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Google podría haber matado el gran sueño de Huawei (y, de paso, haber herido gravemente a Apple y a Microsoft)

Google ha anunciado esta semana que va a dejar de prestar servicio a Huawei como respuesta a la petición de la administración Trump de que ninguna empresa estadounidense haga negocio con la compañía china. Esto significa que los propietarios de un teléfono Huawei dejarán de tener actualizaciones de Android –el sistema operativo para dispositivos móviles de Google- y tampoco podrán descargarse aplicaciones de la Play Store, la tienda de apps de Google. En la práctica, significa que los móviles Huawei dejarán de contar con importantes mejoras de rendimiento y de seguridad.

Huawei ya ha respondido asegurando que estaba preparada para esta decisión –los avisos de Estados Unidos datan de la época de Obama y se veían venir esta situación- y ha anunciado que cuenta con su propio sistema operativo listo para instalarse en sus móviles.

En esta imagen, tomada el 20 de mayo de 2019, un niño juega con pompas de jabón cerca del logo del gigante tecnológico chino Huawei, en Beijing. (AP Foto/Ng Han Guan)

Pero a pesar de esta previsión, la decisión de Google es un desastre sin paliativos para Huawei. Por ejemplo, las aplicaciones más populares del planeta –Instagram, Facebook, WhatsApp, Google- no podrán crear aplicaciones para el sistema operativo de la marca china. Sí, porque Trump lo desaconseja. En China no habrá tanto problema porque Google y Facebook están censuradas por el Gobierno, y sus móviles montan versiones ‘copia’ de cada una de estas apps.

Huawei tenía un ambicioso sueño: convertirse en 2020 en el mayor fabricante de smartphones del mundo. La marca china iba camino de conseguirlo. Por ejemplo, en España ya ha derrotado a la otrora poderosa Samsung y ya es la que más vende.

Como decíamos, en China Huawei no notará mucho su problema con Google. Sin embargo, fuera del país es otra historia. La marca cada vez vende más aparatos fuera de sus fronteras, donde actualmente coloca más del 50% de su producción de smartphones.

¿Por qué Trump censura a Huawei? Básicamente, Estados Unidos considera que Huawei es una empresa tapadera del ejercito chino y de su gobierno, y que todos sus dispositivos pueden ser accesibles de forma remota por los funcionarios chinos, lo que les convierte en dispositivos de espionaje. Esa es la explicación oficial, sin embargo hay una razón mucho más oscura detrás: el 5G.

El 5G, o la próxima red de telecomunicaciones móviles que promete revolucionar el mundo, con descargas de hasta 1 Gbps, está en manos de Huawei. La compañía china es la que va a implantar las antenas y los satélites necesarios para implantar estas redes, y ya ha firmado acuerdos en países como España para hacerlo.

Estados Unidos considera que China no puede ser la potencia que controle el 5G en el mundo. Y de ahí su veto: en territorio americano no se va a instalar ni una sola antena de Huawei, y espera que Europa pase lo mismo.

Pero en esta guerra no solo pierde Huawei. Es más que probable que el Gobierno Chino tome represalias y sancione con tasas altísimas a las empresas tecnológicas estadounidenses que quieran vender sus productos en el país o que los fabriquen allí. Y aquí la gran víctima puede ser Apple.

La compañía de Tim Cook compra minerales a empresas chinas con los que luego construye las piezas de sus ordenadores y teléfonos. Además, sus productos se ensamblen en China, en las fabricas de Foxconn. Es cierto que la compañía de la manzana da trabajo directo a cientos de miles de personas en China, pero si el gobierno de Pekín quiere dar un golpe en la mesa, sabe dónde puede hacer más daño o más ruido: en la tercera empresa más grande de los EE.UU. y que además es la tecnológica más famosa del planeta.

Otra de las posibles víctimas es Microsoft. La compañía fundada por Bill Gates es la que más sistemas operativos instala en los ordenadores chinos, pero su posición de liderazgo se puede ver amenazada por las posibles sanciones y tasas.

Lo único que parece claro es que en esta guerra comercial hay muchos perdedores y no está claro quién va a sacar tajada.