así las cosas, el dilema está servido: ¿es mejor contratar una hipoteca fija o una variable? Según el comparador financiero HelpMyCash.com, para tomar esa decisión hay que tener presentes varios factores, entre los que destacan la tolerancia al riesgo de los futuros hipotecados y su previsión sobre la evolución de los índices de referencia.

El tipo fijo, para los más prudentes

Si somos de los que valoramos la estabilidad por encima de todo, quizás una hipoteca fija es una opción más conveniente. Como recuerdan desde HelpMyCash.com, el interés de estos productos se mantiene constante durante todo el plazo de devolución, así que las cuotas a pagar son siempre las mismas por mucho que suba el euríbor (a no ser que se incumpla el contrato). Además, es un buen momento para firmar estos préstamos, pues los tipos fijos nunca habían sido tan bajos como ahora: menos del 1,90% a 20 años y por debajo del 2% a 30 años en algunos casos.

Decantarse por el tipo fijo también es recomendable si creemos que el euríbor sufrirá un aumento importante a corto o a medio plazo. En ese caso, al estar protegidos por un interés constante, la cuota no se encarecería e incluso podríamos pagar menos que con una hipoteca variable. Sin embargo, si este índice se mantuviera en valores parecidos a los actuales en las próximas décadas, la hipoteca fija nos saldría más cara.

De hecho, en estos momentos, las hipotecas fijas tienen unas cuotas más altas que las variables, pues el interés de las segundas es sensiblemente más bajo (una media de euríbor más 1%). Por ello, para contratar uno de estos productos es necesario, por lo general, contar con unos ingresos algo más elevados. En el futuro más inmediato, parece que las mensualidades de los préstamos a tipo fijo seguirán siendo más caras, pues las previsiones apuntan a que el euríbor seguirá en negativo hasta 2021 como mínimo. No obstante, nadie sabe qué puede suceder en las próximas décadas.

El interés variable, para los que quieren pagar poco

En cambio, si somos de los que queremos pagar poco al mes desde ya mismo, una hipoteca variable ligada al euríbor puede ser más conveniente. Como esta referencia cotiza en sus mínimos históricos, el interés de los préstamos a tipo variable es muy bajo, por lo que sus cuotas son también muy asequibles.

Antes de contratar estos productos, eso sí, conviene que nos aseguremos de poder pagar las cuotas en caso de que estas se encarezcan por una subida del euríbor. En ese sentido, los analistas del comparador aconsejan calcular cuánto abonaríamos en varios escenarios: con un euríbor al 1%, al 2%, al 3%... Ahora mismo, este índice está bajo cero, pero en el pasado llegó a situarse por encima del 5%.

Además, desde HelpMyCash.com matizan que si contratamos ahora una hipoteca variable, no podremos beneficiarnos del bajo euríbor hasta pasados 12 o 24 meses. Y es que, por norma general, durante ese período inicial suele aplicarse un interés fijo algo más alto que el cobrado posteriormente, así que las primeras cuotas suelen ser algo más caras.

¿Y qué hay de las hipotecas mixtas?

En estos debates se suelen pasar por alto las hipotecas mixtas, cuyo interés es fijo durante los primeros cinco a 20 años y variable posteriormente. Estos productos son, a priori, menos atractivos, ya que ofrecen menos protección que un préstamo a tipo fijo y no nos dejan aprovecharnos de la baja cotización actual del euríbor.

Aun así, firmar una hipoteca mixta puede ser una opción interesante en ciertos casos. Por ejemplo, nos puede venir bien si queremos pagar una cuota constante y no podemos permitirnos una hipoteca fija a largo plazo. En estas situaciones, si contratamos un préstamo a tipo mixto a 30 años y seleccionamos un período con un interés fijo de 15 o 20 años, las mensualidades durante ese tiempo serán algo más bajas. Recordemos que, normalmente, los tipos fijos son más altos cuanto más largo es el plazo de devolución.

En estas ocasiones, los analistas de HelpMyCash.com aconsejan hacer amortizaciones anticipadas para que quede el mínimo capital pendiente posible cuando se aplique el tipo variable. Asimismo, recomiendan usar esta operación para acortar el plazo, pues si el euríbor sube mucho en el futuro, pagaremos unas cuotas encarecidas durante menos tiempo.