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Hay empleados de Amazon tan pobres que necesitan pedir ayudas para poder comer

Jeff Bezos no solo es el hombre más rico en la actualidad. Es el más rico de la Historia. Al menos, objetivamente y si medimos la riqueza en dólares y en valores bursátiles y no en estimaciones: ahora mismo, dispone de más de 100.000 millones de dólares para su uso y disfrute. Es millonario por su empresa, Amazon. Pero sobre todo lo es porque no comparte sus brutales beneficios con sus empleados. 

Así ha quedado demostrado en una investigación de la ONG Policy Matters Ohio, que ha descubierto que 700 empleados de Amazon han solicitado ayudas estatales para poder llegar a fin de mes. En concreto, cupones para conseguir comida gratis. 

Un empleado de Amazon en Francia (Yoan Valat/AP)

Y no porque sean unos caraduras precisamente: sus ingresos son tan bajos que no les llega ni para comer. Esta dramática situación se vive en Ohio (Estados Unidos), un lugar en el que funciona un programa social llamado Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP) en el que las autoridades públicas se encargan de comprar y repartir comida entre los más necesitados.

Según la investigación, esos 700 empleados forman el 10% de toda la plantilla de Amazon en Ohio, y muy probablemente sean mozos de almacén, cuya principal función es la de preparar los pedidos que hagan sus usuarios desde casa. Policy Matters Ohio asegura que la mayoría de los solicitantes son empleados a tiempo parcial, aunque también hay algunos a jornada completa.

Pero Amazon no es la única gran empresa que tiene empleados por debajo del umbral de la pobreza. El mismo trabajo revela que al plan de ayuda social también se han acogido algunas personas a sueldo de Walmart, Kroger o Home Depot, todas ellas marcas contrastadas y con decenas de millones de beneficios (Y Walmart con centenares).

El escándalo para Amazon puede ser mayúsculo porque tal y como informa Bloomberg, ha recibido millones de dólares en ayudas directas o indirectas (exenciones fiscales) en el estado de Ohio para abrir centros de distribución. En teoría, esas ayudas son un estímulo y un premio por crear trabajo y generar riqueza, pero en la práctica más bien parece que está aumentando la desigualdad y propagando la miseria: tanto en sus empleados como en los negocios tradicionales, que no pueden competir con este gigante de Internet.

Un portavoz de Amazon se ha defendido en The Daily Beast asegurando que sus empleados en Ohio ganan 15 dólares a la hora con bonus y aumentos regulares en función de su productividad, además de contar con seguros médicos y dentales. Pero sin embargo no ha dicho ni una palabra de los temporales, que son los que mayoritariamente no tienen dinero para comer.