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Explota la burbuja del coche autónomo: Apple despide a los ingenieros encargados de este proyecto

Tecnología y redes

Silicon Valley está obsesionado con una cosa: inventar el cacharro que suceda al smartphone. Con las ventas de este tipo de dispositivos atascadas en todo el mundo, las grandes compañías tecnológicas buscan con ahínco encontrar la próxima mina de oro, el producto que les haga ganar miles de millones de dólares, algo que todo el mundo quiera utilizar. Y para muchas empresas, esa máquina de imprimir dinero es el coche autónomo.

Por eso, desde hace años están desarrollando sus versiones del automóvil del futuro. Algunas, como Google, han hecho grandes avances y los han mostrado al mundo. Otras, como Apple, han trabajado en secreto. Pero ninguna ha conseguido poner a la venta ningún coche autónomo, pese a haber invertido muchísimos recursos.

Explota la burbuja del coche autónomo (Apple)
Explota la burbuja del coche autónomo (Apple)

Y ahora, en 2019, parece que está burbuja ha explotado. Y lo ha hecho con 190 despidos, según informa Engadget, los que ha ordenado Apple para desmantelar su Project Titan, el nombre clave que recibió el equipo encargado de crear el iCar.

Según el documento oficial en el que se ha comunicado los despidos a la Seguridad social estadounidense, Apple ha prescindido de 38 gerentes de programas de ingeniería, 33 ingenieros de hardware, 31 ingenieros de diseño de productos y 22 ingenieros de software.

La noticia llega después de un trimestre no muy bueno para Apple, en el que los ingresos del iPhone de la compañía cayeron un 15 por ciento.

Pero los despidos de Project Titan probablemente no solo se trata de ahorrar dinero. El proyecto de autos de auto-conducción de Apple se ha incrementado y rediseñado y repensado innumerables veces, según numerosos informes a lo largo de los años. Independientemente de los planes de Apple para el proyecto, esta última ronda de despidos es una mala señal.

No es nada habitual que Apple despida a sus trabajadores. Y menos todavía si se trata de ingenieros. Este tipo de empleados tiene acceso a algunas de las tecnologías más secretas de la compañía, cuentan con elevado salario y además suelen tener un currículum espectacular. Es decir, es gente a la que no se despide por miedo a que se vayan a la competencia.

Pero a Apple le ha dado igual que esos trabajadores se vayan a Tesla, a Google o a Mercedes para aportar su experiencia a compañías rivales. En otras palabras, para Apple el coche autónomo está muerto.

Este hecho puede ser el inicio del pinchazo de la burbuja de los automóviles sin conductor. Al menos, desde el punto de vista de las compañías tecnológicas. ¿Pueden empresas como Apple o Google, con un montón de frentes abiertos y de productos dispares, crear una máquina tan importante? Parece que no. Es como si Seat se pusiera a diseñar un teléfono móvil o si Land Rover le diera por hacer una tableta.

De momento, la carrera por construir el coche autónomo sigue liderada por Tesla, cuyos coches ya pueden ir solo por el mundo gracias a una simple actualización de software. Otra cosa es que tengan permiso para hacerlo, ya que, por ejemplo en España no pueden por razones legales.

Y por supuesto, los fabricantes clásicos también han avanzado una barbaridad. Marcas como Chrysler, BMW, Audi o Mercedes, por citar algunas, ya tienen prototipos y están esperando a que salgan las regulaciones de la Unión Europea y de los Estados Unidos para ponerlos en la calle. Parece claro que en el mundo del coche autónomo es más importante tener un buen coche y luego añadirle la tecnología que hacerlo al revés. Y si no, que se lo digan a Apple.