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Finanzas en pareja: ¿las cuentas mejor conjuntas o separadas?

Pareja de recién casados.

En toda relación de pareja, llega un momento en el que surge la misma pregunta: ¿mejor una cuenta conjunta o cada uno con la suya? La primera opción siempre ha sido la clásica: disponer de una única cuenta en la que ambos miembros de la pareja domiciliasen su nómina y, a lo sumo, una segunda para ahorrar. Pero las parejas cambian y los modelos para gestionar la economía familiar, también. Ahora, muchas parejas optan por mantener cuentas separadas y, a su vez, abrir una cuenta conjunta para los gastos compartidos como el pago del alquiler o los recibos del hogar.

“Una cuenta separada no implica una falta de confianza en su pareja, ni tiene por qué ocultarse su existencia”, explica el portal Finanzas para todos de la CNMV y el Banco de España. “Es muy recomendable que cada uno disponga de su propia cuenta con dinero para sus caprichos personales”, añade.

Detrás de este argumento se esconde una realidad: difícilmente los dos miembros de la pareja tendrán el mismo criterio a la hora de gastar su dinero y de ahorrarlo, por lo que mantener cuentas separadas puede evitar discusiones.

Sistema mixto para gestionar la economía familiar

Mantener una cuenta conjunta como complemento de las cuentas individuales hará más cómoda la gestión de la economía familiar. Cada miembro de la pareja puede ingresar una cantidad fija mensual que sirva para cubrir los gastos compartidos. “Lo más importante es primero cumplir con las contribuciones necesarias para la cuenta en común y después destinar lo sobrante a las cuentas individuales”, aclaran los reguladores.

Si optamos por esta solución mixta para gestionar nuestras finanzas, necesitaremos abrir una cuenta que admita al menos dos titulares. Lo ideal es que sea gratuita y que permita solicitar una tarjeta de débito sin cuotas para cada titular. Sin embargo, no todos los bancos están dispuestos a ofrecer estas condiciones sin pedir a cambio un mínimo de vinculación, como la domiciliación de la nómina. Pero, hay excepciones.

Cuentas compartidas.

La Cuenta Clara de Abanca, la Cuenta ON de Bankia (solo para nuevos clientes), la Cuenta Online de BBVA (también reservada a nuevos clientes) y la Cuenta Self de SelfBank son algunas de las excepciones. Este tipo de cuentas permite la domiciliación de recibos, así como la emisión de transferencias gratuitas para realizar pagos. Además, cada miembro de la pareja puede disponer de su tarjeta de débito sin cuotas de emisión ni de renovación para realizar compras en comercios físicos o en línea y sacar dinero en cajeros. Y no obliga a ningún miembro de la pareja a domiciliar su nómina, por lo que ambos pueden mantener sus cuentas individuales y su independencia financiera.

Eso sí, pueden tener otros requisitos, especialmente relativos a la operativa. La Cuenta ON de Bankia y la Cuenta Clara de Abanca son cuentas para clientes con un perfil digital, por lo que estarán exentas de comisiones mientras los clientes realicen la operativa básica como transferencias o reintegros por canales digitales como las apps, las webs o los cajeros. En caso de operar en oficinas, las cuentas devengarán comisiones. La Cuenta Online de BBVA, aunque sí permite a sus titulares acudir a las oficinas del banco, solo puede contratarse por Internet. Y en el caso de la de SelfBank, la operativa es virtual por razones obvias (SelfBank es un banco online).

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